En Murcia empezó todo, pero en la Región de Murcia la vida sigue igual. El terremoto político que sacude España desde el pasado 10 de marzo, cuando Ciudadanos y el PSOE presentaron una moción de censura contra el Gobierno murciano, liderado por el popular Fernando López Miras, ha quedado en nada en la región: el PP seguirá en el Ejecutivo tras conseguir los apoyos necesarios gracias a los tres diputados díscolos de Vox.

López Miras ha salvado el punto de partido y continuará al frente de un Gobierno que durante unos días parecía haber perdido. Días frenéticos vividos en Murcia, en donde el secretario general del partido, Teodoro García Egea, tuvo que intervenir para no perder el poder en su propia región. Y lo consiguieron gracias a que mantuvieron a la vicepresidenta murciana, que pertenecía a Ciudadanos, y a la integración de otros dos diputados naranjas en el Ejecutivo liderado por el barón popular.

Pero no sólo eso, y es que no ha sido hasta este pasado jueves, día en que se inició el debate de la moción de censura, cuando el PP se aseguró mantener el Gobierno de Murcia. ¿El motivo? Los tres diputados díscolos de Vox, que abandonaron las filas del partido liderado por Santiago Abascal, pero que continúan con sus actas en la Cámara murciana, finalmente han apoyado a López Miras. Y es que la duda respecto a su intención de voto no se resolvió hasta este miércoles, cuando se confirmó que iban a votar en contra de la moción.

En cuanto a los motivos para votar en contra, uno de esos diputados, Juan José Liarte, señaló este miércoles que "nos ha parecido ilusionante la propuesta del PP de comenzar en Murcia para el resto de España la unificación del centroderecha". Además, confirmó que fue el propio Egea el que les trasladó esa propuesta.

"Y nos parece un proyecto en el que, efectivamente, hay y debe haber cabida para todos", comentó Liarte. No obstante, relató que su Grupo Parlamentario todavía no ha concluido las negociaciones con el PP "en lo que se refiere a la forma de enfocar los dos años que, en principio, y si no sucede nada, quedarían de legislatura".

El famoso pin parental, cuyo debate en cuanto a su implantación también surgió en Murcia, parece ser la clave para que estos tres diputados hayan decidido finalmente apoyar a López Miras. De hecho, al ser preguntado por este hecho, Liarte explicó que "no tiene por qué serlo, pero lo será".

Casado, en Murcia para arropar a López Miras

El presidente del PP, Pablo Casado, se ha desplazado a Cartagena para estar presenta en la sede de la Asamblea Regional de Murcia, junto a Teodoro García Egea, durante la votación de esta iniciativa que finalmente ha sido tumbada con el voto en contra de los 16 diputados del PP, los tres parlamentarios tránsfugas de Cs y los tres diputados que abandonaron Vox y el parlamentario de Vox.

Casado arropó también a Fernando López Miras en el pleno de su investidura tras las autonómicas de mayo de 2019, que ganó el PSOE con 17 de los 45 diputados del parlamento regional.

De Murcia a la salida de Pablo Iglesias del Gobierno

Ese 10 de marzo, que entrará en los libros de historia política de España, supuso a la postre el adelanto electoral en la Comunidad de Madrid, la salida del Gobierno de Pablo Iglesias y la sangría en Ciudadanos, que cada día que pasa ve cómo pierde integrantes, diputados y senadores (con el denominador común de que todos coquetean o se dejan querer por el PP).

Lo que a priori parecía que era un movimiento exclusivamente para Murcia acabó con Iglesias como candidato de Podemos para los comicios madrileños y fuera del Ejecutivo de Sánchez. Con todo esto podríamos decir que el "aleteo de las alas de una mariposa en Murcia ha provocado un Tsunami en Madrid".

Además de ese cambio en el Ejecutivo, en donde Yolanda Díaz asumirá la vicepresidencia que deja Iglesias (aunque sea la tercera y no la segunda), otro terremoto provocado por la moción en Murcia está siendo el de la sangría en las filas de Ciudadanos. A la salida del partido de esos tres diputados murcianos de la formación naranja se ha sumado la de Fran Hervías, hombre fuerte durante el mandato de Albert Rivera, y varios parlamentarios del Congreso de los Diputados y del Senado. Hoy Murcia sigue igual, pero la política española no.