El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha respondido a la polémica generada por la campaña impulsada por el Ministerio de Consumo de Alberto Garzón para reducir el consumo de carne en España. Considera que esta campaña es "errónea" y "que no tiene mucho sentido" y ha pedido "respeto" al sector ganadero y "responsabilidad" a su compañero de Gobierno.

"Esta campaña es tan errónea como la de 'el azúcar mata'", ha opinado Planas en SER Catalunya. "Es algo que me parece que no tiene mucho sentido", ha continuado el ministro, que considera que los ciudadanos "son muy inteligentes" y que "saben muy bien lo que tienen que hacer". En este punto, Planas ha añadido que "los políticos no tenemos que crear problemas y sí dar seguridad y tranquilidad".

De forma paralela, y en una entrevista en TVE, Alberto Garzón ha asegurado este jueves que Luis Planas estaba al tanto de esta campaña y que ambos ministerios, el de Agricutura y Consumo, "estaba coordinados", extremo que el propio Planas ha negado. "Eso no es cierto. Lamento que se me utilice en este aspecto", ha opinado.

Si bien Luis Planas ha reconocido que "no me gusta entrar en polémicas y menos con un colega de Gobierno", ha opinado que el sector ganadero de España "está siendo objeto de críticas profundamente injustas" con esta campaña para reducir el consumo de carne. "Merecen un respeto por el trabajo honesto que hacen por nuestra alimentación y nuestra economía", ha dicho.

En esta línea, Planas se ha mostrado contundente en su defensa de la ganadería y ha dejado claro que "las transiciones hay que hacerlas siempre con acompañamiento" y que ahora "es momento de unir y no dividir". "Señalar con el dedo al sector cárnico no me parece justo. Los datos indican que en los últimos 10 años ha descendido el consumo de carne excepto en 2020 por la pandemia", ha afirmado para reconocer poco después que este "no es un debate español" sino que se da a nivel global. 

Garzón persiste

Por su parte Garzón ha defendido en TVE la campaña de su ministerio. Ha explicado que "el objetivo es cambiar los hábitos de consumo" ya que "el consumo excesivo de carne deteriora la salud". Ha señalado, además, que se va a priorizar desde su departamento "la salud pública y la conciencia medioambiental" con la recomendación de reducir el consumo de carne y ha explicado que este asunto está por encima de "otra serie de legítimas reivindicaciones" como, según ha dicho, los "beneficios empresariales" del sector cárnico

"No pedimos que se deje de comer carne, sino que se coma 200/400 gramos por semana. En España se come un kilo", ha afirmado para remarcar que estas recomendaciones no las hace el Gobierno y sí organizaciones como la OMS, la FAO o la Comisión Europea.

"Se dicen muchas 'tontás'"

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha criticado también las palabras del ministro de Consumo, Alberto Garzón, quien ha pedido a los españoles que consuman menos carne para proteger su salud y la del planeta. "En Madrid se dicen muchas 'tontás' por parte de la clase política, que no termina de enterarse de lo que pasa en este país", ha dicho el presidente regional.

"Quiero empresarios que quieran ganar dinero, porque ya tenemos un ministro que se está inventando su cargo todos los días y dice que no hay que comer carne, con lo que eso implica para miles de puestos de trabajo del sector cárnico en esta región", ha aseverado el jefe del Ejecutivo autonómico durante la presentación en la localidad toledana de Torrijos de la nueva flota de ambulancias del Grupo de Empresas 'San Román'.

"Y mañana irán con el vino, y pasado con el queso; no sé el futuro que tienen como dietistas, pero si no tienen nada que hacer, al menos que no se inventen la política para crear problemas a la gente", ha dicho García-Page.

En este contexto, ha defendido la colaboración entre empresas y administraciones públicas, frente a los que pretenden "suprimir" todo tipo de empresas prestadoras de servicios a las instituciones. Así, ha rechazado la dinámica de "agresividad" contra el sector privado y lo ha alabado como motor económico y extensión de la mejora de los servicios públicos.