Victoria Nauda, una de las primeras afiliadas a Podemos en Baleares y que llegó a tener un cargo en la Comisión de Garantías, además de haber sido asesora en el parlamento regional, ha publicado un libro desgarrador sobre el funcionamiento del partido. En ¿Qué hemos hecho? (Planeta) relata la purga sufrida mientras estaba abortando y los “fraudes” en las primarias. Pero sobre todo señala el método para polarizar la sociedad, y cómo ahora eso se ha convertido en tema de campaña electoral tras un efecto rebote que ha favorecido el crecimiento de la "extrema derecha".

Pregunta: El libro arranca con una carta dirigida a Pablo Iglesias. Es casi un mea culpa sobre las responsabilidades de todos los cargos por la caída del proyecto. Pero, ¿Iglesias qué responsabilidad tiene en esa deriva?

Respuesta: Es responsable porque es la cabeza del partido y tiene que velar por él a nivel interno. Le responsabilizo por el cargo que tiene y por la gente que ha elegido. Aunque hay que hacer una autocrítica y la tenemos que hacer todos los que hemos participado.

P. Usted recuerda los comienzos de Podemos, la ilusión, la reivindicación. ¿Ahí empezó esa crispación de la que tanto se habla ahora?

R. La crispación era una situación social espontánea de la que surge Podemos. Era más un hartazgo. La gente reacciona y se termina materializando en Podemos. Pero no nace como herramienta política. Cuando surge Podemos se genera un choque de discurso. El tema es que ahora utiliza esa estrategia en contextos que son totalmente diferentes, que es lo que viene pasando en Madrid como colofón de una estrategia de marketing que no ayuda a construir nada. Se ha utilizado mucho ese efecto de shock, de lanzar determinados mensajes que son polémicos, porque Podemos, al no tener bases, es su única herramienta para seguir estando en la palestra de la opinión pública.

Nos hemos dejado embaucar, o nos ha utilizado en un tipo de discurso sabiendo cuál iba a ser la reacción natural. Y encima le echa la culpa a los otros. Yo espero sinceramente que gane el bloque de izquierdas, no Pablo Iglesias

P. ¿Es como decir que está instrumentalizando la polarización que ha creado?

R. Exactamente. Y en cierta medida está generando una reacción en la extrema derecha de la que ahora nos tenemos que hacer cargo. Tener un tipo de discurso conlleva, y termina generando, una reacción por la parte contraria. De ahí justamente la crítica, porque Iglesias lo sabe perfectamente. Creo que nos hemos dejado embaucar, o nos ha utilizado en un tipo de discurso sabiendo perfectamente que esta iba a ser la reacción natural. Y encima ahora le echa la culpa a los otros. Yo espero sinceramente que gane el bloque de izquierdas, no Pablo Iglesias.

P. Dedica muchas páginas a la guerra sucia en el partido.

R. Lo que han hecho ha sido desnaturalizar el motivo por el que nos habíamos implicado en ese proyecto. Muchas personas se están poniendo en contacto conmigo. Los círculos desaparecen y Podemos queda desdibujado en la urnas. Y la reacción es señalar a los tóxicos, los críticos internos, y echarlos. Ocurre tanto en Madrid como en todo el partido.

En las primarias utilizaron datos personales poniendo tarjetas SIM desechables. Las personas que dieron sus datos votaron en las primarias sin saberlo

P. También señala “fraudes” (sic) en las primarias. ¿Qué ocurría?

R. Un círculo puso una carpa en la plaza de España y pidió datos personales a los que se acercaban. En las primarias utilizaron esos datos dando de alta a esas personas, poniendo las tarjetas SIM desechables como números de contacto en el sistema informático. El sistema informático envía un código telefónico por SMS y se tiene que validar el voto. Las personas que dieron sus datos acabaron siendo inscritas en Podemos y votaron en las primarias sin saberlo.

P. Eso es un delito, ¿por qué los tribunales no están analizando la cuestión?

R. Porque nadie lo denunció y no es la única usurpación de identidad. Se utilizaron en otras campañas, con mensajes de whatsapp a la militancia con la foto de Iglesias, como si fuera él a enviar esos mensajes. Además, existieron por lo menos aquí en Baleares tres robos de las bases de inscritos, utilizados también para primarias.

Me terminan despidiendo del Consell de Mallorca por pérdida de confianza y lo hacen cuando yo estoy de baja por haber tenido un aborto.

