Los rectores de las universidades públicas catalanas se lanzan en defensa de la libertad de expresión "seriamente amenazada" 24 horas después del encarcelamiento del rapero Pablo Hasel, condenado por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona y a las instituciones del Estado. El músico fue detenido por los Mossos en el rectorado de la Universidad de Lleida donde se encontraba atrincherado.

A través de un comunicado oficial, las máximas autoridades universitarias aseguran que "la fortaleza de un estado democrático se mide por su capacidad para aceptar la crítica y la disidencia, incluso la más descarnada".

"La libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales sin los cuales la democracia deja de serlo para convertirse en un sistema en el que nadie puede estar seguro de que no será perseguido por sus opiniones y creencias, sean políticas, religiosas o de cualquier otra naturaleza", reza el documento.

Polémica por el comunicado

El escrito ha molestado a otra parte de la comunidad universitaria al entender que los órganos gubernamentales de las universidades tienen que "velar por la neutralidad" en los campus.

La covid-19 ha propiciado que la mayoría de las clases se impartan a distancia, por lo que el número de polémicas por el uso político de la Universidad catalana se ha visto notablemente reducido en los últimos meses. Había que adaptarse a la pandemia y los problemas de alumnos y profesores eran otros muy distintos.

Sin embargo, la detención y posterior ingreso en prisión del rapero de Lleida dos días después de que el independentismo ampliase su mayoría en el Parlament tras las elecciones del 14-F han servido para poner en entredicho, una vez más, el rol de los rectores en las instituciones que gobiernan.

Los rectores de las universidades públicas emiten un comunicado oficial conjunto en favor de "la libertad de expresión" un día después del ingreso en prisión de Hasel

Primero, porque el mismo Hasel decidió encerrarse en la Universidad de Lleida junto a decenas de jóvenes y el rector se vio obligado a tomar cartas en el asunto y mojarse ante los medios de comunicación.

Segundo, porque el mismo rector, Jaume Puy, junto a sus homólogos en el resto de universidades públicas han decidido emitir el citado comunicado 24 horas después del ingreso de Hasel en prisión.

Libertad de expresión

"Desgraciadamente, la libertad de expresión se está viendo seriamente amenazada y no son pocos los casos de personas que han sido perseguidas judicialmente, y en ocasiones condenadas, por sus ideas expresadas a través de la creación artística, la literatura o la música", señala el texto.

"Las universidades públicas catalanas reiteramos, como hemos hecho siempre, el uso del diálogo como única vía para canalizar cualquier reivindicación, rechazamos todo tipo de violencia y manifestamos nuestro más firme compromiso con la defensa de los derechos fundamentales y, en estos momentos, especialmente con la libertad de expresión, y nos unimos a las voces que reclaman que se impulsen con urgencia las reformas legales necesarias para garantizar el ejercicio de éste y del resto de los derechos fundamentales en su máxima amplitud", concluyen.

Hasel fue detenido por los Mossos en el rectorado de la Universidad de Lleida. "Tendrán que reventarla para detenerme y encarcelarme", advirtió horas antes del episodio. Al ver que su ingreso en la cárcel era inminente, el propio rapero acusó al rector de haber dejado pasar a los agentes. Le llamó "mierda".

El rector Puy defiende que la policía puede entrar en la universidad sin su autorización y que él hubiese apostado por solucionar esta conflicto a través del "diálogo". Recibió una llamada por parte de los Mossos d´Esquadra para informarle de que tenían en su poder la orden de detención y que pasarían a llevarla a cabo. Así se hizo.

Alumnos de Derecho en Lleida

Fuentes del alumnado de la Facultad de Derecho de Lleida tachan de "vergonzoso" que "un delincuente como Pablo Hasél se atrinchere en la Universidad como si fuera su casa o la sede de un partido comunista". "Es intolerable que le dejaran montar una escena así y que los rectores no condenen con contundencia los disturbios y destrozos producidos. Muchos estudiantes estamos hartos de la situación y sentimos impotencia, sobre todo teniendo en cuenta la situación política, económica y sanitaria", afirman a Vozpópuli.

"Es injustificable que se pretenda defender la libertad de expresión con violencia. Una parte de la sociedad y comunidad universitaria catalana está muy radicalizada y no sabe defender unas ideas de forma racional", consideran las mismas fuentes.

Violencia en los campus

Isabel Fernández, profesora de Periodismo de la UAB y una de los impulsores de la plataforma Universitaris per la Convivència, plantea que "en un Estado de Derecho, la Policía ha de ejecutar las órdenes judiciales procurando, obviamente, hacerlo de la forma menos gravosa para todos". "Plantear un diálogo con quienes destrozaron del modo que hemos visto el edificio donde se encerraron me parece bastante ingenuo. Seguramente tiene que ver con el temor a ser señalado por no comulgar con el pensamiento dominante", declara a este diario.

"Las universidades no pueden ser espacios de impunidad. A mí no me preocupa que accedan los Mossos a los campus. Lo que me preocupa es que grupos violentos se amparen en ese temor incomprensible a que haya detenciones en las Universidades para cometer todo tipo de tropelías, vulneración de derechos fundamentales incluida", reconoce.

Y asegura que, independientemente de que convenga reformular la regulación de la libertad de expresión, algo sobre lo que parece que hay bastante acuerdo, es preocupante el desconocimiento que existe sobre todas las razones por las que Hasel ha entrado en prisión. "No es solo un tema de las lamentables letras de sus canciones", apunta.

Pablo Hasel, tras ser detenido por los Mossos. EFE

Efectos del 14-F

Preguntada por los efectos que podrían tener los resultados del 14-F en el ámbito universitario, la profesora explica que "la Universidad tiene un gravísimo problema de financiación pero temo que, sumando la escasez de recursos y las prioridades del separatismo, seguirá desangrándose". El envejecimiento de las plantillas, añade, es realmente alarmante.

"No tengo ninguna duda de que los diferentes peones que el nacionalismo tiene en los campus harán lo posible para seguir instrumentalizándolos. En términos de configuración de la opinión pública, cuando alguien no tiene mucho respeto por la libertad ideológica, es muy tentador promover pronunciamientos políticos de los órganos de gobierno de las universidades que generen una sensación de pensamiento único y más en un entorno que goza de cierto prestigio social", opina.

No obstante, señala que muchos profesores estamos decididos a seguir dando la batalla contra lo que consideran "abusos".

Las acciones judiciales que hemos emprendido no son tanto por lo que ocurre en las aulas, sino por las actuaciones de los órganos de gobierno

"Las acciones judiciales que hemos emprendido desde Universitaris per la Convivència no son por lo que ocurre en las aulas, por más que han trascendido algunos hechos preocupantes denunciados por S’ha Acabat, sino por las actuaciones de los órganos de gobierno de nuestras universidades, que tienen el hábito de pronunciarse políticamente en nombre de todos cuando sus miembros carecen de legitimidad para hacerlo puesto que no han sido elegidos por sus ideas políticas", aclara.

Desde S’ha Acabat, Julia Moreno considera "inadmisible democráticamente que cualquier reivindicación o manifestación se lleve a cabo mediante mecanismo violentos como llevamos viendo dos noches".

"Tras las elecciones del pasado domingo pedimos tres cosas: que el futuro Govern se comprometa con toda la ciudadanía y no lo haga exclusivamente con los independentistas; que acabe con la fragmentación de la convivencia y que la Generalitat se ponga a trabajar para volver a hacer de Cataluña una tierra de futuro y oportunidades, dejando atrás los años de retroceso", reivindica la presidenta de la asociación.