La portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, ha adelantado esta mañana en la última sesión de control al Ejecutivo de Pedro Sánchez lo que ocurrirá en los próximos días de precampaña. Oposición dura y críticas al PSOE por, a juicio de la formación morada, reeditar recetas económicas “igual que el PP de Montoro”.

Montero ha acusado a Sánchez de aplicar "por la puerta de atrás" y en "secreto" los mismos recortes que ejecutaba el PP. En concreto, ha hecho referencia a una supuesta misiva del Ministerio de Hacienda que obliga a los ministerios a fijar un tope de gasto del 50% de lo presupuestado por el anterior equipo de Mariano Rajoy. Y cuyo envío sería supuestamente anterior al naufragio presupuestario.

"Imponer estos recortes es la prueba de que no son de fiar y que cuando nadie les ve, se comportan igual que el PP de Montoro", ha denunciado Montero, en un rifirrafe que ha servido para escenificar la ruptura entre el Podemos y PSOE, hasta ahora socios parlamentarios.

Imponer estos recortes es la prueba de que no son de fiar y que cuando nadie les ve, se comportan igual que el PP de Montoro"

En los pasillos del Congreso, varios diputados de Podemos insistían en esa idea. “Los logros sociales del gobierno de Sánchez se consiguieron gracias a nuestro esfuerzo”, afirmaban los miembros del partido de Pablo Iglesias, quien aseguraban que Sánchez está sufriendo presiones “internas y externas” para pactar con Ciudadanos en la próxima legislatura.

Casta y bipartidismo

Suenan ya los tambores de campaña electoral. Y todo apunta a que una de las líneas estratégicas de Podemos será recuperar la estrategia empleada en las elecciones del 20 de diciembre de 2015, cuando hablaba de “casta” y atacaba al bipartidismo.

Durante su réplica, Sánchez ha respondido a Podemos que tiene que “reflexionar”. Se ha referido al rechazo de la formación morada al decreto Ley sobre los precios de la vivienda, que fue la antesala al naufragio presupuestario. Y ha acusado a Podemos su estrategia sobre el Pacto de Toledo, que el partido de Iglesias dinamitó el pasado martes al exigir el voto particular en la mesa. Esta decisión frenó todo tipo de búsqueda de consenso.

El encontronazo de esta mañana ha dejado claro que las últimas sesiones del pleno del Congreso antes de las elecciones del 28 de abril servirán de megáfono de campaña para todos los partidos. El equipo de Podemos ya está listo, y pronto anunciará algunas líneas maestras para intentar frenar la sangría de votos hacia el PSOE. Podemos cree que se puede confirmar como un pilar de una mayoría alternativa a la de los “trillizos reaccionarios del PP, Ciudadanos y Vox”, en palabras de Montero.