Todo el PSOE ha cerrado filas con Javier Lambán ante el reto personal que afronta en las próximas semanas. El presidente del Gobierno aragonés anunció en una comparecencia pública que padece cáncer de colon y que iniciará un tratamiento que espera compaginar con sus tareas al frente del Ejecutivo. El deseo general dentro del partido de una pronta recuperación no ha impedido que asalten muchas dudas sobre su futuro político.

Lambán ha presidido este sábado el comité regional del PSOE de Aragón en Zaragoza. Los militantes han enviado mensajes de ánimo a su secretario general. El presidente aragonés ha defendido su gestión autonómica "desde la centralidad" y ha reiterado su compromiso con la Constitución. También ha apoyado que Pedro Sánchez condene la violencia tras los disturbios de los últimos días en Barcelona o Madrid.

El PSOE aragonés, que retuvo el Gobierno regional gracias a un pacto cuatripartito muy complejo, no tiene un sucesor claro. Y los afines a Lambán conviven con el sector de Pedro Sánchez, que no tiene demasiada simpatía por su figura. Lambán se significó en contra de Sánchez en las primarias y ha sido, y es habitualmente, muy crítico con los pactos del Gobierno de coalición con el separatismo catalán.

El PSOE aragonés afrontará su congreso regional a final de año. La cita, al igual que en el resto de territorios, se celebrará después del congreso federal de mediados de octubre. Lambán cumple su segunda legislatura al frente de la Diputación General de Aragón (DGA).

Su liderazgo ha sobrevivido, por un lado, a la victoria de Sánchez en las primarias de 2017, en las que se opuso con todas sus fuerzas al actual presidente del Gobierno. Y, por otro, a una victoria pírrica en las autonómicas de 2019 que a punto estuvo de costarle el cargo. Pero Lambán, cuando todo parecía perdido, se sacó de la manga un pacto imposible a cuatro bandas con partidos de izquierda y nacionalistas -Podemos y Chunta Aragonesista- y con el Partido Aragonés (PAR) para retener la DGA.

El crecimiento de Mayte Pérez

Lambán ha sumado a Ciudadanos a acuerdos clave durante este año y medio, como los Presupuestos. Aragón es una comunidad en la que reina una gran estabilidad política. Y es una de las pocas regiones sin tensiones entre izquierda y derecha como las que se ven en Madrid, Andalucía o Castilla y León, entre otras. El presidente logró el apoyo unánime de todos los grupos con representación parlamentaria a un plan aragonés de recuperación. Los debates en las Cortes, incluso con la presencia de Vox, son un remanso de paz si se comparan con la dialéctica de otros parlamentos autonómicos.

La persona que más poder ha acumulado a su lado es su consejera de Presidencia, Mayte Pérez, que algunos sitúan como su posible sucesora. Pérez (Teruel, 1972) es la portavoz habitual tras los Consejos de Gobierno. Ha asumido las funciones del vicepresidente Arturo Aliaga (PAR), quien ha recibido el alta hospitalaria hace solo unos días tras una prolongada baja médica también por cuestiones de salud. Y es previsible que acumule todavía más protagonismo cuando el tratamiento impida a Lambán hacer frente a toda su agenda.

Pérez, sin embargo, no cuenta con el respaldo pleno del círculo más próximo a Lambán. Ella es secretaria general del PSOE de Teruel. La ejecutiva turolense no integró al sector sanchista. Y su mano derecha en la provincia es el exdiputado nacional y actual alcalde de Alcañiz (Teruel), Ignacio Urquizu.

Pérez se ha topado en este tiempo con el fenómeno de Teruel Existe. La plataforma que alentó el propio el PSOE en su momento para dinamitar con los gobiernos regionales del PP se ha vuelto en su contra y recorre ahora su propio camino con un diputado y un senador en Madrid. La expectativa de la agrupación es irrumpir con fuerza en las Cortes de Aragón la próxima legislatura. El PSOE de Aragón, a las órdenes de Lambán, ha optado por ignorar a Teruel Existe. Como si no existieran.

Pilar Alegría, candidata 'sanchista'

Lambán y Pérez tienen en frente a la Delegada del Gobierno en Aragón, Pilar Alegría. Es la candidata de Sánchez y su apuesta de futuro. Alegría, consejera de Lambán en la anterior legislatura, se presentó como aspirante al Ayuntamiento de Zaragoza en 2019. Y aunque ganó las elecciones, el pacto entre el PP, Ciudadanos y Vox dio la alcaldía de la ciudad al popular Jorge Azcón. Fue un revés duro para el PSOE, porque el PP recuperaba Zaragoza después de 16 años en la oposición.

Sánchez sacó a Alegría del Ayuntamiento y la colocó en la delegación del Gobierno para darle otra oportunidad. La relación entre los dos líderes es puramente institucional. Y la desconfianza entre ellos, también la de Mayte Pérez, es de sobra conocida en Aragón. Sánchez no pudo sacarse a Lambán de encima en 2018, a pesar de que estaba dispuesto a intentarlo con Susana Sumelzo. Más de tres años después, las prioridades de renovación territorial para Sánchez son otras. Y los objetivos de Ferraz están más centrados en Andalucía o Madrid.

Lambán, 63 años, ha sembrado dudas en alguna ocasión sobre su voluntad de aspirar a un tercer mandato en Aragón. Y eso antes del diagnostico del cáncer. Esas dudas amenazan con una batalla orgánica que puede enfrentar a Pérez contra Alegría. Otra de las opciones es que Lambán opte de nuevo a la secretaría general del PSOE aragonés y se abra un proceso para elegir otro candidato de cara a las autonómicas del 2023. Nada está escrito, pero los tambores de guerra amenazan al PSOE aragonés, que siente el aliento del PP gracias a la recuperación que ha experimentado al gestionar el Ayuntamiento de Zaragoza.