La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha subrayado que la futura ley de igualdad de trato y la no discriminación debe "ser una oportunidad" para reformar la Ley de Extranjería con el objetivo de autorizar la residencia en España a las víctimas de discriminación, intolerancia, racismo y delitos de odio.

Montero ha explicado este lunes que Igualdad trabaja en una ley de igualdad de trato que perseguirá "objetivos ambiciosos" para prevenir, erradicar y sancionar cualquier forma de discriminación e intolerancia, y que ofrecerá una especial protección a las víctimas del racismo.

"España llega muy tarde al establecimiento de un marco político y jurídico que garantice la igualdad de trato y la no discriminación", ha aseverado Montero.

"Es urgente"

La titular de Igualdad ha defendido que se utilice esta legislación para reformar la ley de extranjería de manera que las víctimas extranjeras en situación administrativa irregular de delitos de odio y discriminación puedan acceder a un permiso de residencia y no se las expulse del país.

"La reforma de la Ley de Extranjería es urgente para abordar también la lucha efectiva contra la trata de seres humanos, especialmente la trata con fines de explotación sexual", ha aseverado la ministra en la inauguración de la "Semana antirracista", organizada por el Ministerio de Igualdad con motivo del Día contra la Discriminación Racial.

"Si queremos combatir de forma decidida la trata con fines de explotación sexual, la reforma de la Ley de Extranjería es de una urgencia inaplazable", ha continuado.

Montero ha adelantado que la ley de igualdad de trato que prepara su departamento incluirá un régimen mejorado de infracciones y sanciones y hará que el Comisionado de Igualdad de Trato y No Discriminación sea una autoridad independiente elegida por el Parlamento.

Los principios rectores de la norma, ha dicho, serán el enfoque de los derechos humanos, el feminismo y la interseccionalidad.

"Muchísimas personas siguen sufriendo por el color de su piel, el lugar en el que han nacido o su cultura", ha lamentado Montero, quien ha denunciado que la pandemia está agravando la exclusión social que padecen las víctimas del racismo en España.

En ese sentido, considera urgente que se cree un plan de acción integral para atender a los colectivos más vulnerables que viven en asentamientos infradotados, un plan en el que participen las distintas administraciones del Estado.

Montero ha reconocido que muchas víctimas de discriminación por origen racial o étnico no se atreven a denunciar estos hechos y les ha recordado que no están solas y que pueden dirigirse al teléfono gratuito 900203041 para pedir ayuda.