El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ultima el nombramiento de David Erguido para un cargo directivo en la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) pese a que el exsenador del PP tuvo que declarar en el 'caso Púnica' el pasado mes de septiembre ante el juez Manuel García Castellón, según desvelan fuentes del Ayuntamiento madrileño a Vozpópuli.

Este diario se puso en contacto con Erguido, quien alega que "no tiene ninguna oferta en firme" por parte del Ayuntamiento y que tampoco se considera investigado en la causa de 'Punica' ya que tras su declaración voluntaria ante García Castellón hace diez meses, no ha recibido ningún escrito u oficio por parte del magistrado instructor o de la Fiscalía en el que se le indique que está imputado de algún delito.

Almeida quiere colocar a Erguido en el puesto de director de Estudios, Estrategia y Comunicación que hasta hace unas semanas ocupaba Orlando Chacón. Este último consiguió el acta de diputado autonómico en la Asamblea regional dentro de la lista del PP que encabezó Isabel Díaz Ayuso para las elecciones del 4-M.

Este puesto directivo dentro de la EMVS no existía antes de mediados de 2019. Se creó en aquel momento, tras las elecciones municipales, ya que Chacón no consiguió entrar de concejal en el Ayuntamiento de Madrid con Almeida. El salario de este cargo es de 63.532 euros brutos anuales, si bien las citadas fuentes subrayan que los directivos de la citada empresa municipal tienen otros complementos que hacen que la cifra sea mayor a final de año.

La intención de Almeida es firmar el nombramiento de Erguido el próximo sábado 24 de julio, justo después del pleno municipal del miércoles 21, que es el último antes del parón veraniego, y también, una vez que pase la reunión del consejo de administración de la EMVS, cita prevista para el viernes 23. Con ello, pretende "amortiguar" el impacto político de contratar a una persona que acudió a la Audiencia Nacional a declarar por un presunto caso de corrupción, según las citadas fuentes.

Pablo Casado, José Luis Martínez-Almeida y David Erguido en una imagen de 2018.

Si se cumple este calendario, tanto la oposición como su socio Ciudadanos solo podrán afearle al alcalde la contratación del exsenador del PP en las redes, pero no podrán debatir el caso hasta septiembre en el pleno o en el propio órgano de dirección de la empresa municipal. Fuentes cercanas a Ciudadanos en la capital han asegurado a este diario que no permitirán este nombramiento.

Precisamente, el fichaje de Erguido dentro del Ayuntamiento puede ser un foco de tensión entre Almeida y su vicealcaldesa, Begoña Villacís, ya que el punto 10 de su pacto de gobierno subraya que "los cargos públicos imputados formalmente por delitos de corrupción presentarán su renuncia al cargo y no podrán ir en listas electorales".

El vínculo entre Almeida y Erguido

Las citadas fuentes creen que el PP alegará que el exsenador no es formalmente un cargo público y que, por tanto, no le alcanza ese veto como directivo de la EMVS. Además, subrayan que Almeida ha tenido "dudas" con el nombramiento por su repercusión política y mediática, pero finalmente pesó el aval del concejal de Vivienda, Álvaro González, y de su asesor de confianza, Ángel Carromero.

Tanto González como Carromero son personas próximas a Erguido. El concejal de Vivienda, por ejemplo, compartió grupo municipal con él y con Almeida entre 2011 y 2015 dentro del equipo de Esperanza Aguirre. De aquella etapa viene la amistad entre el ahora alcalde y el previsible directivo de EMVS.

Erguido dimitió en septiembre de senador en la Cámara alta tras ser señalado en 'Púnica', concretamente en la pieza de 'Waiter Music' por la supuesta prevaricación administrativa en un contrato de 79.000 euros, si bien mantuvo su condición de diputado autonómico. Sin embargo, el adelanto electoral del 4-M le dejó fuera de las listas de Ayuso y, por tanto, de la nueva Asamblea regional en la que había pasado las últimas tres legislaturas.

Casado y Erguido (a su lado) siguen las primarias del PP en 2018 junto a Ángel Carromero (d).

Aunque los Estatutos del PP no le obligaban a dejar su acta de senador -la regla general es cuando se abre juicio oral-, Erguido decidió dar ese paso y declarar voluntariamente ante el juez García Castellón, pese a que al estar aforado le asistía la posibilidad de iniciar un procedimiento de suplicatorio ante las Cortes Generales.

Desde Génova se insistió en que Erguido no pondría como escudo su aforamiento y que el entonces senador no deseaba ser "un escarnio para el partido". Es más, desde la sede nacional del PP se hizo hincapié en que el dirigente madrileño implicado en 'Púnica' estaba "deseando aclararlo todo" en la Audiencia Nacional y cuanto antes, porque no tenía "nada que ocultar".

En aquel momento, septiembre del año pasado, el PP vivía bajo la tensión de la 'operación Kitchen' relativa al presunto espionaje al extesorero del partido Luis Bárcenas y Casado recordó entonces sus promesas de "ejemplaridad" y "tolerancia cero" contra la corrupción con las que se presentó hace ahora tres años al Congreso de los 'populares'.

Erguido confiaba en un rápido carpetazo de su caso tras declarar ante el juez García Castellón, pero los meses han ido pasando y no ha sucedido eso. Así que tras renunciar a su escaño de senador y quedarse sin acta de diputado autonómico, es Almeida quien pretende recolocarle ahora con un puesto directivo dentro del Ayuntamiento de Madrid.