El avión en el que viajaba Brahim Ghali aterrizó en Zaragoza sin que se llevasen a cabo los habituales controles de pasaporte e identificación del personal que viajaba a bordo. Al menos, esa es la versión que el general jefe de la Base Aérea, José Luis Ortiz-Cañavate, ofreció ante el juez mediante un escrito. Y lo hicieron siguiendo las instrucciones del Estado Mayor del Ejército del Aire, que a su vez seguía las órdenes dadas por el gabinete de la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya.

Siempre siguiendo el relato presentado por el general en el escrito remitido al juez, el equipo militar desplegado en la base aérea de Zaragoza recibió instrucciones por parte de la Sección de Relaciones Internacionales del Estado Mayor del Ejército del Aire de que las personas que viajaban en el avión que aterrizó en estas dependencias no pasaran el control de pasaportes ni de aduanas, por lo que no se pudo identificar ni a Brahim Ghali ni a la gente que le acompañaba.

Cabe recordar que el Gobierno ha defendido en varias ocasiones que el líder del Frente Polisario no accedió a España con una documentación falsa, la que sí empleó en su ingreso en un hospital riojano. Una consideración que, a tenor de las declaraciones del general Ortiz-Cañavate, es parcial: no habría accedido a territorio nacional con un pasaporte falso puesto que en ningún momento se le requirió.

El pasaporte de Brahim Ghali

El jefe de la base aérea de Zaragoza asevera en su escrito que el procedimiento habitual para el personal que aterriza en las instalaciones procedentes de lugares ajenos al espacio Schengen deben pasar un control de pasaportes, función que recae en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En el caso de Brahim Ghali, y siguiendo las instrucciones ofrecidas a través de la cadena de mando, se le permitió entrar en España sin pasar por este requisito.

El general jefe de la base ofrece más detalles sobre cómo funcionó aquella cadena de mando. Los efectivos que recibieron al avión recibieron instrucciones procedentes del Estado Mayor del Ejército del Aire, pero el mando militar explicita que, en última instancia, fue el equipo de González Laya el que tomó la decisión: "Las órdenes que este organismo [en relación al Estado Mayor] dio a los responsables de la Base Aérea de Zaragoza, entre las que se encontraban el no realizar los trámites de aduanas e inmigración, le fueron transmitidas por parte del Gabinete de la Ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación".

La propia González Laya ha aseverado en varias ocasiones que la decisión de permitir la entrada de Brahim Ghali en España para que fuese tratado de las dolencias que aquejaba a partir de su contagio de coronavirus se debían a razones estrictamente "humanitarias". La gestión del asunto provocó un hondo malestar en Marruecos, desde donde se esgrime que este es uno de los motivos que han enquistado las relaciones bilaterales entre Madrid y Rabat.