El presidente de Andalucía y líder del Partido Popular en la región, Juanma Moreno Bonilla, no estará presente este sábado en el XV congreso provincial del PP de Sevilla y enviará al cónclave a su secretaria de Organización, María Dolores López, después de perder el pulso contra Génova en las primarias celebradas la pasada semana.

Por parte de la dirección nacional estará el secretario general y 'mano derecha' de Pablo Casado, Teodoro García Egea, para arropar a Virginia Pérez en su reelección, según adelantaron fuentes populares a Vozpópuli, aunque su presencia no se confirmó en el comunicado del PP sevillano de este viernes. Una especie de juego del gato y el ratón entre Génova y San Telmo.

Moreno Bonilla no estará físicamente en el cónclave, aunque podría intervenir de forma telemática como ya hizo el 6 de marzo en el congreso provincial de Granada. En aquel caso estaba justificado por las restricciones de movilidad por la región, pero en el caso de Sevilla es una muestra evidente, a ojos del equipo de Pérez, de que el líder del PP andaluz no quiere felicitar en persona a la vencedora de las primarias.

Y todo ello, cuando apenas hay 15 minutos en coche o media hora a pie entre el Palacio de San Telmo, sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, y el hotel Meliá Lebreros en el que se celebrará este congreso provincial bajo el lema 'La fuerza de Andalucía', aunque el partido sale más dividido de lo que estaba. Incluso, se anularon tres mesas electorales tras aparecer 203 votos de más.

Hay otro dato llamativo en este pulso sevillano que sugiere el malestar de Moreno Bonilla tras la derrota de su candidato, Juan Ávila, quien durante la campaña denunció un presunto fraude interno. Para el congreso provincial de Córdoba, del pasado 13 de marzo, había una lista unitaria y ahí el líder del PP andaluz no tuvo inconveniente en ir en persona al cónclave cordobés y compartir discursos y focos con García Egea.

Pérez ganó a Ávila por una diferencia superior a los 15 puntos sobre su adversario de partido, así que será la única candidata en la votación de compromisarios que este sábado en el congreso provincial del PP de Sevilla tras un proceso de primarias al que las dos 'familias' concurrieron totalmente divididas.

Precedente del PP de Sevilla en 2017

En 2017 ya se vivió en este territorio el congreso provincial más convulso de todos los que tuvo que organizar el PP de Mariano Rajoy. Al igual que ahora, hubo dos candidaturas. La de Virginia Pérez estaba bendecida por Moreno Bonilla y Javier Arenas, quien ha movido los hilos en el PP de Sevilla en las últimas décadas para colocar a sus peones de confianza. La primera ganó las primarias con unos pocos votos de diferencia al otro candidato, Juan Bueno.

En el trasfondo de esta polémica interna está el hecho de que el exministro con Aznar soltó amarras con Pérez al poco tiempo de auparla a la presidencia del PP de Sevilla, sin que Moreno Bonilla le llamase la atención por este hecho. De ahí que desde el PP nacional que dirige Casado se considerase que Arenas no debía influir ahora en el proceso de renovación.

Otra contradicción entre Casado y Moreno Bonilla fue que el segundo dijo que no era el padrino de Ávila, sino que hizo gala de "neutralidad" en este proceso electoral ante la aparición de dos contendientes, según las fuentes del PP andaluz. Sin embargo, Génova replicó que el presidente andaluz pasó un fin de semana en Carmona para "suplicar y convencer" al alcalde de que se postulase como candidato, un paso que no estaba en la mente del regidor.

Además, el PP nacional reprochó a Moreno Bonilla que no respondiese durante meses a la petición de Pérez para mantener una reunión a solas en la que se negociase el futuro del PP de Sevilla. Y ante la queja del PP andaluz de que no se informase al líder del partido en Andalucía de la convocatoria de esa delicada reunión de la junta provincial, en la que Pérez anunció la fecha del cónclave, desde Génova se puntualizó que la comunicación a Moreno Bonilla "no era preceptiva" en este caso.

A ello se añade el problema de las incompatibilidades en las que pueden incurrir algunos dirigentes del PP andaluz después de los congresos provinciales. Una reforma introducida en 2017 en los estatutos, a instancias precisamente de 'populares' andaluces, impide compaginar cargos orgánicos con gubernamentales en una serie de supuestos.

Aviso de Génova al PP andaluz

La vicesecretaria de Organización, Ana Beltrán, avisó a principios de maarzo por carta a los presidentes y secretarios generales provinciales que sólo se pueden compatibilizar cargos orgánicos con los que tengan en ayuntamientos, diputaciones, parlamentos regionales o el Senado.

Eso excluye los cargos en un Ejecutivo autonómico, caso del consejero regional de Presidencia y 'mano derecha' de Moreno Bonilla, Elías Bendodo, quien fue elegido presidente del PP de Málaga al encabezar la candidatura de consenso que se ha presentado en esta provincia.

Génova está dispuesto a mirar hacia otro lado con esta aparente incompatibilidad en la que incurriría Bendodo con su 'doble sombrero', pero quedan en el aire varias personas de su confianza que podrían verse en la obligación de renunciar a alguno de sus cargos.