Los MIR de Madrid han convocado una huelga indefinida que comenzará el próximo 13 de julio si antes, el 2 de julio, no alcanzan un acuerdo con la Consejería de Sanidad de la Comunidad. Así lo ha hecho saber este lunes el Comité de Huelga de Residentes de la Comunidad de Madrid, que ha emitido un comunicado en el que acusa al Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso de desoír sus reclamaciones, dejándoles en una situación de “abandono” tras haber luchado en primera línea frente al coronavirus.

Los residentes afirman que el “maltrato por parte de la administración” ha sido una constante durante años, si bien “se ha acentuado con la crisis” sanitaria de la covid-19. Por ello, los MIR están tratando de alcanzar un acuerdo con la Comunidad de Madrid para que se apruebe un convenio que los residentes tildan de “histórico” , que tiene como principal objetivo mejorar sus precarias condiciones laborales y que serviría para “solucionar gran parte de los problemas del colectivo”.

El borrador de este convenio fue remitido el pasado 22 de marzo a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, que aún no ha contestado, según denuncian los residentes, mientras siguen esperando una respuesta oficial con el 2 de julio como fecha límite. Si ese día no han alcanzado “un acuerdo satisfactorio con la consejería de Sanidad que suponga la aprobación del convenio” y se mantiene el "silencio", los MIR irán a la huelga.

Los MIR: "mano de obra de barata" que se encarece con la "medicina preventiva"

De este modo, los MIR están presionando a la administración para mejorar sus precarias condiciones laborales, dado que los residentes se han convertido “en mano de obra barata”. Según han denunciado en un comunicado oficial, están sometidos a una “alta presión física, psicológica y académica, con un sueldo-beca que ridiculiza toda la labor que ejercen”.

Los residentes recuerdan que, en teoría, su labor debería estar tutorizada por un médico especialista adjunto, algo que a menudo no sucede. Este descontrol lleva a los jóvenes MIR a practicar lo que se conoce como "medicina preventiva", consistente en solicitar pruebas a discreción -con el coste que ello acarrea- para descartar cualquier tipo de enfermedad, dada su falta de experiencia.