España

David, el héroe militar de la AP-6 al que despiden por cumplir 45 años

El protagonista de esta historia fue clave para mantener calientes a todos aquellos que se quedaron atrapados en la autopista en la noche de Reyes por una gran nevada

Un grupo de militares empuja un coche en la nevada de la AP-6.
Un grupo de militares empuja un coche en la nevada de la AP-6.

Noche de Reyes de 2018. Millones de niños esperando a que amanezca para abrir los regalos que sus señorías de Oriente han tenido a bien dejarles este año. En un rincón de Madrid, en Alcalá, el padre de dos niñas no puede atender a los tres camellos que llegan hasta su casa. En mitad de la autopista AP-6, decenas de personas se encuentran atrapadas por una inmensa nevada. Ya saben que no podrán disfrutar de un seis de enero como otros años.

Los testimonios de los conductores y los acompañantes empiezan a sucederse en los informativos de primera hora de la mañana. El dispositivo puesto en marcha por la Dirección General de Tráfico resultó pronto insuficiente. Las redes sociales echan fuego. El Gobierno se reúne de emergencia para poner todos los dispositivos en marcha para solucionar la situación. La UME, la Unidad Militar de Emergencias, entró en juego para quitar toda la nieve que atascaba los vehículos.

El personaje de esta historia trabaja en la UME, trabajó como operativo la noche de la gran nevada pero no pisó el asfalto. Y aún así fue el héroe de la jornada. De sus manos salieron más de 2000 raciones de comida, entre caldos y desayunos, directos a la boca de los atrapados. David Rubio, cocinero militar destinado en esta unidad especial, se despertó con la llamada de su superior. Un compañero partió hasta la autopista y otra, con menor experiencia, le acompañó entre los fogones. El próximo 27 de octubre, un día antes de su cumpleaños, David será despedido por el Ministerio de Defensa. Tendrá para entonces 45 años.

A David Rubio lo despiden de las Fuerzas Armadas al cumplir 45 años después de pasar tres décadas trabajando para ellas

Rubio es uno de los afectados por la Ley 8/2006 de Tropa y Marinería, por el que los militares deben dejar el ejército al cumplir 45 años. Se van con un folio en blanco. Ninguno de los cursos que han realizado son compatibles con el sistema estatal de búsqueda de empleo. Rubio dejará las Fuerzas Armadas después de 30 años trabajando para ellas. Entró en el Instituto Politécnico número 1 del Ejército a estudiar con 14 años por recomendación de su padre. La tradición militar le venía de más lejos, en concreto de su abuelo, que fue capitán de infantería.

“Si hoy pasa lo mismo que aquella noche, estaríamos mucho más preparados”, afirma. Para esa fatídica jornada apenas pudieron preparar caldos sin sustancia que los acompañase y unos bocadillos para desayunar. Ahora tienen hasta pañales para bebés. David entró en la UME hace tres años, en pleno divorcio. Tienes a sus dos hijos, una de 15 y otra de 17, a su cargo, y decidió pedir el traslado por motivos económicos. En menos de un mes se quedará en la calle con 618 euros mensuales en concepto de aportación a los militares en la reserva y con la aportación del paro. “Encima cuando haga la declaración de la renta me cuentan como dos pagadores, por lo que me tocará pagar a Hacienda”, afirma, a lo que añade que “el primer año no podemos pedir ningún tipo de ayuda porque queda reflejada nuestra nómina como militar, y no hay institución que te acepte”.

Cumplió su sueño en 2003

Rubio no sólo ha trabajado entre sartenes y cazos. Antes de eso estuvo cuatro años de paracaidista y en 2003 cumplió uno de sus sueños: salir de misión. Entre el 2 de enero y el 19 de marzo de 2003 David estuvo como cocinero en el puesto que España tiene en la isla de Hurd, en la Antártida. Allí estuvo acompañando a los científicos que el Gobierno destina para hacer pruebas. “Todos los días son iguales. Los domingos hacía paella y vermú para llevar la cuenta”.

David Rubio en la Antártida.
David Rubio en la Antártida. CEDIDA

El día de su cumpleaños David recogerá el documento que certifica su despido. Tendrá tiempo libre para dedicar a una de sus aficiones, la lectura, aunque espera que sea por poco tiempo. Se pondrá a buscar trabajo desde el primer minuto. Tiene que llevar dinero a casa para mantener a sus dos pequeñas. En el pasado ya pudo trabajar en el sector privado en alguna ocasión, siempre buscando sacar unas perras de más a final de mes. “Pero lo que a mí me gustaría es quedarme en las Fuerzas Armadas. Eso es lo que queremos todos a los que nos despiden por nuestra edad”.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba