Barcelona ha probado este viernes una proposición con contenido de declaración institucional impulsada por el grupo del PDeCAT para exigir responsabilidades al Gobierno central por la presunta conexión del imán de Ripoll (Girona) Abdelbaki Es Satty con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

La propuesta ha contado con los votos a favor del PDeCAT y de ERC; las abstenciones de BComú, PSC, CUP y el concejal no adscrito, y los votos en contra de Cs y PP, en un texto en el que también destaca la "incapacidad manifiesta" del Ejecutivo central para evitar los atentados del 17 y 18 de agosto en Barcelona y Cambrils (Tarragona).

El concejal del PDecAT Jaume Ciurana ha pedido conocer toda la información sobre esta presunta relación, y ha reiterado su agradecimiento al trabajo de los Mossos d'Esquadra, del exconseller de Interior cesado y exconcejal del PDeCAT, Joaquim Forn, y del exjefe de los Mossos d'Esquadra Josep Lluis Trapero: "Han sufrido una campaña indigna de desprestigio".

Reproches mutuos

Carina Mejías (Cs) ha recordado a Ciurana que la policía española ha frenado atentados en centros comerciales y el Metro de Barcelona con distintas operaciones antiterroristas, y Alberto Fernández (PP) ha insistido que en los únicos responsables de los atentados son los mismos terroristas: "No rompan más la convivencia en Cataluña".

El concejal de ERC Jordi Coronas ha criticado la "deslealtad absoluta" entre cuerpos policiales, mientras que Carmen Andrés (PSC) ha pedido explicaciones pero sin generar dudas sobre el trabajo que desempeñan los servicios de inteligencia, y Maria Rovira (CUP) ha pedido ir a la raíz de los hechos y ser transparentes con los ciudadanos.

El teniente alcalde de Barcelona Jaume Asens ha destacado que la ciudadanía reaccionó con mucha dignidad y ha pedido tratar el caso de forma "escrupulosa", y, aunque ha dicho que la demanda del PDeCAT le parece legítima, ha dicho que BComú prefiere no abonar teorías conspirativas.