P. Errejón tenía el control de la organización. ¿Es el responsable por no haber vigilado?

R. Yo creo que la responsabilidad la tienen Errejón e Iglesias, y estas prácticas se siguen utilizando.

P. ¿Hubo manipulación en el congreso de Vistalegre II de 2017?

R. No me consta directamente, pero es cierto que antes de Vistalegre recibo un Telegram donde ya sabían que Irene Montero iba a ser la portavoz del Congreso, y sabían dónde iban a mandar a Íñigo. En el libro menciono, apuntando a la seguridad de Agora Voting [la empresa que se encargaba de la votación], que se colaron los resultados y los supimos antes que los que estaban en el escenario. Se filtró en las redes internas. ¿Cómo puede ser que el punto de seguridad sea tan frágil?

P. En el libro menciona que fue despedida mientras estaba en un hospital por un aborto.

R. Me terminan despidiendo del Consell de Mallorca por pérdida de confianza y lo hacen cuando yo estoy de baja por haber tenido un aborto. Es una reunión con los consellers, y solo Jesús Jurado vota en contra. Todos los demás son afines a Alejandro López [actual portavoz y diputado en el Parlament].

Podemos está en una deriva machista y contradice los principios de feminismo dentro del partido.

P. ¿Fue una purga?

R. Sí, claro, además se tenía que haber disuelto antes el Comité de Garantías. El problema es que en Baleares se van dando unas cuantas maniobras de las que yo no estaba de acuerdo. Por ejemplo, la expulsión de la presidenta del Parlament. Me echan de todos los debates y después me van a exigir que firme la expulsión. Viajo a Madrid para explicar la situación, por eso la responsabilidad es de todos. Porque a Iglesias le llegó sin lugar a duda. Pero en Baleares entendieron que iba a Madrid para hablar mal de ellos.

P. ¿Menciona incluso una denuncia falsa sobre una supuesta relación con el marido de una compañera?

R. La abogada que mueve todo es Aina Díaz. Ella tuvo que ver con mi despido, con las reuniones y es la que le dijo a Gloria Elizo una barbaridad de la que me entero dos meses después. Me barre y me sustituye en todos los ámbitos del partido. Simplemente quería su espacio. No obstante, Elizo se hace cargo de todo, ni me contesta a una carta que le envié.

P. Recibió hasta descalificaciones como “sudaca”, por sus orígenes argentinos.

R. Fue un desprecio total hacia mí, mi origen y el resto de la militancia. Pascual Ribot me impidió ser presidenta de la comisión cuando yo era primera por votos. Fueron los abanderados del feminismo, pero dentro del partido se dan conductas tremendas, y los cargos electos han empezado a meter a sus mujeres, hijas y secretarias para poderlas controlar. Esto es lo que ocurre hoy. Es una deriva machista y contradice los principios de feminismo dentro del partido.

Hay gente que tiene pactado no cobrar los tres salarios mínimos. Cobran más o menos lo que cobraban en sus profesiones, sean jueces, militares…

P. ¿Cuántos decepcionados hay en Podemos?

R. De los círculos no quedan ninguno, solo hay uno raquítico con cuatro personas.  La gran mayoría de llamadas que he recibido en estos días son de exmilitantes o afines. Ayer me llamó otra técnica que la han sustituido porque necesitaban tener un cargo.

P. En cuanto al dinero, ¿vio algo irregular?

R. Lo único que vi fue personas que no estaban dispuestas a pagar su parte, aunque habían firmado un documento, el código ético, sobre los tres salarios mínimos. Pero no me consta que hubiera malversación con una intención fraudulenta. Lo que sí he visto fueron situaciones penosas en las que en el bar te hacían pagar y luego sacaban los tickets del Parlament y grababan el dinero.

P. ¿Podemos fue un proyecto personalista, de enriquecimiento personal de la cúpula?

R. Una parte de mí se negaba a sumir esto, pero visto lo visto cada uno puede sacar sus conclusiones. No quiero embarrar, pero sí, me ha decepcionado la falta de coherencia entre el discurso inicial a la conducta que posteriormente se fueron dando. Por ejemplo el dinero que ahora Iglesias pide por haber sido vicepresidente. Esto es una barbaridad insostenible. Si uno se va por su propio pie, no tiene derecho al paro. Es un privilegio que se puso la casta, según palabras de Iglesias, al cual él accede.

P. ¿Se han convertido en casta?

R. La gran mayoría sí. Hay gente que tiene pactado no cobrar los tres salarios mínimos. Cobran más o menos lo que cobraban en sus profesiones, sean jueces, militares… La casa de Iglesias se la paga él, solo faltaría. Pero si tienes esa postura de comprarte una casa de determinadas características, es la falta de empatía con aquellos que le han apoyado para que llegara a la vicepresidencia o para que Podemos tuviera un espacio.