La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tendrá que funcionar a medio gas hasta que se forme nuevo Gobierno después de la salida del supervisor de la que hasta ahora ha sido su presidenta, Elvira Rodríguez, y su vicepresidenta, Lourdes Centeno. El próximo martes, el organismo supervisor de las bolsas celebrará un consejo para decidir sus reglas de funcionamiento ya que el comité ejecutivo ha dejado de tener quórum y hay varias operaciones de gran trascendencia sometidas a un proceso de seguimiento especial.

Garicano vetó la continuidad de Elvira Rodríguez en la CNMV, pese a la aceptación del PSOE

En el PP se culpa al “chantaje” de Ciudadanos y, en concreto, de su responsable de Economía, Luis Garicano, de la situación de vulnerabilidad en la que ha quedado la Comisión y empieza a percibirse preocupación por la influencia que pueden llegar a tener Albert Rivera y su equipo en el reparto de altos cargos si, finalmente, se consigue formar Gobierno.

El caso de la CNMV es revelador de lo que puede llegar a ceder Mariano Rajoy en el supuesto de que el posible acuerdo de investidura con el PSOE no sea tan sólido como para considerar a Ciudadanos como un actor secundario. En las conversaciones que desde el equipo económico se abrieron con el PSOE para permitir la continuidad de Elvira Rodríguez al frente de la CNMV hasta la formación del nuevo Gobierno, se concluyó que Pedro Sánchez no obstaculizaría su permanencia al frente del organismo. Sin embargo, Ciudadanos hizo casus belli de la prórroga de este mandato, lo que condujo a Luis de Guindos a prescindir de esta opción y apostar por una solución que no deja de suscitar numerosos interrogantes en el mercado.

De hecho, el comité ejecutivo ha quedado sin quórum suficiente para actuar y dos de los cuatro miembros del consejo que ha asumido la dirección, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, y la secretaria general del Tesoro, Rosa María Sánchez-Yebra, tienen ya la cabeza en sus próximos destinos: el Banco Internacional de Pagos y el Banco de Desarrollo del Consejo Europeo.

Todo el poder de decisión para Guindos

En La Moncloa, según fuentes del PP, se ha evitado en todo momento entrar en el conflicto, delegando todas las competencias en el Ministerio de Economía. Ahora, vista la secuencia de lo ocurrido, quienes negociaron en nombre del PSOE  consideran que Guindos no puso toda la carne en el asador para que prosperara la continuidad dentro de la CNMC, aunque fuera de forma provisional. En la disposición de los socialistas para respaldar esta última opción pesó el prestigio de Elvira Rodríguez y la profesionalidad con la que el supervisor abordó durante su mandato asuntos tan sensibles como el de la salida a bolsa de Bankia.

En el PP se teme que detrás de la prudencia que Rajoy ha aconsejado a los suyos para no entorpecer las decisiones que tiene que tomar el PSOE para facilitar la formación de Gobierno, se esconda “una flexibilidad excesiva” a la hora de pactar los nombramientos de numerosos altos cargos, tarea en la que Ciudadanos parece dispuesto a entregarse con entusiasmo, entre otras razones para evitar quedar fuera de juego en el nuevo mapa político que se estrenaría cuando comience de verdad su andadura la XII legislatura.

Esta inquietud es la que está llevando a destacados dirigentes del PP a defender en privado que lo más conveniente sería ir a unas terceras elecciones ya que las urnas acabarían por aclarar qué representación corresponde a cada fuerza política después de ver lo que ha ocurrido con el PSOE y cómo actúa Ciudadanos.

En el equipo económico quieren priorizar los pactos con el Partido Socialista

En el equipo económico del Gabinete en funciones hay una apuesta mayoritaria porque el grueso de estos pactos de Gobierno se haga con el Partido Socialista, una formación que, pese a todo lo vivido en las últimas semanas, se considera mucho más sólida y solvente que Ciudadanos.