Madrid vuelve a ser el gran experimento de la izquierda en España. Cuatro ediles de Más Madrid, la sigla creada por Manuela Carmena en 2019 y que ahora lidera Rita Maestre, han anunciado su alejamiento de la portavoz e intentan quedarse con la estructura de la formación. Se trata de un movimiento de enorme importancia en los equilibrios de la izquierda española. Y en la sombra actúa Podemos. El partido de Pablo Iglesias, según ha podido saber Vozpópuli, intenta crear las condiciones para abrir un debate en el seno de la izquierda sobre una coalición o alianza estratégica con el PSOE en los próximos años

La desavenencia entre Rita Maestre e Íñigo Errejón contra los cuatros ediles intérpretes de la corriente de Carmena (Luis Cueto, Marta Higueras, José Manuel Calvo y Felipe Llamas) viene de lejos. Este diario ha informado en sendas exclusivas sobre cómo el grupo municipal se ha ido fragmentando. Hasta que este jueves los cuatro concejales han oficializado la ruptura. Oficialmente rehúyen esa palabra, puesto que consideran que su vocación es “recuperar” el espacio político de convergencia que representó Carmena. Pero de facto se ha inaugurado un conflicto contra los de Maestre.

Los ediles díscolos de Más Madrid no pretenden moverse hacia un grupo mixto en el pleno del Ayuntamiento de Madrid. O sea que técnicamente no plantean una escisión: en juego están los fondos públicos que cada formación recibe del Consistorio. Pero aspiran a ocupar el espacio político de Más Madrid y dejar a Maestre desplazada. De hecho, han llamado a la nueva corriente “Recupera Madrid”.

El cofundador de Podemos y colaborador de Neurona Juan Carlos Monedero Europa Press

Los 'sherpas' del pacto de la izquierda

Ese movimiento representa, en realidad, tan solo una jugada de un tablero mucho más complejo. Varios dirigentes de Unidas Podemos quieren tender puentes con el PSOE y en ambos partidos interesa el papel que pueden desempeñar los ediles de Carmena. Todo se encuentra en una fase embrionaria, admiten las fuentes consultadas, pero la suerte parece estar echada. De hecho, este jueves en la rueda de prensa los ediles díscolos de Más Madrid han calificado de "error" su división con Podemos en 2019.

Los ediles que quieren separarse de Maestre gozan, por ejemplo, del apoyo de fundadores de Podemos como Juan Carlos Monedero. Felipe Llamas es amigo íntimo del profesor de la Complutense, quien, por cierto, insiste en formar una candidatura para la alcaldía a pesar de la imputación en el caso Neurona, aunque podría contentarse con un puesto en la lista.

José Manuel Calvo, otro edil muy cercano a Carmena, mantiene una buena relación con excompañeros del partido morado del sector pablista. Higueras y Cueto, en cambio, se ubican en una posición de cercanía al PSOE: la antigua mano derecha de Carmena trabajó en el gobierno de Patxi López, y Cueto, considerado el más pragmático del grupo, mantiene buenas relaciones con otros ediles socialistas.

Marta Higueras, junto a los concejales José Manuel Calvo, Felipe llamas y Luis Cueto en el Ayuntamiento de Madrid

Las miradas de Podemos se dirigen a ese grupo y a la posibilidad de que ejerza de puente para la construcción de una alianza estratégica con el PSOE de cara a las elecciones municipales de 2023. La corriente de Recupera Madrid ocupa lo que en Podemos consideran la “centralidad” en un espacio de izquierda amplio, que va desde Pablo Iglesias hasta el PSOE. Son ellos, por tanto, los únicos que pueden actuar de sherpas para encontrar el camino que conecte a las dos formaciones.

La encrucijada de Rita Maestre

Si la corriente de los de Carmena logra afianzar ese proyecto, que puede definirse de muchas maneras (desde frente común hasta coalición), los de Errejón y Maestre se quedarán inevitablemente excluidos. Y deberán decidir entre la irrelevancia o la integración en ese nuevo espacio. El cálculo general es que este espacio se consolide alrededor de dos siglas conectadas entre ellas, con Maestre fuera de la ecuación. En el caso de Podemos, la alianza permitiría paliar su grave descalabro territorial. La formación morada nació como artefacto digital y televisivo. Y seis años después no ha sabido edificar algo parecido a una estructura.

En las últimas elecciones autonómicas de Madrid, Podemos entró en la Asamblea por un puñado de votos. Mientras que en el Ayuntamiento sigue sin representación. Madrid era, por otro lado, la ciudad en la que Podemos tenía sus círculos más activos, pero todo se ha ido derritiendo. Y la fusión con Izquierda Unida no aportará esa militancia que se necesita para plantar cara de verdad al PSOE.

Rita Maestre

Finalmente, Podemos mira con interés a la posible fusión del PP con Ciudadanos. Saben que hay conversaciones en la derecha sobre el asunto y creen que más adelante populares y naranjas avanzarán hacia algo parecido a una coalición. En el caso de Madrid, además, los morados consideran que José Luis Martínez-Almeida es un candidato fuerte contra quien resulta conveniente no desperdiciar votos.

La reflexión de fondo que hacen en Podemos es que España ha pasado de un sistema bipartidista a un multipartidismo fragmentado. Iglesias utilizó el desencanto y la rabia social como palanca para entrar en las instituciones, pero ahora ese motor se ha gripado. Así que algunos en el espacio morado admiten que la política va hacia una dinámica bipolar. Madrid puede convertirse en ese gran experimento de la izquierda. Los ediles de Carmena pueden jugar en eso un papel determinante. Aunque la gran pregunta sigue siendo si el PSOE, con sus habituales divisiones internas en la capital, estará por la labor.