Podemos quiere pasar a la ofensiva con respecto al nombramiento de los consejeros del Tribunal de Cuentas. Fuentes del partido morado explican que, al igual que con la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la posición de "bloqueo" del Partido Popular impide modificar estos organismos. Así que quieren que Pedro Sánchez recupere la propuesta pactada con Pablo Iglesias de crear un sistema de doble mayoría para renovar tanto el CGPJ como ahora el Tribunal de Cuentas. El diputado Jaume Asens se está encargando de llevar adelante la iniciativa. Y desde Podemos aseguran que ya hay contactos con el grupo del PSOE en el Congreso. El mandato del actual Tribunal de Cuentas termina el próximo julio.

El presidente del Gobierno anunció hace unos meses que “iba a detener el reloj” de la tramitación en el Congreso de la ley para modificar los nombramientos del CGPJ después de fracasar su plan de crear un mecanismo alternativo a la mayoría cualificada para renovar el organismo. Pablo Iglesias hizo de la renovación del CGPJ unas de sus prioridad, pero las críticas de las asociaciones de jueces y la posición de la Unión Europea obligó a Sánchez a paralizar el plan. El modelo que proponía Iglesias era pasar de una mayoría cualificada en primera votación, a otra absoluta en una segunda, forzando así los populares a negociar.

Ahora, Podemos cree que ha llegado el momento de recuperar esa iniciativa y juntarla con la reforma para renovar el Tribunal de Cuentas. En el caso de este organismo fiscalizador, la ley decreta que las Cortes nombren por mayoría de tres quintos a los doce consejeros (seis por el Senado y seis por la Cámara Baja). Esto obliga a los legisladores a buscar apoyos transversales, pero Podemos acusa al PP de vetar todo tipo de nombramiento, así que cree que Sánchez debe pasar al ataque.

Pedro Sánchez
EFE

Podemos considera que el Ejecutivo no puede quedarse inmóvil ante “la falta de voluntad política” del PP y que hay que retomar todas estas reformas de los organismos que tienen el mandato caducado o están a punto de caducar. A la reforma del Tribunal Constitucional, que sigue en marcha, piden reactivar la del CGJP e iniciar la del Tribunal de Cuentas. En la actualidad, todos esto órganos constitucionales requieren de mayoría reforzada, por lo que es preciso el pacto entre PSOE y PP.

"Vamos a por él"

“El Tribunal de Cuentas sabe que vamos a por él”, así se expresan desde el ala catalana de Podemos, que no dudan en desautorizar al órgano fiscalizador debido a la suma millonaria -5,4 millones de euros- que exige provisionalmente a los 34 ex dirigentes catalanes por los gastos exteriores para promover el procés.

Podemos ya ha trasladado al grupo parlamentario del PSOE su intención de cambiar el sistema de elección del Tribunal de Cuentas para que refleje “la pluralidad del Congreso”. El gran artífice de esta propuesta es Jaume Asens, presidente del grupo confederal de Unidas Podemos en el Congreso, quien además cuenta con el apoyo de ERC, que cree que una renovación de los miembros del ente podría llegar antes de que se dicte sentencia. En este caso, serían los nuevos consejeros quienes tomarían el relevo en la causa que afecta a los independentistas catalanes. Y aspiran a que los nuevos equilibrios en el ente fiscalizador puedan ser más favorables a sus tesis.

El Tribunal de Cuentas responde al Supremo que los 4,1 millones por el 1-O ya han sido consignados

Acelerar para evitar pactos con el PP

El propio Asens deslizó su propuesta en una entrevista en la prensa catalana, en la que habló de “sesgo a favor del PP” dentro del Tribunal de Cuentas. En este sentido, en Podemos vieron con buenos ojos las palabras de Sánchez en La Sexta sobre que era un “anacronismo” que “una ex ministra de Aznar”, en referencia a Margarita Mariscal de Gante, decidiera sobre la multa a pagar por parte de los ex cabecillas del procés.

Los socialistas remarcan que el Tribunal de Cuentas no tiene una naturaleza jurisdiccional y que, en consecuencia, sus decisiones pueden ser recurridas en los tribunales. Esta condición del propio órgano fiscalizador, que se limita a dilucidar la responsabilidad contable pero sin ser un tribunal formado por jueces es la baza con la que cuenta Podemos para acelerar su renovación. Piden “homologarlo al del resto de países europeos” y confían en que haya menos resistencia fuera de España a dicha reforma al no afectar a la separación de poderes.

El gran escollo, sin embargo, sigue siendo el PSOE. En Podemos son conscientes de que deberán presionar a sus socios para que acceda una modificación en el sistema de elección que deja al principal partido de la oposición fuera. Asimismo, el propio Tribunal de Cuentas salió al paso con un comunicado donde reivindicaba su independencia tras la campaña de descrédito orquestada por sectores del independentismo y de Podemos. El hecho de que se avecina una crisis de gobierno y que el PP y PSOE retomen los contactos puede bloquear esta opción. Asens lo sabe y por eso aprieta.