El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha rechazado la posibilidad de que el Gobierno indulte a los presos independentistas del 'procés', recordando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que la sentencia judicial a cuenta del 'caso Gürtel' que sirvió como punto de partida para conformar la moción de censura que le dio el Gobierno es igual de legítima que el pronunciamiento condenatorio del Tribunal Supremo contra los encausados independentistas, recoge Europa Press.

A preguntas de los medios tras recibir la vacuna contra el coronavirus, ha dicho en todo caso que esa decisión aún no está tomada, pero desea "de todo corazón" y desde sus convicciones "constitucionales y socialistas" que no se lleve a efecto.

"Más que una medida de gracia, me parecería una enorme desgracia, sinceramente. Hay muchos argumentos jurídicos y políticos para pensar que la hipótesis de un indulto sea uno de los graves errores de la democracia en el caso de que se produzca", ha abundado García-Page.

"Me duele como jurista que se esté hablando permanentemente de una figura como el indulto desde un perfil político", ha dicho, ya que este mecanismo "no deben tener ni perseguir origen político", ha argumentado.

El razonamiento del Tribunal Supremo está "muy puesto en razón" para García-Page, quien lo ha valorado incluso como "moderado".

Los indultos no deben tener perfil político, y menos aún que resulten parecer una transacción. En ningún caso pueden significar una cesión", dice Page.

"Los indultos no deben tener perfil político, y menos aún que resulten parecer una transacción. En ningún caso pueden significar una cesión, porque eso es exactamente lo contrario de una medida de gracia que a mí no me hace ninguna gracia, esa es la realidad", ha abundado.

Por su parte, Fernández Vara aseguró este miércoles que "resulta evidente que no debe ser indultado quien no quiere serlo porque no respeta ni cree en las leyes que lo hacen posible". "E igualmente es evidente que los problemas que tiene nuestro país de construcción de un modelo de convivencia no se resolverán mientras nadie quiera", apostilló en un mensaje en Twitter.

A su vez, el presidente de Aragón, que ahora se encuentra de baja tras ser operado de cáncer, afirmó la semana pasada que uno de los requisitos para ser indultado es mostrar arrepentimiento, algo que, a su juicio, no exhiben los condenados por el procés independentista en Cataluña. "Hasta donde yo sé, estos señores no sólo no se han arrepentido sino que han dicho que en cuanto puedan lo volverán a repetir", apostilló.

Sin embargo, los ministros y los principales dirigentes del PSOE ya han asumido el nuevo enfoque que planteó sorpresivamente Sánchez el martes, al asegurar se guiará por la "concordia" y el "diálogo" cuando decida sobre los indultos, y no por la "venganza" o la "revancha". Dos días después, en el PSOE se afanan por argumentar la necesidad de trabajar a favor de la "convivencia" y "mirar al futuro", como defendió el presidente.

Se debe "proteger la legalidad"

Para García-Page, "las decisiones judiciales, en un Estado de Derecho, pueden ser entendidas o no", y aunque comparte la tesis de que tendría que haber habido antes una solución política y no judicial, "los culpables del lío son los independentistas que provocaron a conciencia una crisis constitucional y vulneraron las leyes a sabiendas de lo que hacían".

Por ello, "desde que se vulnera la legalidad, el Estado que se considere de Derecho tiene que protegerla con decisiones judiciales" que además "han salido adelante con el refuerzo de la Fiscalía y sin controversia judicial".

Para García-Page era "evidente" lo que iba a pasar, "la culpa no la pueden tener las sentencias judiciales". Incluso, ha recordado que el último gran cambio político en España vino de una moción de censura tras una decisión judicial que "comportó un giro por completo en el panorama". Por tanto, ha pedido "no entrar en echar responsabilidad a las decisiones judiciales".

Lo "más grave" para García-Page es ahora que "la gente que pervirtió deliberadamente el orden constitucional" y vulneró el derecho de los españoles y catalanes "insisten en reincidir".

"¿Se imagina alguien en qué posición quedaría el que toma la decisión de indultar sin garantizarse primero la renuncia expresa a volver a las andadas?", se ha preguntado García-Page.

"Volver a las andadas"

En este momento, "una decisión de indulto no ayudaría en el fondo a enfocar el problema de Cataluña", incluso podría ser "estéril", porque podría incurrirse en "la muestra de cómo pueden volver a las andadas sin consecuencias".

"Yo soy del PSOE y mi bandera es la misma que la de todos. Lo último que querría es que el indulto injustificado de alguien que quiere hacer lo mismo sea una condena para la organización de quien sustenta a quien toma la decisión", ha sentenciado el líder del Ejecutivo autonómico.

Aún así, cree que todavía "se está a tiempo", por lo que ha pedido un "replanteamiento", ya que este indulto sólo puede contemplarse cuando haya una renuncia expresa a volver a intentar una declaración unilateral de independencia.

"Espero que esta hipótesis no se convierta en una realidad. Creo que es lo que piensa la inmensa mayoría del pueblo español, de izquierdas y de derechas", ha abundado.

Ahora, hasta donde le permitan sus capacidades "dialécticas o institucionales", va a llegar su posición al respecto. "Esto llegará a tribunales, en el Supremo, cabe que incluso en el Constitucional. No es algo de hoy para mañana".

Su deseo pasa ahora por no vincular la ruptura con ERC en caso de que no haya indultos con el fin de la legislatura, extremo que ha argumentado recordando cómo Mariano Rajoy estuvo "tres años con el mismo presupuesto".