Un terreno gris, en un camino perdido entre el negro de las confrontaciones tradicionales y el blanco de la paz. Ese es el escenario en el que se mueve Rabat en sus relaciones con Madrid tras haber permitido la entrada de alrededor de 10.000 personas en Ceuta por vías irregulares. Al menos esa es la conclusión a la que ha llegado un grupo de expertos en un debate organizado por el think tank Instituto de Seguridad y Cultura: "Marruecos utiliza tácticas de guerra híbrida contra España".

En el debate celebrado este martes participan Manuel R. Torres Soriano, catedrático de la Universidad Pablo de Olavide (UPO); Guillem Colom Piella, profesor de la (UPO) y autor del informe Marruecos, el Estrecho de Gibraltar y la amenaza militar sobre España; y Carlos Echeverría Jesús, director del Observatorio de Ceuta y Melilla. A su juicio, lo más probable es que los momentos de tensión en el perímetro fronterizo se alternen con otros de relajación, en función de la apertura de "nuevas ventanas de oportunidad".

"Marruecos entiende que debe aprovechar la coyuntura actual para doblegar la postura de algunos países europeos respecto al Sáhara Occidental", señalan los expertos, quienes indican que la presencia del líder del Frente Polisario Brahim Ghali queda en un segundo plano frente a esta reivindicación. Y señalan que decisiones como la entrada masiva en Ceuta se adoptan en función de un "contexto y un modus operandi".

"[La entrada masiva] se puede entender como represalia por la acogida sanitaria a Ben Ghali o como una acción más dentro del marco de conflictividad territorial que plantea y desarrolla Marruecos respecto a la soberanía española de determinados territorios", consideran los expertos. "Ceuta y Melilla son asuntos muy candentes en la mentalidad e historia de Marruecos. El deber de todo Sultán de Marruecos siempre fue hacer la yihad contra los dos enclaves españoles", añaden.

La presión de Marruecos

Por ello, Rabat acudiría a mecanismos de presión como la presión migratoria para alcanzar sus objetivos, en el marco de esa "guerra híbrida" que denuncian los expertos. "Marruecos está utilizando tácticas de guerra híbrida contra España desde hace tiempo [...]. Antepone sus intereses políticos a las vidas de sus
ciudadanos, incluidos miles de menores
".

"Lamentablemente hemos asistido a una degradación ininterrumpida de la capacidad de disuasión militar española hacia Marruecos por falta de inversiones -concluyen los expertos-, una brecha que también ha ido reduciéndose como consecuencia de una política continuada de adquisiciones por parte de Marruecos".