Ya hay coste. La Agencia Tributaria catalana, tan ansiada por los independentistas, costará más de seis millones de euros un año antes de ponerse en funcionamiento. Así lo detalló este martes el vicepresidente del Gobierno autonómico y consejero de Economía, Oriol Junqueras.

Según informa el periódico La Vanguardia, basándose en un informe presentado en el Parlamento catalán, el alquiler de este año de la nueva sede, ubicada en la Zona Franca, asciende a 2.141.793,52 euros anuales, IVA incluido. Un importe que, según la Consejería de Economía, es un 41% más barato que el de la anterior sede. 

En el desglose de la factura también figura un contrato de habilitación del edificio de 3.871.252,30 euros, en el que se incluye el coste de la obra al ser un inmueble diáfano, el mobiliario y la infraestructura de telecomunicaciones. Además, se añade un importe de casi 74.000 euros para el contrato de la mudanza y el traslado que se llevará a cabo desde la antigua sede, en la céntrica calle Fontanella de Barcelona. Por su parte, la Generalitat de Cataluña asegura que el cambio de sede supondrá un ahorro del 11% en el gasto corriente.  

Aumento de plantilla

Otro de los inconvenientes con los que tiene que lidiar la Generalitat para que la Hacienda catalana funcione a pleno rendimiento, como adelantó Vozpópuli, es conseguir aumentar el número de funcionarios que trabajan en este órgano autonómico.

En la actualidad son 350 empleados públicos los que dependen de la ATC, un número insuficiente ya que el departamento de Economía aspira a ampliar la plantilla hasta las 900 personas durante esta legislatura, que cuenta con un período de duración de 18 meses. Ante esto, el Gobierno catalán ha aprobado esta semana un decreto ley, que pretende facilitar la movilidad de trabajadores y llegar a triplicar la plantilla de la Agencia Tributaria.