El máximo responsable de la Policía Nacional en Castilla-La Mancha, el comisario principal Félix Antolín, se sentará en el banquillo de los acusados el próximo mes de julio acusado de haber acosado laboralmente a un subordinado cuando era el máximo responsable del Grupo Especial de Operaciones (GEO). Según informa el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, el juicio está fijado para los días 21 y 23 del citado mes.

Junto a él será juzgado por los mismos hechos el que era su número dos en la unidad de élite, Andrés Calvo. El caso ha recaído en el Juzgado de lo Penal 2 de Guadalajara, que ha citado a las partes a las 9 horas, según las mismas fuentes. Desde el tribunal creen que no sufrirá demoras fruto de las complicaciones derivadas de la pandemia, que ha obligado a suspender juicios. Los plazos se retomarán desde el 4 de junio.

Antolín será juzgado en el Juzgado de lo Penal 2 de Guadalajara porque es la provincia en la que tienen sede los GEO. No se juzgará en la Audiencia Provincial porque no se pide para él una pena igual o superior a los cinco años de cárcel. La investigación corrió a cargo del Juzgado de instrucción número 1 de Guadalajara. En enero de 2019 dictó el auto de apertura de juicio en contra del criterio de la Fiscalía, que pedía el archivo de la causa.

"Torturas y delitos contra la integridad moral"

La acusación a cargo del subordinado, J.B.G., pidió para el jefe superior de Policía y su segundo en los GEO una condena de dos años de prisión por “el delito de las torturas y otros delitos contra la integridad moral”, según el auto al que tuvo acceso este periódico. Además pedía una indemnización de 20.130 euros en concepto de responsabilidad civil por lesiones y secuelas psicológicas. 

Este juicio es el final de un camino iniciado en 2015, año en el que el subordinado presentó la denuncia contra sus superiores, que le llegaron a apartar de los GEO. En 2016 la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Madrid obligó a readmitirlo mientras seguía la investigación de la denuncia por un posible delito penal por acoso laboral, que es lo que se va a dirimir en julio.

Antolín fue designado como jefe superior de la Policía en Castilla-La Mancha el 1 de febrero. Ese mismo día, el Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara dictó un auto en el que destacaba la existencia de "indicios de criminalidad" por parte de este mando policial y su segundo al menos desde el año 2014 mediante "actos de contenido vejatorio prevaliéndose de su cargo y de la posición jerárquica".

"Quebrar la resistencia"

Tal y como informó este periódico, a juicio del magistrado de Guadalajara, el objetivo era quebrar “la resistencia e integridad moral” del subordinado" para "forzar su salida de los GEOS". Entendía el juez que el denunciante fue aislado de sus compañeros "dejándole a entrenar solo" y le relevaron de "cualquier función". 

Este juez añadía en su auto que el policía denunciante sufría "un estado psíquico acorde con hechos de la naturaleza de los imputados”. Explicaba que “el forense afirma que el querellante padece una sintomatología ansioso depresiva y un trastorno por estrés postraumático medio-bajo que es compatible con hechos denunciados". Por todo ello, consideraba "la existencia de indicios de una actuación continuada y reiterada de humillación y vejación".

Antolín tomó posesión de su cargo el 8 de febrero de 2017 en un acto que contó con la presencia del entonces ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido y la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal