El proceso de asignación de plazas MIR avanza y las especialidades más demandadas comienzan a agotarse, pero Álvaro Prada (Ponferrada, 27 años) ya tiene la suya. Después de presentarse dos veces a Selectividad para poder entrar en Medicina y otras dos veces al examen MIR para poder formarse en una especialidad quirúrgica, por fin, será residente de Neurocirugía en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz. Y ya tiene las guardias de julio y agosto puestas. "De locos", bromea.

Lo anunció por Twitter con lágrimas en los ojos. Pese a ser alumno de notazas, los números no le dieron en las pruebas de acceso a la Universidad para poder ser médico. Cuestión de décimas. Así que decidió presentarse de nuevo para sorpresa de sus profesores. Estuvo acudiendo a clase de oyente para no perder el hilo de las asignaturas y, cuando ya le dio la nota, esta vez con creces, se mudó a Santiago de Compostela para cursar la carrera.

"Estuve un año más en casa, yendo todos los días al instituto, estudiando y haciendo exámenes de asignaturas en las que el año anterior había sacado sobresalientes. Aproveché también para sacar el B2 de inglés y el carnet de conducir", cuenta a Vozpópuli.

Reconoce que sus profesores se quedaron "perplejos" al verle aparecer de nuevo por el centro. "Hubo una profesora que, en mi ausencia, me puso como ejemplo de lo que no se podía hacer. Según ella, yo debía haber buscado otra carrera porque 'no todo el mundo puede entrar en medicina'. Pero, en general, casi todos apoyaron mi decisión", comenta.

Reconoce que sus profesores se quedaron "perplejos" al verle aparecer de nuevo por el centro

Aunque su intención al entrar en la Universidad era hacer Medicina deportiva, en 3º de carrera cambió de opinión. "Comenzaron las prácticas en el quirófano y empecé a interesarme por las cirugías", explica. Una vez graduado en Medicina llegó la hora de presentarse al MIR. Una prueba que define como una "batalla mental" en la que inviertes "más de 11 horas diarias durante 11 meses".

"Es una maratón en la que hay que saber conservar las fuerzas para llegar con ganas al sprint final. Es suplicio si tú quieres que sea un suplicio. La clave es organizarse bien y conocerse a sí mismo. Hay que saber reconocer los días malos y tener en cuenta que son normales, forman parte de la preparación. No conseguir los resultados semana a semana puede ser realmente frustrante, pero hay que intentar
mantenerse positivo y hacer las cosas bien", opina.

Se preparó por primera vez para el MIR en septiembre de 2018, compaginándolo con el sexto de curso
de Medicina
. Una vez finalizado, en junio de 2019, se trasladó a Oviedo para hacer presencialmente el primer estudio intensivo hasta enero de 2020, cuando se presentó al examen. "Obtuve el 5514 de 14880 presentados. Fue una nota acorde con la evolución que había llevado durante los meses de preparación. Pero tenía claro que quería hacer una especialidad quirúrgica y con mi número de orden no lo iba a conseguir", reconoce.

Repetir el MIR

El joven leonés asegura que no estaba dispuesto a que la nota de un examen de cuatro horas para que el que se había sacrificado tantos meses condicionase su futuro profesional. Y se lo preparó otra vez por segundo año consecutivo. "Repetir el MIR o cualquier otro examen nunca es un fracaso. Muchas veces perdemos la perspectiva. Estamos luchando por una plaza con personas que tienen expedientes brillantes y están enormemente capacitados", indica.

Según Prada, cada uno tiene su situación personal y puede haber miles de motivos distintos que te lleven a repetir. "Repetir no significa que seas menos que nadie. El concepto de que un repetidor es menos inteligente o menos trabajador que otro que haya hecho las cosas a la primera es totalmente erróneo", considera.

No obstante, reconoce que la situación económica de cada uno influye en la toma de decisiones. "Tener un buen sustento económico es fundamental. La mayoría de nosotros no hemos trabajado nunca y dependemos de nuestros padres. Otros trabajan para pagarse sus estudios y compaginar trabajo y estudio es un acto digno de admiración", destaca.

