La bicefalia socialista en Asturias arranca turbulenta. No se esperaba que la convivencia entre el presidente del Principado, Javier Fernández, y el nuevo líder de la federación, el 'pedrista' Adrián Barbón, fuera fácil ni cómoda, pero el primer choque no ha esperado ni una semana y amenaza con estallar en el próximo congreso, el día 30 de este mes, con un rechazo a la gestión del ya ex secretario general que, según lamentan algunos de sus apoyos, le situaría "en el disparadero", al frente de un Gobierno en minoría y a dos años de las próximas elecciones autonómicas. Mientras tanto, los próximos a la nueva dirección se desvinculan de este voto de rechazo y sostienen que el resultado final será de aprobación.

Por el momento, esta censura es ya el balance de las votaciones que se han celebrado en cuatro de las agrupaciones más importantes, Oviedo, Gijón, Langreo y San Martín del Rey Aurelio, donde los militantes han rechazado mayoritariamente la gestión de la Ejecutiva saliente. En Mieres, mientras tanto, lo que se ha impuesto es la abstención, sin ningún voto a favor.

Y ése es precisamente el reproche que hacen los afines a Barbón al sector de la federación que está con Javier Fernández y que perdió las primarias. Según ellos, si no ha habido un resultado más favorable al presidente del Gobierno autonómico en las agrupaciones es porque los suyos no lo han defendido. De lo contrario, sostienen, no se explica que "nadie" fuera a Mieres a apoyarlo.

Además, la censura no ha sido la tónica en todas las agrupaciones, afirman, y en otras con fuerte presencia 'pedrista' se ha aprobado la gestión. Es el caso de Laviana, municipio regido por el nuevo secretario general y en el que el resultado fue favorable, como el propio Adrián Barbón defendió. Lo mismo ocurre, sostiene este sector, en otras muchas.

Sin embargo, el sector del ya ex secretario general cree que detrás de todo hay una estrategia y alerta de que si el objetivo es ir contra el presidente, es algo "kamikaze". Todo dependerá, señalan, de las directrices que den a los delegados en el congreso el nuevo secretario general y la 'número dos' del PSOE, Adriana Lastra, que apoyó a Barbón expresamente, y a quien los 'javieristas' atribuyen mucha mano en todo el proceso.

Si la intención es ir contra Fernández, podrán hacerlo porque tienen a la mayoría de los delegados. Para estos socialistas, un rechazo al presidente por parte de su federación estaría "trasladando al exterior una imagen de cuestionamiento personal a la persona que representa al partido ante la sociedad en Asturias". En definitiva, un mensaje "peligroso" con el que algunos creen que se estaría invitando a Javier Fernández a dejar el Gobierno, porque le estarían dejando "a los pies de los caballos", sin muchas opciones.

El precedente al que señalan es la crisis en la vecina Cantabria, donde la victoria del 'pedrista' Pablo Zuloaga en las primarias ha provocado cambios en el Gobierno que el PSOE tiene en coalición con el PRC, presidido por Miguel Revilla, con el cese de un consejero y presiones a la vicepresidenta, Eva Díaz Tezanos, que perdió las primarias. Estos socialistas ven muchas similitudes en el discurso de Zuloaga y el de Barbón y apuntan que cuando el nuevo líder asturiano repite su consigna de "o cambiamos o nos cambian" puede señalar ese camino.

Sin embargo, el entorno del secretario general niega la mayor. Para empezar, fuentes de este sector explican que el balance global de las agrupaciones en todo el Principado no arroja un resultado contrario a Javier Fernández. Y atribuyen a lugares puntuales las censuras. Así ha resultado en las mayores agrupaciones, pero insisten en que puede ser producto del "malestar" de una parte del partido y que no quieren que se identifique con el 'pedrismo'. Nada de acuerdo están los 'javieristas', que sostienen que quienes han liderado el rechazo en esas agrupaciones son los mismos que hicieron campaña muy activa por Pedro Sánchez, primero, y Adrián Barbón, después.

Barbón quiere "ser generoso en la victoria"

Según el sector que ganó las primarias, el secretario general quiere que el cónclave del día 30 sea un "congreso de ilusión y de cambio" y está dispuesto a "ser generoso en la victoria". Además, aseguran que el mensaje que está trasladando a los suyos es que el balance final de Javier Fernández no debe referirse sólo al último año, sino a los 16 anteriores y consideran que en conjunto ha habido "muchas más luces que sombras"

Aunque creen que en el congreso sí se verá un voto de rechazo, que no esperan mayoritario, y que apuntan que se corresponderá más a la última etapa, la de sus hostilidades con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, con quien todavía no ha recompuesto del todo la relación. En Asturias, Sánchez ganó a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, con un 53,41% de los votos, frente al 39,62% que obtuvo la candidata apoyada por Fernández. Su respaldo fue discreto, ya que el asturiano presidió la Gestora que dirigió el PSOE entre la marcha y la vuelta de Sánchez, pero los dos bloques estaban muy claros.

El pasado domingo, Barbón ganó al candidato de los 'javieristas', el portavoz en el Ayuntamiento de Gijón, José María Pérez, con un 60,6% de los votos. Esa misma noche, prometió "colaboración" al presidente pero también hizo hincapié en los cambios a los que ya había aludido las semanas anteriores. Durante la campaña, el alcalde de Laviana ya avanzó que una de sus primeras decisiones sería instar a Podemos e IU a sentarse para buscar un pacto que dé más estabilidad al Gobierno. 

Sin embargo, el sector que perdió las primarias cree que su victoria en sí misma puede ser un factor de inestabilidad si lo primero que hacen los suyos es censurar a Javier Fernández. Y esto señalan, se verá con un rechazo de su gestión, pero también con una victoria pírrica. De hecho, ya se malician que ésa puede ser otra estrategia posible: que Fernández salve el congreso, pero con una debilidad que luego permita a Barbón exhibir galones para poder meter mano en el Gobierno.