El PSOE no apoyará al Gobierno en el conflicto planteado por los estibadores que amenazan con paralizar todos los puertos de España a partir del 6 de marzo, fecha señalada para el primer paro nacional. Javier Fernández, presidente de la gestora socialista, le ha comunicado a Mariano Rajoy, con quien conversa frecuentemente, que no cuente con los votos del PSOE para sacar adelante el decreto aprobado el pasado viernes en el Consejo de Ministros que liberaliza el sistema de acceso al trabajo de la estiba.

Fernández le ha hecho saber a Rajoy que se trata de un asunto sindical y económico en el que los socialistas no pueden ponerse de parte del Gobierno. "Vamos a hacer política, es decir, echaremos una mano cuando podamos y no lo haremos cuando resulte imposible", ha transmitido Fernández al jefe del Ejecutivo, de acuerdo con fuentes de Moncloa.

División en las filas socialistas

En las filas socialistas no hay unanimidad en este asunto, dado que cada comunidad afronta el problema desde posiciones diferentes. Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, se muestra escasamente sensible a las reivindicaciones sindicales, ya que el PSOE valenciano no comulga con los privilegios de estos profesionales, en tanto que Susana  Díaz  ha manifestado con insistencia el respaldo a sus posiciones. 

Fernández le ha hecho llegar al Gobierno comentarios críticos hacia la gestión que está desarrollando el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, sin una línea clara, con permanentes cambios de criterio y sin apenas iniciativa para negociar. De la Serna recuerda con insistencia que el Gobierno está 'atado de pies y manos' ane las exigencias de Bruselas, ya que el cambo en la legislación laboral de los puertos es una decisión de la UE. Los socialistas, sin embargo, consideran que el ministro de Fomento ha tardado demasiado tiempo en hacerse cargo de este asunto y que, cuando lo ha hecho, no ha enviado mensajes claros. "Se ha movido entre la torpeza y el miedo", dicen fuentes socialistas que siguen este asunto muy de cerca. 

Rosario de huelgas

La cadena de huelgas que anuncian los estibadores preocupa enormemente al Gobierno, ya que puede producir situaciones de desabastecimiento serio en toda España. Rajoy se lo ha hecho saber a su interlocutor socialista, pero Fernández de momento ha mostrado que tiene las ideas muy claras en este asunto. "No podemos ayudar, en esto no. Hemos colaborado en otras medidas, como el techo de gasto", pero en este asunto, el Gobierno va a tener que buscarse respaldos en otras fuerzas.

Ciudadanos, por ahora, se mueve en una indefinición algo chocante en un partido que se reclama liberal, de acuerdo con lo que señalan fuentes de Moncloa.