Ya no será con aquel Peugeot 407 que le hizo famoso, más bien con helicóptero y avión oficial, pero Pedro Sánchez se ha propuesto volver a recorrer España este 2020 y no para ganarse el apoyo de los militantes del PSOE de cara a las primarias que ganó, primero a Eduardo Madina (2014), y luego a Susana Díaz (2017).

Seis años después, la misión del hoy presidente del Gobierno es mucho más complicada que convencer a los ya convencidos: contrarrestar la imagen de debilidad que transmite el Gobierno ante JxCat y ERC en la mesa de negociación con los independentistas, por más que haya renunciado desde un principio a aceptar la autodeterminación de Cataluña y la amnistía para los trece políticos presos. De hecho, muchos de ellos ni lo necesitan porque ya están siendo beneficiarios de medidas de alivio a sus duras condenas, como Oriol Junqueras.

El problema no es ese, admiten distintas fuentes socialistas a este periódico. El problema, añaden, es que la foto con Quim Torra se produjo un día antes de la abstención de ERC para que siera adelante el techo de gasto presupuestario en el Congreso; lo cual acrecienta, no solo en la oposición conformada por PP, Ciudadanos, Vox, sino también entre los barones afines y en buena parte del socialismo hispano, la sensación de que el arreglo en Cataluña puede acabar siendo a costa del resto de territorios. 

El reconocimiento de Sánchez a ERC de que abonará la deuda con la Generalitat, y el hecho de que los republicanos la hayan cuantificado en 11.000 millones de euros, ha disparado todas las alarmas en otras autonomías de cara a la próxima negociación de un nuevo sistema de financiación autonómica.  

De momento, Pedro Sánchez y su Ejecutivo completaron este viernes en La Rioja la primera etapa de esa gira que les va a llevar por todo el país, y lo primero que hizo el presidente es comprometerse ante la presidenta de esa comunidad, la socialista Concha Andreu, a garantizar que primará la "igualdad entre los territorios" y que no habrá trato de favor a la Generalitat.

El líder del PSOE, 48 horas después de reunirse con Torra en La Moncloa, defendió "el progreso de todos y cada uno de los territorios" de España, en una contestación implícita a los partidos de la oposición y a quienes sotto voce en su propio partido le acusan de estar en camino de romper la solidaridad entre españoles; y no solo en relación a Cataluña, también con la polémica transferencia de la gestión de la Seguridad Social al Gobierno Vasco del PNV

Miedo en los feudos socialistas

Según ha sabido Vozpópuli, ya "se está cerrando" la siguiente etapa en la gira de Pedro Sánchez: Extremadura, el epicentro del malestar y la movilización de los agricultores por la pérdida continua de renta en la España vaciada. Quien será su anfitrión, el socialista extremeño Guillermo Fernández Vara, está viviendo con máxima preocupación la protesta.

Vara y los barones socialistas del sur (Emiliano García-Page y la andaluza Susana Díaz) observan con temor el levantamiento en tradicionales feudos de voto socialista, no de Podemos, un partido más urbano al cual pertenece la ministra de Trabajo, Yolanda Fernández Díaz, quien ha sido la auténtica abanderada de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta ese polémico 28% en los últimos dos años.

Las visitas oficiales del Gobierno a Galicia y País Vasco quedarán para después de las elecciones del 5 de abril, porque no es cosa de afianzar el liderazgo institucional de los rivales del PSOE Feijóo y Urkullu 

"Hablé con él esta semana y tiene intención de hacer esa gira", asegura un presidente autonómico del PSOE, que desconoce todavía cuando le tocará a su comunidad autónoma en el calendario de visitas del Gobierno de la nación. "No tengo ni idea", asegura otro.

Lo que sí parece claro es que las visitas oficiales del Gobierno a Galicia y País Vasco, donde gobiernan PP y PNV, quedarán para después de las elecciones del 5 de abril; que no es cosa de afianzar el liderazgo institucional del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ni del lehendakari, Íñigo Urkullu, afianzando su imagen de interlocutores con La Moncloa en vísperas de ir a las urnas, aseguran fuentes socialistas.