De los 240 proyectos de investigación en oncología que ha financiado la Fundación Mutua Madrileña en sus 17 años de vida, muchos han dado lugar a publicaciones y patentes. Los dos últimos vienen firmados con nombre de mujer.

La doctora Houria Boulaiz investiga en su laboratorio de Granada la posibilidad de destruir el cáncer introduciendo una toxina en el organismo que actúe específicamente en las células tumorales. Ha probado su estrategia en células de diferentes tipos de tumores, tales como el colorrectal, el de cérvix y el de mama, tanto in vitro como in vivo, deteniendo la proliferación de las células. Sus hallazgos se han publicado recientemente en la revista científica Cancers.

El estudio es una prueba de concepto de que la toxina analizada, llamada LdrB, es una molécula eficaz para acabar con las células tumorales y ahora tendrán que probar que puede dirigirse de forma específica a los tumores concretos y que puede llegar a utilizarse en humanos.

Queda mucho por hacer en el grupo de la doctora Boulaiz de ‘Terapias avanzadas: Diferenciación, Regeneración y Cáncer’ de la Universidad de Granada, pertenecientes al Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (IBS Granada) y a la Unidad de Excelencia “ModelingNature: from nano to macro” de la UGR, pero es un camino esperanzador que ha dado sus primeros frutos.

Ruth Risueño (izquierda) y su equipo del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras.

En Barcelona, la doctora Ruth Risueño comprueba su hipótesis de lograr que un fármaco tan común como puede ser un antihistamínico que tomamos para la alergia, pueda funcionar en un tipo de leucemia, la mieloide aguda (LMA). No es tan fácil, pero con matizaciones, ha abierto una línea de trabajo cuyos resultados ha publicado en otra revista científica, EBioMedicine.

La solución no es tan sencilla como la utilización de estos fármacos comunes, porque los que hay disponibles a día de hoy se degradan rápidamente y tampoco se dispone de una técnica que permita administrarlos directamente sobre las células enfermas. El equipo de Ruth Risueño está trabajando en hacer más estables estos fármacos, al mismo tiempo que desarrolla un mecanismo para que puedan administrarse de forma directa y específica sobre las células madre leucémicas.

Los de Ruth y Houria son dos hallazgos recientes de la larga carrera de la investigación en cáncer, ambos firmados con nombre de mujer.

Desde 2003, la Fundación Mutua Madrileña mantiene en su convocatoria anual de ayudas a la Investigación en Salud una línea centrada a la oncología, mediante la que ha apoyado 240 proyectos en este tiempo con cerca de 11 millones de euros.

Abierta una nueva convocatoria

Conscientes de la amplitud de temas en investigación oncológica, cada año centra sus ayudas en un tipo de tumor. En la XVII Convocatoria, abierta a la presentación de proyectos en este mes de febrero, se apoyarán investigaciones relacionadas con la etiopatogenia del cáncer de colon y recto.

Los de las doctoras Boulaiz y Risueño son los últimos, pero no son los únicos avances conseguidos por investigaciones financiadas por la Fundación Mutua en este terreno en los últimos años. Avances que aportan esperanza en la carrera de fondo de la investigación contra esta enfermedad.