Se acercaba la Navidad de 2008 y en España todavía había quién no se había enterado de que el país entraba en la peor crisis económica de la democracia, de que había estallado la burbuja inmobiliaria y de que los desmanes políticos de la época del boom habían llegado a su fin por puro agotamiento.

Entre los que no se habían enterado de nada se encontraba Ricardo Costa, entonces secretario general del PP de Valencia, hermano de Juan Costa, exministro de Ciencia y Tecnología con José María Aznar. Ni si quiera sospechaba Costa que sus movimientos estaban siendo seguidos por la policía y sus conversaciones telefónicas grabadas.

Los diálogos incluidos en los primeros tomos del sumario del Caso Gurtel entre Costa y Francisco Correa y Álvaro Pérez El Bigotes, muestran un compadreo entre el expolítico del PP y los cabecillas de la trama que abochorna a cualquiera. 

El 22 de diciembre de 2008, a las 23 horas y 34 minutos, Ricardo Costa y Álvaro Pérez tuvieron la siguiente conversación, recogida en el sumario de Gurtel:

Ricardo Costa: "Necesito 100 gramos de caviar".

Álvaro Pérez: "Vale, pues a ver si te los puedo pedir y a ver si te los pueden traer".

R.C.: "Mira a ver si tus contactos conocen a alguien y puedo tenerlo para la cena de medianoche". Álvaro Pérez le dice que se lo va a pedir a Vicente Cotino, sobrino del expresidente de las Cortes Valencianas y a cargo del grupo empresarial Sedesa.

Correa a Costa, en noviembre de 2008: "Serás el futuro presidente de Gobierno de este país"

Francisco Correa sabía como engatusar a Costa. En noviembre de 2008, el cabecilla de la trama Gurtel se encontraba en Latinoamérica, y desde allí llamó por teléfono al exdirigente del PP gallego Pablo Crespo, quien en ese momento se encontraba junto a Ricardo Costa. Crespo le pasa la llamada a Costa y se produce la siguiente conversación:

Ricardo Costa: "Tú cabrón, eso de que..., eso de que tenía un futuro acojonante siendo portavoz y secretario general y tal... que te lo cambio sin inventario".

Francisco Correa: "Pero yo no soy político, para empezar".

R.C.: "Ah, no me jodas".

F.C.: "Pero tú... pero tú serás el futuro presidente del Gobierno de este país".

R.C.: "Sí, sí, tú eso, eso le toca a mi otro..., al otro Costa, eso le toca...

F.C.: "Ya lo verás, ya lo verás".

R.C.: "Eso lo dices..."

F.C.: "Dentro de unos años tú eres el futuro presidente del Gobierno, porque si no, el que tenéis, el candidato que tenéis ahora, bueno, yo espero que no le... no le votéis en el 2011, no, pero vamos, no vais a ganar nunca, y entonces tú dentro de poco tú eres el que va a mandar ahí, macho".

R.C.: "Tú, tú en Brasil, no sé dónde has dicho cabrón, y yo aquí, con... navajazos en San Juan, en Orihuela y en no sé qué...

F.C.: (Risas) "Pero no te quejes macho, ese es el precio que pagas por el poder".

R.C.: "Sí, el poder, en fin ¿estás bien tú?".

F.C.: "Estoy bien, estoy fantástico".

R.C.: "Me alegro tío, bueno, cuídate mucho ¿vale?".

F.C.: "Gracias, gracias Ricardo".

R.C.: "Un abrazo".

F.C.: "Un abrazo, hasta ahora".

El 30 de enero de 2010 la policía entregó al juzgado central de instrucción número cinco de la Audiencia Nacional un informe con un resumen de las conversaciones intervenidas de Francisco Correa, Álvaro Pérez y Pablo Crespo. En ese informe se dice sobre Ricardo Costa  que es "una de las personas que mayor contacto tienen con Álvaro Pérez, tanto a nivel personal, como en materia profesional (realización de trabajos para el Partido Popular, Comunidad Valenciana, cobro de facturas pendientes de la empresa Orange Market que dirige Álvaro, etc.)".

Otro informe de la policía apuntaba que la relación "con Ricardo Costa llega hasta el extremo de que Álvaro y Pablo Crespo están gestionando para el mismo la venta de su coche particular en Madrid (un Mercedes ML) y la compra de un Nissan Infiniti (vehículo de lujo de dicha marca), del que Pablo Crespo quiere comprarse otra unidad".

El juez Baltasar Garzón remitió al Tribunal Superior de Justicia de Valencia en marzo de ese 2010 parte de las investigaciones para que decidiera sobre la asunción de competencia sobre los aforados Francisco Camps y Ricardo Costa. 

En febrero de 2012 el juez Garzón fue expulsado de la carrera judicial por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo que había condenado al magistrado de la Audiencia Nacional a 11 años de inhabilitación por autorizar la intervención de las conversaciones que mantuvieron en prisión los cabecillas de Gurtel con sus abogados.

Francisco Correa, Álvaro Pérez y Pablo Crespo ingresaron en febrero del pasado año en la cárcel de Picassent condenados a 13 años de prisión cada uno por la rama valenciana del caso Gurtel. Ricardo Costa ha admitido el miércoles en la Audiencia Nacional que el PP valenciano se financiaba con dinero negro entregado por empresarios que trabajaban con la Generalitat. La Fiscalía solicita contra él siete años de prisión por falsedad documental y delitos electorales.