El pleno de la Corporación de Pontevedra ha aprobado este lunes retirar el nombre de Juan Carlos I del callejero de la ciudad en un "acto de justicia, decencia e higiene democrática".

A partir de ahora la avenida que llevaba el nombre del rey emérito pasará a denominarse Virxinia Pereira, en homenaje y como reconocimiento de la ciudad a la figura de esta galleguista y garante del legado de Castelao.

La decisión ha sido aprobada con los votos del Bloque Nacionalista Galego (BNG) y del Partido Socialista, mientras que los concejales del Partido Popular y el edil no adscrito, Goyo Revenga, votaron en contra. La concejala de Cultura, Carme Fouces, ha destacado que "hoy es un día histórico que quedará grabado en el relato de la ciudad".

La concejala del BNG ha defendido esta propuesta tomando como base actuaciones de la propia Casa Real que apuntan al cobro de comisiones por parte del monarca de "dudosa procedencia" y que "ocultaba en Suiza para esconder así este dinero al fisco de su propio reino". Un comportamiento que "avergüenza" hasta a los "monárquicos decentes", ha dicho.

Fouces ha aplaudido que Pontevedra en vez de tener una calle dedicada a un "corrupto" tendrá un lugar "que hablará de dignidad, entrega, servicio público y decencia" como, a su juicio, representa Virxinia Pereira una mujer "que sacrificó su vida cómoda por luchar por una Galicia libre, próspera y sin rey" y que gracias a su "tesón inquebrantable" la obra de Castelao está depositada en el Museo de Pontevedra.

Un Rey cuestionado

El portavoz del grupo municipal socialista, Tino Fernández, también ha insistido en que los principios y valores del rey emérito están "cuestionados" y no por el gobierno municipal pontevedrés, sino por la propia Casa Real y su heredero, Felipe VI, que renunció a la herencia de su padre "para preservar la ejemplaridad de la Corona", como reconocía hace un año en un comunicado "cuando se le retiró la asignación económica y el actual monarca renunció a la herencia de su padre".

Por su parte, el PP considera que con esta actuación el gobierno del alcalde Miguel Anxo Fernández Lores, "con el seguidismo y la sumisión del PSOE", vuelve "a insultar" a una persona, como ya hizo con Mariano Rajoy cuando, el entonces presidente del Gobierno, fue declarado por el pleno "persona no grata" tras la prórroga por 60 años otorgada por su Ejecutivo en funciones para que Ence mantenga su fábrica de celulosas sobre terrenos de dominio público en la ría. Para los populares aquel nombramiento fue el "caldo de cultivo" para una posterior agresión que Rajoy sufrió en las calles de Pontevedra.

El portavoz del PP, Rafa Domínguez, ha lamentado esta decisión política "que no mejora en nada la vida de los pontevedreses" y ha insistido en no hay reproche jurídico o penal alguno sobre Juan Carlos I que justifique esta medida que ha adoptado el Ayuntamiento de Pontevedra, algo que replicaron nacionalistas y socialistas recordando que el motivo es la "inmunidad" de la que todavía goza el padre del actual Rey de España.