Quim Torra se convertirá formalmente en presidente de la Generalitat este jueves. Su toma de posesión será un acto "sobrio, sin invitados", como han señalado en fuentes de su entorno. No habrá presencia de autoridades del Estado. Quizás el delegado del Gobierno, señalan fuentes oficiales. En la toma de posesión de Puigdemont estuvieron presentes el entonces ministro de Interior en funciones, Jorge Fernández Diaz, y la delegada del Gobierno, María de los Llanos. 

Hubo pitadas a las autoridades españolas, no hubo enseña nacional, tan sólo la catalana y no se produjo tampoco referencia alguna a la Constitución ni al Rey. En esta ocasión, fuentes del Gobierno central habían deslizado la posibilidad de que modificara el protocolo, para exigir bandera española y referencia a la Constitución en las palabras que ha de pronunciar el presidente en la ceremonia.

No será así. Torra ya ha anunciado que se llevará a cabo un acto casi íntimo, sólo con algunos colaboradores y sen despliegue de asistentes. Al fin y al cabo, dicen en su entorno, el president 'legítimo' está en Berlín