Podemos y Vox se lanzan a por los votantes de la Generación Z a través de Tik Tok, la red social china que triunfa entre los jóvenes gracias a los vídeos relámpago que duran apenas unos segundos. Una americanada en la que los partidos tradicionales, los del bipartidismo, van a remolque.

Las elecciones en la Comunidad de Madrid han vuelto a poner de manifiesto el poder de las redes sociales a la hora de llegar al electorado. Sin necesidad de contar con un gran presupuesto, las distintas formaciones pueden llegar a mucha más gente, sus mensajes se viralizan en cuestión de segundos y, a diferencia de los medios tradicionales, permiten la participación. Es decir, la comunicación en dos direcciones.

Sin embargo, existe un nuevo electorado, ese que pertenece a la Generación Z, es decir, los votantes de 18 a 25 años, cuyo patrón de consumo de la información es completamente diferente. Usan Tik Tok, no ven la televisión y Facebook les parece una plataforma para padres y abuelos. Twitter una red de bulos y trols. Así lo explica Ainhoa Torres, profesora de Redes Sociales de la Universidad CEU San Pablo.

"Los nativos digitales se dividen en dos grupos: los millennials y la Generación Z. Se diferencian por la manera de consumir contenido. Los primeros mamaron de la web 2.0, cuando se incorporaron los foros, los blogs y el intercambio de opiniones entre usuarios. Pero los jóvenes entre 18 y 25 años ya no pasan por los soportes tradicionales", explica.

Consumo de información

"No navegan por la home de una pagina web y sus distintas secciones y no saben lo que es un periódico. Los políticos tienen complicado localizarles por estas vías porque llegan a las noticias a través de lo que reciben en redes sociales como Instagram o Tik Tok", añade.

En este sentido, comenta Torres, las fuerzas políticas más jóvenes -como Vox, Podemos, Ciudadanos y Más Madrid- parecen haber entendido mejor la lección. "No todos hacen un uso intensivo de esta herramienta. Podemos lleva desde enero en Tik Tok con un gran volumen de interacciones y de viralización de su contenido", señala.

Torres destaca que tanto Tik Tok como Instagram permiten dirigirte a un electorado concreto con sus códigos su lenguaje. "No son cuentas de personales, son cuentas de partido. Aunque los candidatos a las elecciones madrileñas han sido los protagonistas. En el caso de Vox se ha enfocado más en Santiago Abascal que en rocío Monasterio", compara.

La tendencia de los partidos a captar electores a través de estas plataformas ya explotó en EEUU. "El uso es mucho mayor. Hay que tener en cuenta que si se quiere hacer bien se necesita una inversión económica, músculo para diversificar mensajes entre las diferentes opciones y mentes pensantes para producir contenido", sostiene la experta en redes sociales.

La tendencia de los partidos a captar electores a través de estas plataformas ya explotó en EEUU

"Las redes dan voz a todo el mundo, nos ha hecho a todos prosumidores, es decir, consumidores de contenido a la par que productores. En Tik Tok hay usuarios anónimos más afines a un partido que a otro y que, al tener un gran número de seguidores, se convierten en altavoces. Los partidos deberían explotar más estas aplicaciones", apunta.

Por otro lado, añade, los mensajes ideológicos y polarizados, en los que no se habla del futuro de los jóvenes ni de los alquileres y los problemas que les preocupan, tienen más dificultades a la hora de calar en un colectivo con un desapego cada vez mayor de los políticos. Sobre si las redes han servido para disparar la polarización, Torres considera que esta tiene su origen en quien comunica, pero no en la plataforma.

Podemos y Vox construyen comunidad

Miquel Pellicer, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y director de innovación de Interprofit, opina que existe "un problema global y generalizado con el discurso del odio". Y este no se reduce a Twitter. La red social del pájaro azul, dice, también puede ser un buen lugar para compartir ideas y contenidos.

Mientras que Unidas Podemos ha sido y es uno de los partidos que más han sabido explotar la comunicación a través de las redes sociales, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, decidió escapar de Twitter de forma indefinida "para hacer buena política".

Pellicer cree que es un "error". "Si ella no está de forma personal, al menos debe estar el Ayuntamiento de Barcelona como institución. "Si Barcelona quiere convertirse en la capital global del humanismo tecnológico y las reflexiones, es decir, si quiere ser la capital que impulse la tecnología desde un punto de vista más ético, hay que estar en Twitter y combatir el discurso de odio", defiende.

Podemos y Vox sí son capaces de llegar a los más jóvenes, crear comunidad y movilizarles

Según el profesor de la UOC, las redes sociales están desbordadas y existe una dificultad para que el mensaje político de los partidos más clásicos cale en la Generación Z. "Podemos y Vox sí son capaces de llegar a los más jóvenes, crear comunidad y movilizarles", señala. "Durante el confinamiento, cuando un grupo de personas comenzaron a manifestarse [en Núñez de Balboa], la etiqueta 'cayetanos' se hizo viral", recuerda.

"Hubo perfiles de votantes de Vox que compartían ese hashtag en Tik Tok porque se identificaban con él y se sentían orgullosos de pertenecer a esa comunidad. Y, al contrario, jóvenes afines a Podemos que lo compartían para reírse", compara. Según Pellicer, el ciberactivismo político está de moda y ambas formaciones han sido capaces de generar muchos seguidores y construir comunidad entre los jóvenes.