El viaje secreto de Brahim Ghali a España el pasado 18 de abril lo conocieron muy pocas personas en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Hasta el punto de que ni Cristina Gallach, 'número dos' de Arancha González Laya, ni el embajador español en Argel, Fernando Morán, ni la directora general para el Magreb, Eva Martínez, fueron informados del traslado del líder del Frente Polisario y su posterior ingreso en un hospital de Logroño, según desvelan fuentes diplomáticas a Vozpópuli.

Desde la Oficina de Información Diplomática (OID) no se desmintió la información a preguntas de este periódico. "Le podemos decir que lo sabían todas las personas que necesitaban saberlo, de acuerdo con el principio básico del 'need to know'", se argumentó sin entrar en más detalles.

La gestión de este viaje se llevó a cabo desde el Gabinete de la ministra y la información sobre los pormenores del vuelo y la estancia de Ghali en territorio español se ocultó a otros departamentos del ministerio. Las citadas fuentes muestran su sorpresa por este hecho ya que es completamente inusual.

La zona del Magreb es una de las áreas de trabajo de Gallach, que ostenta el puesto de secretaria de Estado de Asuntos Exteriores. Y sobre todo, afecta a la directora general de Magreb, Mediterráneo y Oriente Próximo, quien podría haber opinado sobre el riesgo de una operación de estas características con Ghali en la que no se informó a Marruecos con carácter previo. Aún más chocante es que el embajador en Argel estuviera in albis cuando estalló la crisis diplomática.

El avión en el que viajaba Ghali aterrizó en Zaragoza el 18 de abril sin que se llevasen a cabo los habituales controles de pasaporte e identificación del personal que viajaba a bordo. Al menos, esa es la versión que el general jefe de la Base Aérea, José Luis Ortiz-Cañavate, ofreció ante el juez instructor de Zaragoza mediante un escrito. Y los militares lo hicieron siguiendo las instrucciones del Estado Mayor del Ejército del Aire, que a su vez seguía las órdenes dadas por el Gabinete de la ministra de Exteriores.

No se pudo identificar a Ghali

Siempre siguiendo el relato presentado por el general en el escrito remitido al juez, el destacamento al mando de la base aérea de Zaragoza recibió instrucciones por parte de la sección de Relaciones Internacionales del Estado Mayor del Ejército del Aire. En concreto, que las personas que viajaban en el avión que aterrizó en la parte militar del aeropuerto no pasaran el control de pasaportes ni de aduanas, por lo que no se pudo identificar a Brahim Ghali ni a la persona que le acompañaba.

El magistrado no se ha dirigido por el momento a Exteriores, pero las citadas fuentes temen que sea el siguiente paso en la investigación del 'caso Ghali' pues el general Ortiz-Cañavate señaló claramente que la orden partió del Gabinete de Laya.

El Confidencial adelantó en mayo que el jefe de Gabinete de la ministra, el diplomático Camilo Villarino, fue una de las pocas personas que estuvo al tanto de todo el operativo del líder del Polisario. En 2013 fue destinado como consejero a la Embajada española en Rabat, así que es uno de los diplomáticos españoles que mejor conoce al vecino marroquí.

El Consejo de Ministros acaba de solicitar a las autoridades rusas el plácet para que Villarino sea el próximo embajador en Moscúuno de los destinos más prestigiosos y mejor pagados dentro de la diplomacia española. En su caso, será la primera jefatura de misión que dirija, aunque su traslado a Moscú no será efectivo hasta que las autoridades de Rusia concedan el plácet y el Gobierno de Sánchez ratifique su nombramiento. Una eventual citación judicial por el 'caso Ghali' podría complicar su futuro laboral en la capital rusa, advierten las citadas fuentes.

Villarino Ghali
Camilo Villarino, el día de su toma de posesión como jefe de Gabinete en junio de 2017.

Villarino ha logrado el récord de estar de jefe de Gabinete con cuatro ministros de Exteriores -Alfonso DastisJosep Borrell, brevemente con Margarita Robles en los meses que llevó el 'doble sombrero' con Defensa, y desde hace año y medio con la citada Laya-. Su última etapa no ha estado exenta de polémica: UGT le acusó hace un año de colocar a su esposa durante casi 20 años en trabajos de asistencia técnica en Exteriores sin ser funcionaria y de forma casi ininterrumpida, pero la información recabada por este sindicato no hizo mella en Laya, quien le mantuvo en el cargo.

Otra persona del Gabinete de la ministra de Exteriores que participó en las gestiones del 'caso Ghali' fue su asesor Vicente Montávez, según las fuentes diplomáticas consultadas por este periódico. Este último es el máximo responsable del PSOE en el distrito madrileño del Puente de Vallecas y trabaja dentro de Exteriores desde la llegada de Josep Borrell al ministerio a mediados de 2018.

Las personas tienen que identificarse antes de entrar en el vuelo y eso tiene que ser notificado a las autoridades diplomáticas competentes"

Arancha González Laya

Laya señaló el jueves por la noche que en la entrada de Ghali se siguieron "al pie de la letra" todas las reglas establecidas para este tipo de vuelos. En este sentido, subrayó que se trató de un aparato de la Presidencia argelina y "cuando llega a España un vuelo oficial sigue un procedimiento de autorización que es diplomático".

La jefa de la diplomacia explicó que en situaciones como la de Ghali, "las personas tienen que identificarse antes de entrar en el vuelo y eso tiene que ser notificado a las autoridades diplomáticas competentes de manera que se facilite cuando llegan a nuestro país los trámites pertinentes".

"Esto es lo que se hace en cientos de casos en nuestro país", enfatizó la ministra antes de hacer hincapié en que es el mismo tratamiento que ella misma recibe cuando viaja al extranjero. La titular de Exteriores puntualizó, por último, que las personas que entran en España acceden "identificadas y con sus documentos en regla, como no puede ser de otra manera".