Política

Cerdán convirtió Ferraz en un infierno para proteger sus andanzas: "Era una pesadilla"

Empleados de la sede socialista y otros dirigentes hablan de "actitud déspota" del todavía diputado por Navarra

  • Félix Bolaños, Santos Cerdán y Marís Jesús Montero, en el Congreso. -

Santos Cerdán ha dirigido Ferraz "con mano de hierro". Desde que llegó al cuartel general del PSOE, en 2018, para ser adjunto al secretario de Organización del partido, por aquel entonces, José Luis Ábalos, el diputado por Navarra ha sido considerado el “lugarteniente” de la sede.

Solo durante los primeros años, mientras Adriana Lastra era vicesecretaria general, la asturiana tenía más poder que él. "Cuando estaba con Adriana, mandaba Adriana", explica una persona que frecuentó durante aquella época en el número 70 de la calle Ferraz de Madrid.

Pero tres años después, tras el 40 Congreso Federal que se celebró en Valencia, en el que Cerdán relevó a Ábalos como 'número tres' del PSOE, "Santos se vino arriba y se emborrachó de poder". Hasta el punto, explica otra fuente, que en ese momento "él mata a Adriana para que no vea lo que está pasando".

Fuentes cercanas a la exvicesecretaria General, hoy delegada del Gobierno en Asturias, recuerdan que "fueron tres años de pesadilla". Santos Cerdán, relatan distintas fuentes conocedoras de ese periodo, "hizo la vida imposible" a todos "los que pudieran descubrir sus andanzas" confirmadas por la UCO.

El exsecretario de Organización, manifiestan, "tuvo un papel clave en la caída de Ábalos". Aunque el informe de la UCO, ahora, ha demostrado que ambos compartían presuntas corruptelas. Tal como había avisado la exesposa del que fuera ministro de Transportes, "Santos le colocó Koldo a Ábalos para espiarle e influírle". Fue el dirigente navarro el que avisó a Pedro Sánchez de los supuestos altos gastos que pasaba Ábalos.

Se repitió el escenario con Montero

Algo parecido pasó poco después, en 2022, cuando fue elegida María Jesús Montero como sustituta de Lastra. Tras el desembarco de la sevillana en Ferraz, "Cerdán hizo valer el poder que ya tenía" para dificultar la labor de la también vicepresidenta del Gobierno.

El secretario de Organización, del que depende el personal laboral del PSOE, le retiró a Montero varios asesores que hasta ese momento tenía a su disposición la vicesecretaría general. Todo, explican, para "torpedear su día a día" y que "no pusiera los morros en el partido". Para evitar, entre otras cosas, comprobar cómo "no se trabaja" en la sede.

En el cuartel general del PSOE, cuando logró el poder absoluto, también despidió a tres personas del gabinete de comunicación, que fueron sustituidas posteriormente por perfiles más afines al todavía diputado por Navarra. Todos ellos bajo la supervisión de Ion Antolín, que orgánicamente dependía de Cerdán, y que este miércoles remitió una nota en la que el PSOE decía confiar en su dirigente.

También en el grupo parlamentario

Aunque Cerdán no ha dirigido nunca el grupo parlamentario, sí colocó en altas responsabilidades del mismo a perfiles como el de la cordobesa Rafi Crespín, con la que mantuvo una relación muy íntima. Una serie de nombramientos que le permitieron "meter mano en el grupo".

Fuentes parlamentarias consultadas por Vozpópuli, aseguran que "ha fastidiado a todos los diputados". Además, añaden, "cambió a todos los asesores", colocando a "todos los amigos de Juanfran Serrano, su mano derecha". Incluso "el coordinador de asesores es amigo de Juanfran".

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