La juez que investiga la estafa millonaria a través de seguros ficticios de Allianz en Jaén ha extendido sus pesquisas a la multinacional alemana semanas después de decretar el ingreso en prisión del principal responsable del fraude. Se trata del delegado de la compañía en la ciudad de Bailén, Juan José Alcalá, que durante más de una década urdió una estafa piramidal que ha dejado un agujero de 3,4 millones y decenas de afectados sin ahorros. 

Según la documentación a la que ha tenido acceso Vozpópuli, la magistrada Antonia Torres Gámez ha citado a declarar a personal de Allianz el próximo día 4 de mayo a las 11 de la mañana en calidad de testigos. Uno de ellos es Francisco Enrique López, responsable de la compañía en Jaén. Este paso se produce al tiempo que afectados por el fraude millonario piden al Juzgado de Instrucción número 5 de Linares que impute a la compañía como responsable última de las actividades que hizo su corredor de seguros. 

Juan José Alcalá actuaba siempre en nombre de Allianz a la hora de suscribir los contratos con los clientes, la mayoría de ellos vecinos suyos de Bailén. Usaba el prestigio de la firma alemana como garantía de solvencia. Existen anuncios de publicidad donde se acredita esta relación directa. Este periódico reproduce un ejemplo del mes de diciembre de 2019. En esas fechas ya había personas reclamando sin éxito sus ahorros y a pesar de ello se seguía publicitando. Allianz es una compañía con sede en Múnich, pero presente en medio mundo. Este gigante de los seguros ingresa anualmente en torno a los cien millones de euros.

Inicialmente la investigación cifró en un centenar el número de afectados, pero fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía afirman a este periódico que el número puede llegar ya hasta los doscientos damnificados, según los cálculos del Juzgado. El principal investigado se encuentra preso en la cárcel de Jaén y su esposa también está investigada, aunque en libertad provisional. Admite el fraude, pero asegura que después devolvió el dinero a sus víctimas, algo que ellas niegan. También afirma que actuó en nombre de Allianz, pero que las irregularidades se cometieron fuera de su conocimiento. La firma alega que con ellos ha también ha contraído una deuda de 85.000 euros.

En cambio sus víctimas creen que la compañía, como mínimo, ha incumplido gravemente los deberes de supervisión, vigilancia y control de su actividad. Aseguran que el encarcelado tenía una oficina abierta al público con cartelería en exclusiva de Allianz y expedía documentos con todos los membretes, nombres y sellos de la firma. Organizados en torno a una plataforma de afectados, han tenido acceso al último contrato suscrito entre la compañía y el detenido. 

Peticiones del juzgado

En ese acuerdo, cuya última versión es de junio de 2019, se establece que Juan José Alcalá tenía la obligación de informar que actuaba en nombre de Allianz. Para realizar estos trabajos, el corredor de seguros tenía una sociedad propia llamada Baécula. Según los denunciantes, lleva sin presentar cuentas en el Registro desde el año 2013. De momento, la juez también ha solicitado a Allianz en una providencia del pasado 23 de marzo que le remita la documentación Compliance Programs vigente desde el año 2009 hasta hoy. 

Se trata del conjunto de procedimientos y buenas prácticas adoptados por las organizaciones para identificar los riesgos legales. También ha ordenado a la multinacional que le entregue el seguro de responsabilidad civil profesional, tanto de los investigados como de la compañía. Asimismo le pide al abogado del detenido que aporte los libros de diario, inventario y cuentas anuales de su sociedad Baécula Agente de Seguros S.L.U.

Durante al menos diez años, Juan José Alcalá comercializó fondos de inversión o productos de ahorro en nombre de Allianz. Pero elaboraba pólizas de seguro ficticias en las que ofrecía a sus clientes un interés alto de entre el 6% y el 10%. A sus vecinos les pedía que el dinero que aportaban se lo entregasen siempre en metálico. El propio Juan José Alcalá también les entregaba así, directamente en mano, el fruto de sus inversiones. 

Pero muchas otras veces, siguiendo sus consejos, los afectados de esta estafa reinvertían sus ganancias en el mismo producto ficticio. De ese modo, el detenido pudo ir aumentando su fortuna millonaria. En algunos casos las pólizas no llegaban ni a registrarse, en otros ni se daban de alta en el sistema de Allianz o se declaraban por productos distintos de los que se habían contratado, pero siempre por un valor inferior que el invertido por sus clientes. Ahora, con el principal responsable en prisión, el dinero no aparece y las víctimas piden respuestas a la aseguradora.