La estación de Metro de Gran Vía volverá a abrir sus puertas el próximo mes de julio, tras haber pasado casi tres años cerrada por unas obras que comenzaron el 20 de agosto de 2018 y deberían haber terminado en abril de 2019.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid anuncia el mes de reapertura en un comunicado, pero no concreta la fecha.

Explica que el plan de obras para unir con un túnel peatonal las estaciones de Gran Vía y Sol e instalar nuevas escaleras mecánicas y ascensores se vio demorado primero por el hallazgo de restos arqueológicos y luego por la crisis sanitaria del coronavirus.

La estación de Gran Vía, afirma la Comunidad, será en adelante "la más moderna de toda la red de Metro", y contará con una galería de conexión con la parada de Cercanías de Sol, siendo en este punto el Ministerio de Fomento quien ha acometido la adecuación del túnel y los accesos.

La Comunidad de Madrid ha invertido diez millones de euros -frente a los 3,79 inicialmente presupuestados- en una intervención que ha incluido la construcción de la réplica del antiguo templete de la Red de San Luis, del arquitecto Antonio Palacios, que en su momento sirvió de hito de acceso a la antigua estación y estará entre las calles Montera y Gran Vía.

La obra de Palacios fue, precisamente, el principal motivo del retraso en las obras, que tuvieron que ser paralizadas días después de empezar al topar con restos del ascensor construido en 1919 bajo la firma del arquitecto gallego, pese a que organizaciones como Madrid, Ciudadanía y Patrimonio habían advertido meses antes de que esta estructura peligraba debido a los trabajos.

Líneas 1 y 5

En la estación de Gran Vía, que da servicio a las líneas 1 y 5, el vestíbulo se ha ampliado de 900 a 2.000 metros cuadrados, y tendrá además 14 nuevas máquinas de venta de billetes "de nueva generación", que por ejemplo permiten atender al cliente por videollamada, y 17 tornos de entrada también de última tecnología.

Por otro lado, se ha habilitado un nivel intermedio de paso donde se va a llevar a cabo una musealización con los restos arqueológicos que han aparecido en las excavaciones.

Se han instalado cuatro nuevos ascensores, nuevas escaleras mecánicas y dispositivos para viajeros con movilidad reducida como tiras antideslizantes en escaleras fijas, etiquetas braille en los pasamanos, interfonos de comunicación adaptados o pavimentos de tacto visual cerámico.

Según detalla la Comunidad, la obra civil de la estación concluyó en diciembre de 2020, con el cerramiento del pozo de la calle Montera y la construcción de los forjados y escaleras fijas de la estación.

A partir de enero comenzó la tarea de reurbanización de la calle Montera y su entorno, mientras Metro seguía trabajando en el acondicionamiento interior de la estación.