Presencial, pero con mascarilla. El Gobierno ha propuesto a las comunidades autónomas que el próximo escolar sea presencial en todas las etapas educativas y, pese al avance de la vacunación contra la covid-19, recomienda que todos los alumnos a partir de los seis años continúen llevando mascarillas.

Así lo recoge el borrador Propuesta de medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a COVID-19 para centros educativos en el curso 2021-2022, al que ha tenido acceso Vozpópuli. Un documento que ha sido redactado de forma conjunta por los ministerios de Sanidad y Educación y remitido a las distintas regiones.

Aunque España avanza hacia el fin de la obligatoriedad de usar mascarilla en espacios exteriores gracias al rápido avance de la campaña de vacunación, el Ejecutivo considera que los colegios deben seguir implementando esta medida de protección. Independientemente de la distancia de seguridad y de la pertenencia a uno de los llamados "grupo burbuja".

Mascarilla, sí; guantes, no

La mascarilla de tipo higiénica es la recomendada para población sana y siempre que sea posible reutilizable. Su uso será obligatorio también en el transporte escolar colectivo a partir de los seis años, y recomendable de tres a cinco años. En cuanto al uso de guantes, Sanidad y Educación no lo recomiendan, salvo para tareas de limpieza.

La propuesta será analizada este jueves en la Comisión de Salud Pública y el viernes por la Comisión de Educación. El texto final se aprobará en una nueva Conferencia Interterritorial que se celebrará el próximo 19 de mayo y que reunirá a los departamentos liderados por Carolina Darias e Isabel Celaá y los responsables de las CCAA.

El borrador contempla la posibilidad de la suspensión generalizada de la actividad lectiva presencial de forma unilateral por parte de una autonomía en situaciones excepcionales y siempre después de que se haya propuesto en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

Entre otras medidas, el Ejecutivo plantea mantener la distancia interpersonal de 1,5 metros en las aulas de la ESO, Bachillerato y FP

Entre otras medidas, el Ejecutivo plantea mantener la distancia interpersonal de 1,5 metros en las aulas de la ESO, Bachillerato y Formación Profesional. Admite la posibilidad de acortar esa distancia a 1,2 metros, lo que facilitaría no tener que reducir las ratios.

Para tratar de garantizar las clases presenciales, el Gobierno pide "minimizar el tiempo de educación a distancia, optando por opciones organizativas que faciliten asistir a clase todos los días (asistiendo tres horas a primera hora la mitad del grupo, y tres horas a mitad de la mañana la otra mitad del grupo) o casi todos los días (educación a distancia del 20% de la clase cada día de la semana)".

'Grupos burbuja'

En referencia a los denominados como Grupos de Convivencia Estable (GCE), conocidos como 'grupos burbuja', es decir, aquellos formados por un limitado número de alumnos con un tutor asignado, el documento plantea la posibilidad de que no se requiera guardar la distancia interpersonal y favorecer así que "sus miembros puedan socializar y jugar entre sí, interaccionando con mayor normalidad".

El número de alumnos que integrará cada uno de estos grupos será de un máximo de 20 en Educación Infantil de tres a seis años y de 25 alumnos en el caso de Educación Primaria. Para la Educación Infantil de cero a tres años y para la Educación Especial, los grupos tendrán un tamaño máximo acorde a las ratios establecidas en la normativa autonómica.

Además, se priorizará en la medida de lo posible la utilización de los espacios al aire libre para la realización de las actividades, educativas y de ocio, tanto dentro del centro educativo como
en otros espacios fuera del mismo.

Evitar aglomeraciones

El Gobierno cita como ejemplos que se han llevado a cabo estos meses "impartir clases más activas en el patio, realizar actividades de investigación en un parque cercano, actividades pedagógicas en huertos escolares o urbanos, utilizar espacio público cedido por las Entidades Locales".

Pide evitar de manera general aquellas actividades en el centro educativo que conlleven la mezcla de alumnado de diferentes grupos de convivencia o clases en las que no se pueda mantener la distancia mínima interpersonal, excepto en el escenario de nueva normalidad en el que se permitirá la interacción entre grupos del mismo curso sobre todo en actividades al aire libre.

La entrada y salida del centro educativo deberá hacerse de forma escalonada o, en su caso, se arbitrarán medidas organizativas como la entrada al recinto por puertas o espacios diferenciados u otras que permita evitar aglomeraciones en las entradas y salidas al recinto escolar. El objetivo es evitar aglomeraciones.

La comunicación con las familias se hará en la medida de lo posible mediante teléfono, correo electrónico, mensajes o correo ordinario y se facilitarán las gestiones telemáticas. El Gobierno celebra en su borrador que "España ha sido un modelo internacional gracias a la capacidad de mantener la apertura de los centros educativos durante las distintas olas epidémicas desde septiembre de 2020".