Cerca de 6.000 personas han llegado a Ceuta en una sola jornada, en una crisis sin precedentes para la ciudad autónoma. La mayoría de los colegios ha cerrado las clases y ya se ha suspendido la campaña de vacunación, al menos, durante la jornada de este martes. El Ejército se despliega junto a la Policía Nacional y la Guardia Civil, al mismo tiempo que llegan vídeos donde se ve grupos considerables de personas al otro lado de la valla, esperando su turno para dar el salto. En las imágenes se escucha un ruido incesante, las pedradas que reciben los agentes españoles desplegados en el perímetro.

En uno de los vídeos se ve a un grupo de guardias civiles protegidos con escudos junto a la valla de Ceuta. En comunicación por radio, uno de ellos indica a sus superiores que están siendo agredidos desde el lado marroquí: "Nos lanzan piedras". En otro, grabado con más perspectiva, se ve al Ejército de Tierra desplegado en la playa junto a la Guardia Civil, también bajo las pedradas.

El despliegue del Ejército supone un refuerzo puntual a las capacidades habituales del Ministerio del Interior en algunos de los puntos críticos de la frontera entre Ceuta y Marruecos. Los efectivos militares se han integrado en las patrullas que llevan a cabo Policía Nacional y Guardia Civil para multiplicar la presencia de las autoridades de la región.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dado asegurado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que 2.700 personas han sido ya devueltas a Marruecos en cumplimiento con un acuerdo firmado con Rabat en 1992. Interior ha reforzado el dispositivo policial en la ciudad autónoma -que habitualmente cuenta con unos 1.100 agentes- con otros 50 guardias civiles y 150 miembros de la Policía Nacional. De este último cuerpo participan efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP, también conocidos como antidisturbios), así como especialistas de la Científica y de Extranjería y Fronteras para agilizar los trámites de devolución.

Crisis en Ceuta y Melilla

La crisis ha obligado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a suspender un viaje oficial a París previsto para este martes. Asimismo, el Ministerio del Interior informa de una visita urgente de Marlaska a Ceuta. Por su parte, el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, señala que la región vive como en "un estado de excepción" por la crisis migratoria: "La gente está encerrada en sus casas y los niños en su gran mayoría no han ido al colegio", afirma en Onda Cero.

Otras fuentes policiales consultadas por Vozpópuli admiten que en las próximas jornadas podrían producirse nuevos episodios similares tanto en Ceuta como en Melilla, debido a las grandes aglomeraciones de inmigrantes que todavía permanecen en el lado marroquí.

Por su parte, la ministra de Exteriores y Cooperación Arancha González Laya desmiente que la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta sea el resultado de un "desencuentro" con Rabat por haber acogido en España al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. "No puedo hablar por Marruecos. En todo caso, puedo decirle que nos han asegurado hace unas horas es que esto no es fruto del desencuentro".