El Gobierno vuelve a cambiar de criterio y prepara el lanzamiento del pasaporte sanitario, que permitirá la movilidad internacional al menos entre países europeos, ya en el mes de mayo, cuando apenas habrá un 18% de la población vacunada del coronavirus, cuatro veces menos de lo que dijo Pedro Sánchez, según cálculos realizados por Vozpópuli.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, aseguró hace días en una entrevista que el Ejecutivo pretende ser "pionero" en el lanzamiento del pasaporte sanitario "cuanto antes"; una versión que contrasta con la del presidente Pedro Sánchez hace unos meses. Es más, la ministra apuntó concretamente que quería que el objetivo es que esté disponible para el 19 de mayo, fecha en la que tendrá lugar en nuestro país la Feria Internacional de Turismo (Fitur).

El pasado mes de enero, Sánchez aseguró que "una vez que se consiga llegar al 70% de la población vacunada contra la covid", que entonces calculaba para el final del verano, "España estaría preparada para recibir turistas internacionales", pero no antes. Este pasaporte sanitario permitirá a los turistas europeos que estén vacunados viajar a España sin una PCR obligatoria, como hasta ahora, tal y como publicó este periódico. La posibilidad de que lleguen a España turistas internacionales sin la debida PCR ya ha despertado voces discrepantes entre los especialistas en Inmunología consultados por Vozpópuli.

Sólo el 18% de la población vacunada

Más allá de la Semana Santa, en mayo, cuando el Ejecutivo confía en lanzar el pasaporte sanitario, apenas estará vacunada el 14% de la población, aunque la ministra Reyes Maroto insiste en que entre el 30% y el 40% de la población estará inmunizada gracias a los cuatro tipos de vacunas autorizadas.

Para llegar a este cálculo se ha tenido en cuenta la media de vacunas administradas la semana previa a que la Agencia Española de Medicamentos (Aemps) decidiera frenar en seco la vacunación con AstraZeneca, lo que ha tenido un efecto brutal en la campaña.

Entre el 8 y el 14 de marzo, España puso de media 176.238 dosis de Pfizer, Moderna y AstraZeneca contra la covid-19. Hasta el 19 de mayo, fecha en la que Maroto propone que esté listo el pasaporte sanitario, quedan 56 días -tomando como fecha inicial el momento en que España retomó la vacunación con AstraZeneca-.

A 176.238 dosis diarias durante 56 días, España habría puesto para entonces casi 10 millones de dosis (9.869.328). Esta cifra, sumada a las 7.067.371 vacunas ya administradas hacen un total de 16.936.699 dosis administradas. Al ser necesarias dos dosis para la vacunación completa -la vacuna de Johnson and Johnson, de un dosis, se va a retrasar- nos pondríamos en 8,4 millones de vacunados.

Por tanto, para la llegada del pasaporte sanitario solo habrá un 18 por ciento de vacunados, siendo optimistas, ya que puede haber múltiples factores, como los problemas de suministro, que retrasen la vacunación. Es decir, 4 veces menos de lo que dijo Sánchez en enero. Alentar los viajes internacionales con tan pocos vacunados es un riesgo al que aluden de forma constante los inmunólogos.

Turismo sin pasaporte sanitario en Semana Santa

Sin embargo, miles de turistas extranjeros disfrutarán ya de sus vacaciones de Semana Santa en España, pues el Gobierno mantiene abiertas las fronteras aéreas a ciudadanos europeos que lleguen con una PCR negativa. Mientras, los residentes en el país no podrán moverse de sus comunidades para visitar a familiares, una medida que ha despertado la indignación de muchos ciudadanos.

De hecho, las reservas de turistas alemanes para viajar a Mallorca se han disparado durante las últimas semanas, después de que el pasado 12 de marzo el Gobierno de Angela Merkel eliminara a esta comunidad de su lista de países de riesgo, levantando las restricciones establecidas.

Esto provocó que muchos hoteles de Baleares, el destino favorito de los alemanes, también se animaran a abrir sus puertas; aunque este martes el Ejecutivo de Merkel ha dado marcha atrás y exigirá de nuevo una prueba de covid negativa a todos los ciudadanos que procedan del extranjero y regresen a su país, provocando un alud de cancelaciones.

La doble vara del Gobierno con las restricciones ha llegado a Bruselas. Sin hacer comentarios directos, el portavoz comunitario de Justicia, Christian Wigand, ha recordado esta semana que "visto que el riesgo de transmisión es similar para los viajes domésticos y transfronterizos, los Estados miembros deben asegurar una coherencia entre las medidas aplicadas a los dos tipos de viajes".