Si usted consigue ocupar un escaño en el Parlamento de Cataluña tras el 14-F y pretende decorarlo con un lazo amarillo en favor del independentismo, tenga cuidado. Algún adversario político podría hacerle la jugarreta al interpretar que quiere recoger comida para entregársela a las familias que no llegan a fin de mes por culpa de la pandemia. Y de la gestión política de la crisis sanitaria, económica y social derivadas de esta.

Al menos este es el significado que el empresario Nacho Trillo, líder del movimiento Resiste España, quiere atribuir a los lazos a través de una nueva campaña. Consiste en convertir algunas farolas de las principales ciudades en puntos de recogida de alimentos. Algunos vecinos de Madrid ya se han puesto en marcha.

En España se ha tratado de asociar la solidaridad del amarillo a los golpistas en Cataluña, pero ahora hay mucha gente necesitada, queremos recuperar su significado

La organización se autodenomina "apartidista" y es la misma que hace un mes activó una red de voluntarios con 200 todoterrenos para transportar a sanitarios y enfermos a los hospitales y para atender incidentes en las zonas más afectadas por la borrasca Filomena. 

"El color amarillo siempre ha estado relacionado con la alegría, optimismo, energía, pero principalmente con la solidaridad. Por otro lado, la forma de nudo implica la unión, la fortaleza y el abrazo de las personas hacia alguien necesitado. En España se ha tratado de asociar estratégicamente esa solidaridad a los presos golpistas en Cataluña, pero ahora hay mucha gente necesitada y queremos recuperar su significado original", explica Trillo a Vozpópuli.

Crisis sin precedentes

Estamos ante una situación de crisis económica, social y política sin precedentes -apunta Trillo- y los más perjudicados acuden a diario a comedores sociales para poder seguir alimentando a su familia. Un drama que él mismo comprobó cuando el temporal colapsó la capital en medio de la pandemia.

"La gente no es consciente de lo fácil que puede llegar a ser prestar ayuda a quienes más la necesitan. Los comedores sociales están saturados y, de esta forma, se podrían evitar aglomeraciones y sumar recursos", indica.

Entre las personalidades y asociaciones que han visto con buenos ojos la iniciativa, Trillo nombra a Alejo Vidal-Quadras y a la fundación Valores y Sociedad del exministro Jaime Mayor-Oreja.

Cintas amarillas en las farolas

"El proyecto implica la compra de un rollo de cinta amarilla de 4 centímetros de anchura por cada comunidad de vecinos o manzana. La idea es que se corten trozos de unos 60 cm de longitud y se anuden en la farola más oriental que rodee esa manzana o comunidad. El simbolismo de lo septentrional está relacionado con la brújula y no hay que perder el Norte", señala.

Con el lema Si puedes, deja; si necesitas, coge, Trillo y compañía quieren convertir esas farolas en puntos donde toda la gente de la comunidad pueda entregar a diario productos alimenticios y otras necesidades.

"Se dejarán al pie de la farola anudada. Hemos lanzado un vídeo para que sirva de ejemplo porque el fuerte de esta campaña es que la solidaridad que hay en España se viralice. La gente se puede grabar diciendo que quiere devolver a la bandera y al lazo amarillo su significado", invita.

"Son muchos los damnificados de esta crisis, pero en España siempre va a haber gente dispuesta a combatir en favor de las causas justas. Aquellos que dieron un golpe de Estado no merecen apropiarse de algo que en absoluto les representa", sostiene Trillo.

Origen del movimiento

Resiste España surgió en primavera, al calor de la pandemia y contra la gestión de la crisis por parte del Gobierno. "Fue un grito de auxilio de la sociedad civil ante la falta de valores políticos, sociales y económicos", explica.

Preguntado por las críticas que suscita su movimiento, Trillo echa mano de La España invertebrada, de Ortega y Gasset y las atribuye a la aristofobia: "Nadie puede destacar, hay odio y miedo a respetar las cosas buenas". ¿Su frase? "Aquel que encuentre una razón por la que vivir, contrae una obligación por la que seguir luchando", considera.