A su juicio, el embudo actual del sistema MIR hace que prepararse el examen por cuenta propia sin recurrir a academias sea prácticamente imposible. "Estos centros de preparación, realmente buenos, no son baratos. Mis padres han sacrificado lo suficiente para darme la carrera que quería. No ha sido fácil para nadie", asegura.

Que un repetidor es menos inteligente o menos trabajador que otro que haya hecho las cosas a la primera es erróneo

El ya doctor Prada es hijo único. Su padre era funcionario y ahora está jubilado. Su madre es ama de casa. "Mi familia es mi pilar. Me hicieron ver que estudiar uno, dos o tres años más siendo joven no eran nada teniendo toda la vida por delante. Me han transmitido los valores del respeto, el esfuerzo, el sacrificio, la constancia, el trabajo duro, la disciplina y la perseverancia. No somos ricos, pero se han sacrificado igual o más que yo para que su hijo pudiese estudiar lo que quería. Soy un afortunado, tengo muchísima suerte", explica orgulloso.

Cree que la Medicina en su conjunto es una ciencia realmente bonita. "Siempre nos dicen que al final seremos felices escojamos la especialidad que escojamos y creo que tienen razón. Cada una tiene sus pros
y sus contras", opina. Entre los motivos por los que mucha gente decide no repetir el MIR pese a que la nota no le ha dado para escoger la especialidad que quería, apunta al "hecho de volver a pasar un año realmente malo en el que el éxito no está asegurado" y, en otros casos, "por motivos económicos en los que se necesita de manera urgente un trabajo".

Él ya lo tiene. "Fue uno de los mejores momentos de mi vida. Los días previos han sido un cúmulo de nervios y ver en el correo que me adjudicaron esa plaza fue indescriptible. Puse el tuit a los 15
minutos, con la emoción, para informar a mis compañeros y nunca pensé que tendría tanta repercusión", reconoce. Hasta 7.000 usuarios de la red social se han hecho eco de su mensaje y otros 80.000 han indicado 'me gusta'. "He recibido muestras de cariño de gente de todas las partes del mundo. No tengo palabras", dice

Prada da todos los sacrificios por bien empleados. "Son muchos años de trabajo para lograr hacer neurocirugía y los valores que he adquirido con el paso de los años serán los mismos que me ayudarán a conseguir mi mejor versión y tratar al paciente de la forma más humana y mejor que pueda. Además, mucha gente me ha hablado muy bien del Hospital Universitario Puerta del Mar. Para mí es un honor poder formarme allí", señala.

El Ministerio de Sanidad

Por otro lado, reconoce que España no trata bien a sus médicos. "Nuestro trabajo no está bien recompensado en comparación con el resto de países de la UE. Creo que las condiciones laborales de
muchos compañeros de profesión y otros compañeros sanitarios son realmente mejorables", apunta. Sobre el cambio de sistema de elección de plazas MIR promovido por el Ministerio de Sanidad, Prada opina que "las cosas que funcionan bien no se deberían cambiar".

"Hemos intentado por activa y por pasiva hacer ver a los dirigentes que un sistema de elección en tiempo real era posible aunque no fuéramos a elegir presencialmente a Madrid", sostiene. No entiende por qué se han permitido conciertos, reuniones, público en los estadios y elecciones con EPIs incluidas, pero a los aspirantes al MIR no les dejasen escoger plaza de forma presencial con todas las medidas de seguridad pertinentes.

"Teníamos a todo el colectivo sanitario, colegios de médicos y sindicatos apoyándonos. Nos podíamos haber incorporado a trabajar con más semanas de antelación. Nuestros dirigentes se han jactado de de mantener una escucha activa permanente, pero la realidad es que han hecho oídos sordos a nuestras peticiones", concluye.

Además de agradecer el apoyo a toda su familia y amigos, Prada se acuerda estos días de Enrique Cadierno, profesor jubilado y director del Colegio Público de Flores del Sil; de Mari Ángeles Juárez, profesora de matemáticas del Instituto Europa de Ponferrada y también de Santiago Alonso, profesor de Matemáticas, y de Javier Carpintero, profesor de Plástica. "Todos me apoyaron firmemente en intentarlo de nuevo", comenta. "Creo que perseguir tus sueños es siempre de valientes", opina el joven de El Bierzo.