España

La justicia estadounidense reabre el caso de un cuadro 'robado' por los nazis que tiene el Museo Thyssen de Madrid

El cuadro Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de Camille Pissarro se expone desde 1993 en el Museo Thyssen de Madrid, y está valorado en 30 millones de dólares. La comunidad judía en España se ha personado en el caso en contra del Thyssen.

Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de Camille Pissarro.
Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de Camille Pissarro. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.

La Corte de Apelaciones de San Francisco, Estados Unidos, reabrió ayer lunes el caso de un cuadro supuestamente robado por los nazis, propiedad en la actualidad del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, a sus antiguos dueños cuyos descendientes llevan pleiteando más de una década. Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de Camille Pissarro, pintado en 1897, se expone en el museo español desde el año 1993, y está valorado en 30 millones de dólares. La sentencia revoca una anterior, de hace dos años, de un juez federal de Los Ángeles que dictó que la obra pertenecía, bajo ley española, al museo Thyssen.

En 1939, explica el diario The San Diego Union-Tribune, Lilly Cassirer y su marido se vieron obligados a renunciar a la pintura a cambio de 360 dólares y un permiso para huir de la Alemania nazi y establecerse en Inglaterra. El hijo de este matrimonio, Claude Cassirer, fallecido e 2010, inició las acciones legales para tratar de recuperar el cuadro, y en la actualidad los nietos de aquel matrimonio, David y Ava Cassirer, mantienen vivo el litigio.

La Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España se han personado en el procedimiento en contra del Thyssen

El tribunal estadounidense declaró el lunes que es un hecho comprobable que el museo no estableció un procedimiento adecuado para determinar si la pintura provenía de un saqueo. Los Cassirers, que han sido apoyados por la Federación Judía del Condado de San Diego, sostienen que el museo español ignoró varias señales que demostrarían que la obra había sido robada, como una etiqueta que estaría en una de las esquinas del cuadro en las que ponía 'Berlín'.

Poco después de que Lilly Cassirer y su marido abandonaran Alemania, la obra se vendió en una subasta nazi en Dusseldorf y adquirida por un comprador desconocido en Berlín. A principios de la década de los años cincuenta del pasado siglo, el cuadro fue vendido a un coleccionista de California por 14.850 dólares, y después a otro en St. Louis por 16.500 dólares. En 1976, el barón Hans-Heinrich Thyssen-Bornemisza lo adquirió al dueño de la galería de Nueva York, por 275.000 dólares.

El abogado del Thyssen defendió el año pasado a una hija de Pablo Picasso por una escultura valorada en 115 millones de dólares

El Museo Thyssen-Bornemisza ha emitido un breve comunicado, firmado por sus abogados, en el que asegura que la propiedad del cuadro será otra vez confirma. "El Barón Thyssen-Bornemisza adquirió la pintura de buena fe en 1976 y la Fundación, a su vez, compró la pintura de buena fe en 1993 -donde ha estado siempre en exhibición al público-", dice el museo. "Seguimos confiando en que la propiedad de la pintura será confirmada una vez más".

El comunicado del museo español está firmado por Thaddeus J. Stauber, del despacho estadounidense Nixon Peabody. Stauber ha trabajado en numerosos casos de propiedad intelectual, representando a descendientes de grandes artistas o museos. El pasado año defendió a Maya Widmaier-Picasso, hija de Pablo Picasso, por la operación de venta de la escultura Busto de mujer, valorada en 115 millones de dólares, explica el bufete en su web.

Apoyo de la comunidad judía en España

La Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España, representadas por Bernardo M. Cremades, Jr. del despacho B. Cremades & Asociados en Madrid, se personaron en el procedimiento de apelación como terceros interesados para contribuir a la devolución del cuadro a la familia Cassirer.

El despacho español explica que en su opinión el Juez de Distrito había errado al resolver la prescripción adquisitiva del cuadro porque el artículo 1956 del Código Civil español dispone que “las cosas muebles hurtadas o robadas no podrán ser prescritas por los que las hurtaron o robaron, ni por los cómplices o encubridores, a no haber prescrito el delito o falta, o su pena, y la acción para exigir la responsabilidad civil, nacida del delito o falta”. En este sentido, dice el bufete español, el término “encubridor” del referido artículo 1956 incluye la receptación, es decir, la recepción de bienes muebles a sabiendas de que son robados.

"La Fundación Colección Thyssen-Bornemisza de ninguna manera podía adquirir la propiedad de la obra por prescripción adquisitiva en el plazo de seis años desde su compra si conocía (o debía conocer) que el cuadro fue robado por los nazis", dice el despacho de abogados español en un comunicado. "En su decisión de 10 de julio de 2017, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito Federal de los Estados Unidos acoge los argumentos esgrimidos por la Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España, revocando la sentencia instancia y ordenando al Juez de Distrito que entre a valorar si, cuando compró la pintura en el año 1993, la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza sabía o debería haber sabido que la misma procedía del expolio nazi. En caso afirmativo, la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza se vería obligada a devolver el cuadro a la familia Cassirer".

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