La compra de sociedades en Sudamérica, un viaje con bolsas sospechosas y el desvío de fondos para fines diferentes a los marcados siempre han planeado sobre la gestión del PP en el Canal de Isabel II.
La propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, envío a la Fiscalía Anticorrupción un documento sobre la compra del Canal de Isabel II de la compañía brasileña Emissao Engenharia e Construcao.
Los técnicos descubrieron un quebranto de unos 35 millones de euros y se sospechó que había irregularidades penales, administración desleal o prevaricación.
La oposición presentó hace unos días en la Fiscalía Anticorrupción un dossier sobre las presuntas irregularidades que se han cometido en esta empresa con un entramado de sociedades que parece tenían por objeto borrar el rastro de lo que hizo el Canal en América Latina.
La presidenta Cifuentes también cesó hace algunos meses a uno de sus directivos cuando se descubrió que tenía tres sociedades en Hong Kong.
Hubo una famosa foto hace algunos años en los que se veía a Ignacio González con una bolsa en un viaje a Sudamérica y en la que se llegó a decir que podía contener dinero. González lo desmintió.
Otra de las sospechas que siempre ha planeado sobre la gestión de la empresa es que se utilizaban fondos para realizar actividades que no tenían nada que ver con sus fines. Por ejemplo siempre se pensó que las encuestas electorales del PP se hacían en combinación con operaciones del Canal.