Sergio Ríos Esgueva se ha convertido en una pieza clave de la trama Kitchen. El que fuera chófer y posterior confidente de la operación impulsada para robar a Luis Bárcenas documentos sensibles del PP, demostró en los mensajes que ocultaba en su teléfono móvil que se arrepintió de haber formado parte de este encargo ilegal dando a entender que éste no se pergeñó en el Ministerio del Interior sino en el seno del partido que entonces presidía Mariano Rajoy.

Estas confesiones se encuentra en el interior de uno de los teléfonos que la Unidad de Asuntos Internos incautaron a Ríos Esgueva tras el registro de su domicilio el 6 de octubre del año pasado. De acuerdo con el oficio policial, al que ha tenido acceso Vozpópuli, los agentes requisaron un total de nueve dispositivos móviles, un pendrive, una tarjeta SIM y una decena de documentos relativos al sumario de esta séptima pieza del caso Tándem y de la trama Gürtel.

“No tenía que haber aceptado el servicio del partido de ser su conductor...ya era raro ..pero necesitaba.. trabajar…”, explica en uno de los whatsapps intercambiados con un periodista. Se trata de un mensaje que salpica al Partido Popular y le implica en la contratación del chófer para este encargo ilegal. Además, se conoce en un momento clave ya que en menos de una semana declararán en calidad de imputados en la causa tanto María Dolores de Cospedal como su marido Ignacio López del Hierro.

"Mis jefes me indicaron colaborar"

En su informe, de 62 páginas, los agentes también analizan lo que guardaba en el pendrive incautado, así como las conversaciones de whatsapp de los teléfonos requisados. En lo que respecta al dispositivo de memoria, la Policía Judicial encontró tres documentos e imágenes de toma fija nombradas como 'varón o mujer'. Los investigadores sospechan que se trata de información de Rosalía Iglesias y del propio Bárcenas en el marco de este encargo por el que se le ordenó seguir de cerca los movimientos del matrimonio en aras a acotar el movimiento del dinero en Suiza.

En lo que respecta a los teléfonos –que Ríos Esgueva dijo que recibió del Ministerio del Interior- se destacaban conversaciones privadas mantenidas con dos periodistas. Las mismas se remontan a mediados de septiembre del año pasado –semanas antes del registro ordenado por el juez- y en ellas hace alusión continua al desconocimiento que tenía de que el operativo fuera ilegal y se hiciera a espaldas de la Audiencia Nacional.

Además, también siembra la duda en lo que respecta a su contratación como chófer para el exsenador del PP y su posterior captación como topo policial. “Además algo que todo el mundo olvida...era un deiicuntee..y mis jefes anteriores me indicaron colaborar… mis jefes pagadores… no los beneficiarios del servicios… me entiendes”, razona. Esgueva admitió en sede judicial que percibió alrededor de 48.000 euros de los fondos reservados del Estado.

"¿Se monta desde el partido?"

Los mensajes ahora analizados, unidos a la declaración que prestó el pasado mes de diciembre, allanan el camino por el que discurrirá el interrogatorio de la próxima semana a la exsecretaria general del PP y su marido. El magistrado, que levantó el secreto de sumario de parte de esta pieza la semana pasada, se interesó especialmente en su declaración de diciembre en averiguar cómo fue captado por la brigada patriótica para robar a Bárcenas supuestas pruebas del PP sobre su caja B.

El chófer, que compareció a petición propia, explicó que le dijeron que era un operativo “autorizado” por el Ministerio del Interior y que no solo le dijeron que cumplían órdenes de Jorge Fernández Díaz, sino que Cospedal y su marido también los conocían. "Villarejo me dijo que esto demostraba que era importante, que no me preocupara de nada. Eso me dio tranquilidad”, razonó. El juez respondió: "Ahora ve claro que al final podríamos denominarlo un montaje organizado para que usted vaya a un sitio concreto y cierren el círculo (...). Si es así, está claro que se monta desde el partido".

En respuesta, Ríos Esgueva replicó que no creía en las casualidades y que ya se había dado cuenta de que todo apunta a que su contratación como chófer en febrero de 2013 tenía como finalidad que terminara siendo una pieza más de la trama. Cabe destacar que Bárcenas -que volvió a declarar en la Audiencia Nacional este miércoles- ya se refirió a este capítulo también en su declaración de diciembre. De acuerdo con los audios, recogidos por este medio, el juez se interesó expresamente en cómo conoció el político a Ríos Esgueva.

El origen de la contratación

"En realidad fui yo quién me puse en contacto con una persona de seguridad del Partido Popular (...) tenía acreditado que tenía que ser una persona de confianza y que tenía experiencia profesional por la otra, ¿no?, y esa es la vía por la que llega a mí", replicó Bárcenas al instructor. El político, que figura en esta causa como perjudicado de Villarejo, precisó que al principio le contrató para casos concretos pero luego le hizo fijo, teniendo en cuenta que en aquel momento estaba en el foco mediático tras su salida del partido y descubrirse que ocultaba una ingente fortuna en Suiza.

No obstante, Bárcenas desmintió a su antiguo escolta al negar que le fichara por recomendación expresa de su sustituto al frente de la gerencia del partido, Cristóbal Páez. "Entonces usted le contrata por iniciativa de usted mismo", matizó el instructor, a lo que el político sentenció. "Efectivamente, a propuesta de una persona de Seguridad de Génova 13".

Tras más de dos años y medio de investigación penal y la imputación en la causa de los entonces mandos policiales, el procedimiento se dirige ahora a esclarecer de donde salieron las órdenes exactas para sustraer a Bárcenas las presuntas pruebas que ocultaba de la caja B. Además, los investigadores tratarán de esclarecer si la contratación del chófer meses antes de la operación Kitchen se diseñó desde el Partido Popular como así dejó caer en sus últimas declaraciones Ríos Esgueva.