Los dueños de Plus Ultra, la aerolínea rescatada este martes por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, tienen buenas relaciones con la élite de la política venezolana. Los propietarios de la sociedad que controla el 47,23% del capital (Snip Aviation) se mueven en la misma órbita que la vicepresidenta del Gobierno chavista, Delcy Rodríguez, y la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores.

Según las cuentas de 2019, a las que ha podido acceder Vozpópuli a través de la plataforma Insight View, Snip Aviation está respaldada por la firma de tres venezolanos. El más visible -y conocido en su país- es el presidente de la sociedad, Rodolfo José Reyes Rojas. Le siguen Raif El Arigie Harbie, que ejerce el papel de vocal; y Roberto Roselli Mieles, como apoderado.

Los tres hombres de Plus Ultra están vinculados empresarialmente con Camilo Ibrahim Issa, un 'superempresario' de origen árabe afincado en Venezuela. Este magnate guarda estrecha relación tanto con Delcy Rodríguez como con Cilia Flores. A la esposa del líder chavista, parlamentaria y abogada, se le atribuye gran capacidad de influencia en el sistema judicial venezolano.

Las fuentes citadas señalan que la relación entre los empresarios y Delcy (abogada y vicepresidenta desde 2017) pasa también por el hermano de esta, Jorge Rodríguez Gómez, actual presidente de la Asamblea Nacional Venezolana.

El empresario venezolano de origen árabe, Camilo Ibrahim Issa.

Según ha podido cotejar Vozpópuli, Ibrahim, Reyes, El Arigie y Roselli comparten, al menos, una sociedad alimenticia activa registrada en España que fue creada el pasado mes de diciembre de 2020 con el objeto oficial de fabricar café.

Entraron en Plus Ultra en 2017

Casualmente, Reyes, El Arigie y Roselli entraron en el capital de Plus Ultra en 2017. La empresa comenzó a operar desde España con Venezuela en el año 2018 con la venia del Gobierno venezolano. Era una aerolínea en pérdidas que comenzó entonces a ofrecer vuelos directos entre Caracas, Madrid y Tenerife. Su facturación anual llegó a rondar los 60 millones en 2019, prácticamente equivalentes a el dinero público que le ha dado ahora la SEPI.

Rodolfo Reyes y Camilo Ibrahim han sido señalados por corrupción alrededor del Centro Nacional de Comercio Exterior por la entonces opositora Asamblea Nacional Venezolana. El periodista venezolano Roberto Deniz ha publicado un reportaje para el sitio web Armando.Info sobre las conexiones entre Ibrahim y sus familiares, los empresarios que entraron en Plus Ultra en 2017 y el chavismo, titulado "El equipaje no declarado de Plus Ultra".

La Universidad de Columbia de Nueva York destacó en 2019 a Armando.Info como un sitio web venezolano de noticias, publicado "por un grupo de valientes periodistas de investigación que operan en uno de los entornos más hostiles para la prensa libre".

Viejos conocidos

"La relación de Rodolfo Reyes y Raif El Arigie con Camilo Ibrahim Issa está cimentada desde hace tiempo. En el caso de Reyes se remonta a cuando era directivo en Bencorp Casa de Bolsa junto a Luis Alberto Benshimol, uno de los principales operadores cambiarios (...) en el mercado local (venezolano) y cuyo nombre salió a relucir en la investigación de los Panamá Papers. Estaba relacionado con una firma de Leonardo González Dellán, expresidente del hoy liquidado Banco Industrial de Venezuela (BIV)", según publicó Deniz en su reportaje.

De acuerdo a investigaciones judiciales reproducidas por Diario16, Bencorp Casa de Bolsa ha sido una sociedad que forma parte de un trama de presunto desvío de fondos de la petrolera venezolana PDVSA a cuentas en Andorra de exfuncionarios chavistas, en un primer momento investigados por la propia justicia venezolana.

"Reyes, incluso, fue detenido en mayo de 2010 en el marco de la 'razzia' (redada sorpresa) que contra las casas de bolsa ordenó Hugo Chávez. El Gobierno de Venezuela culpaba a esas entidades financieras de disparar la paridad cambiaria en el mercado 'paralelo' de divisas que funcionaba al margen de las tasas oficiales. El ahora socio de Plus Ultra fue acusado de 'simulación de operaciones bursátiles', estuvo 50 días preso y dos años con régimen de presentación, pero tiempo después la causa fue sobreseída", recoge el periodista, con el que ha podido contactar este periódico.

"Aunque de bajo perfil, su nombre (el de Reyes) sonó nuevamente en otro escándalo cuando, en agosto de 2017, Luisa Ortega Díaz, la fiscal general destituida por Nicolás Maduro, lo vinculó a la trama del negocio de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) (de reparto de alimentos) de los colombianos Alex Nain Saab y Álvaro Pulido Vargas", recoge el propio Deniz.

Reyes e Ibrahim fueron acusados de participar en una trama de presunto desvío de dinero público venezolano con cargo a proyectos de vivienda social, en la que Saab habría sido testaferro de Maduro

"La trama del negocio de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción" sería una de presunto desvío de dinero con cargo a proyectos de vivienda social con materiales procedentes de Colombia y Ecuador en la que el colombiano-libanés Saab habría sido testaferro de Maduro, según el Gobierno estadounidense.

Reyes e Ibrahim llegaron a ser citados a declarar en 2018 por la comisión de contraloría de la opositora Asamblea Nacional Venezolana, según informó el diputado Freddy Superlano. Los empresarios han negado cualquier vinculación con la trama antes citada.