El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso lleva construido "casi el 40%" del hospital de emergencias 'Enfermera Isabel Zendal' junto al aeropuerto de Barajas y confía en abrirlo "a principios de noviembre", según indicaron fuentes del Ejecutivo madrileño a Vozpópuli.

En paralelo, la Comunidad de Madrid está estudiando la reapertura del hospital del Ifema ante el fuerte aumento diario de contagios y decesos provocados por la covid-19. Las citadas fuentes subrayan que las obras de construcción de 'Zendal' están siendo seis veces más rápida que trabajos de similares dimensiones bajo la supervisión del director general de Infraestructuras Sanitarias en la región, Alejo Miranda de Larra.

El Ejecutivo de Ayuso presupuestó por la vía de urgencia 51,7 millones de euros para esta nueva obra y adelantó que tendrá un diseño "funcional polivalente, versátil y sectorizable" con el fin de poder adaptar sus instalaciones a usos posteriores distintos a la pandemia y así dar cobertura a diferentes necesidades asistenciales del Servicio Madrileño de Salud en el futuro.

1.000 camas disponibles

El objetivo de este nuevo hospital de emergencias es tener disponibles más de 1.000 camas que alivien a la red de hospitales de la región. Además, estará dotado de las tecnologías sanitarias más avanzadas y desde el Gobierno madrileño se quiere que sea un centro de referencia en materia de enfermedades contagiosas.

A diferencia de los hospitales provisionales levantados en la ciudad china de Wuhan, donde se utilizaron módulos prefabricados tridimensionales, el Gobierno de Madrid ha optado por grandes pabellones de 10.500 metros cuadrados polivalentes.

En Ifema se atendieron a cerca de 4.000 pacientes, con pocos contagios registrados entre los profesionales sanitarios, por lo que el Ejecutivo de Ayuso estimó que lo más recomendable era seguir el mismo modelo. Además, este centro podrá utilizarse como hospital de apoyo durante las campañas de la gripe estacional, así como para dar cobertura asistencial a otros hospitales que se encuentren inmersos en reformas integrales.

48 puestos de UCI

Para cumplir con el calendario previsto, se optó por "el modelo fast-track", mediante el cual las obras se van ejecutando al mismo tiempo que los arquitectos redactan el proyecto. "Esto requiere una exigente coordinación y ha permitido mejorar el proyecto inicial añadiendo instalaciones y servicios sanitarios adicionales", subrayan desde la Consejería de Sanidad.

Entre los estudios que participan en el proyecto están el Estudio de Arquitectura Chile 15, EACSN Estudio de arquitectura, Aidhos Arquitec y Árgola Arquitectos. la mayoría se dedican a la arquitectura hospitalaria. En el caso, por ejemplo, de Aidhos Arquitec, entre sus proyectos figuran el nuevo Hospital universitario de Palencia o el Son Espases de Mallorca. El hospital de Fuenlabrada, en Madrid, o el de Cáceres, son algunos de los centros sanitarios firmados por Árgola Arquitectos.

La superficie total del nuevo hospital 'Zendal' alcanzará los 80.000 metros cuadrados. Constará de tres grandes pabellones de hospitalización de 10.500 metros cuadrados cada uno, con accesos y circulaciones diferenciadas y dos alturas de salas polivalentes y servicios sanitarios tales como áreas de diagnóstico por imagen -salas convencionales y portátiles de rayos X y un equipo de TAC-, despachos de dirección médica y de enfermería con vistas a las unidades de hospitalización, habitaciones de guardia y áreas de trabajo para profesionales y laboratorio.

Los pabellones sumarán más de 1.000 camas, organizadas modularmente en torno a controles de enfermería de 48 camas. El pabellón central dispondrá de un área de admisión y triaje, así como de un total de 48 puestos de UCI y cuidados intermedios.

Compuertas para evitar contagios

El nuevo hospital, a diferencia del de Ifema, tendrá salas polivalentes de curas, que podrán habilitarse como quirófanos, zonas de cirugía mayor ambulatoria o sencillas salas de curas. Todo ello para poder practicar intervenciones menos complejas.

Para evitar contagios se diferenciarán las zonas en las que pueden estar pacientes y profesionales, al tiempo que se distinguirá un "circuito de limpio y de sucio" o una zona de altas diferente de la de ingresos. Además, se habilitará un sistema de compuertas para el acceso controlado de personas a determinadas zonas de seguridad por riesgo de contagio o exposición a carga vírica.

Problemas de personal

Desde el anuncio de que el nuevo centro sanitario se pondría en marcha, los sindicatos sanitarios han cuestionado la idoneidad de abrir un centro de estas características. . Consideran "un derroche" invertir 50 millones de euros en un nuevo centro cuando, en Madrid, subrayan, hay otras instalaciones que no se usan -la Torre 4 del Hospital Infanta Sofía- o abandonadas -el antiguo Puerta de Hierro- y se mantienen cerrados centros de salud y servicios de urgencias de Atención Primaria por falta de personal. Insistentemente preguntan con qué personal se dotará a ese gran centro sanitario planificado por Madrid.

Cuando Vozpópuli entrevistó al consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, le trasladó esa cuestión. El máximo responsable sanitario de la Comunidad respondió que la construcción del centro iba "a muy buen ritmo" y que se están cumpliendo los objetivos para que en otoño esté operativo. En cuanto al personal, señaló que "va a haber un equipo más estable de activación, pero un poco el modelo será el de IFEMA con equipos de activación de los distintos hospitales según la situación".