Ignacio Aguado estuvo el pasado miércoles en el Palacio de Cibeles, la sede del Ayuntamiento de Madrid. Oficialmente, para saludar a sus compañeros de Ciudadanos en el consistorio y darles ánimos para lo que queda de legislatura, ahora que la formación naranja se ha quedado fuera del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y de la Asamblea regional.

Pero lo más interesante, según ha sabido este Buscón, fue el café a solas que se tomó con Begoña Villacís, la vicealcaldesa de Madrid. Entre cucharada y cucharada se habló del futuro de algunos de los dirigentes más fieles a Aguado, caso de César Zafra o Juan Trinidad, y la posibilidad de que sean recolocados como asesores en el Ayuntamiento, un trámite que en último término tendría que firmar el propio alcalde, José Luis Martínez-Almeida.

El empeño de Aguado por ayudar a sus delfines no será fácil de concretar. El equipo del exvicepresidente mantuvo en los últimos años una enconada rivalidad con Villacís por el control de Cs Madrid. A la vicealcaldesa se la marginó en la formación del último comité autonómico que lideró Aguado, pero tras el 4-M se ha dado la vuelta a la tortilla y es Villacís la que ahora tiene cogida la sartén por el mango como máxima responsable naranja en la región.

Tampoco ayuda el malestar entre los afines a Aguado con el equipo de Inés Arrimadas. No tanto por la campaña electoral del 4-M que lideró Edmundo Bal y que en público afirman que fue positiva, sino por los audios publicados en Esdiario en los que Zafra tildaba de "incompetentes" a sus antiguos jefes.

“He tenido que pegarme todos los días durante dos meses con incompetentes que hacían absolutas barbaridades (…) Ha sido mi séptima campaña, la más complicada, la más difícil y la más desagradable”, indicó la 'mano derecha' de Aguado en la reunión interna de Cs Madrid en la que presentó su dimisión como secretario de Organización en dicha región.

Las críticas de los afines a Aguado

En realidad, los afines a Aguado critican la gestión de Ciudadanos en la moción de censura de Murcia, que derivó en la ruptura de todos los puentes con el PP en Madrid y que Cs se haya quedado fuera de la Asamblea regional.

Además, la formación centrista se prepara para el siguiente goteo de bajas en municipios de la Comunidad Madrid, donde espera la salida de un número significativo de ediles de las localidades del noroeste en las próximas semanas para pasarse, a continuación, al grupo de los no adscritos.

Ciudadanos sabe que en mayo se han producido reuniones internas de los grupos municipales en PozueloBoadillaLas Rozas y otros municipios de la zona y que en ellas, la mayoría de los ediles naranjas apuestan por abandonar el partido tras la debacle del 4-M.

Ignacio Aguado Ciudadanos
El exvicepresidente madrileño, Ignacio Aguado. CAM

En Alcobendas, por ejemplo, se ha complicado el traspaso de la vara de mando del PSOE a Ciudadanos a mitad de legislatura. Y a día de hoy es una incógnita si el nuevo vicealcalde naranja, Aitor Retolaza, podrá suceder al socialista Rafael Sánchez Acera. Si en la votación para elegir al nuevo alcalde -para la que no hay fecha prevista- se divide el voto naranja, peligra el pacto.

En la mayoría de los casos, el momento elegido para darse de baja como afiliados de Ciudadanos será después de la convención política de Ciudadanos, que se celebrará en Madrid los días 17 y 18 de julio. A la mayoría de esas voces críticas les une el haber escalado dentro del municipalismo naranja de la mano de Zafra.

De ahí que algunos en la dirección nacional vean con buenos ojos que el partido encuentre una salida laboral para el que ha sido máximo responsable de Organización en la Comunidad de Madrid. Aguado, por su parte, ya ha fichado como colaborador en el programa 'Todo es mentira' de Risto Mejide.