La dirección del partido de Carles Puigdemont ya diseña un reparto de consejerías que le sea favorable si finalmente se revalida el Gobierno de coalición. Tras el primer contacto de este viernes, fuentes de Junts explican a Vozpópuli que plantean pedir Salud, Educación o Bienestar para poder "lucir gasto" en el futuro Govern: "Si ERC tiene la presidencia, nosotros queremos lucir gasto".

El hecho de que la propuesta de los de Oriol Junqueras se haya impuesto en las urnas a la de Junts ha abierto la posibilidad de una alianza a tres -con la CUP- e incluso a cuatro -si En Comú Podem y Junts dejan de vetarse-, pero los posconvergentes no quieren ver diluido su papel dentro del Ejecutivo.

Del mismo modo que recuerdan a ERC que en la anterior legislatura el gobierno se repartió equitativamente entre ambos partidos pese a ganar ellos las elecciones, también quieren aprender de los errores de 2017: "Mucha gente no quedó contenta con el reparto de Consejerías, porque ERC se quedó el gasto en Sanidad, Educación y Bienestar. Lo que más dolió fue perder Educación".

Esta situación, admiten, les "benefició con la pandemia", pero a nivel territorial "luce mucho abrir Centros de Atención Primaria (CAP), escuelas o dar ayuda" a los colectivos que lo necesitan. "Junts solo ha podido hacer esto con el metro, el Deporte, con el Institut Català de las Dones (IDC) y un poco con Empresa".

ERC visita un centro médico

De hecho, uno de los argumentos más recurrentes de Pere Aragonès durante la campaña electoral fue la de reivindicar los CAP abiertos durante la pandemia así como las ayudas que los departamentos controlados por ERC otorgaron a autónomos.

Consejería de Interior

En sentido contrario, Junts se encargó de la Consejería de Interior, que es la que más controversias ha suscitado desde el inicio del procés independentista. Este departamento suele recaer a quien ostenta la Presidencia, así que en el futuro gobierno catalán podría caer en manos de ERC.

No obstante, las negociaciones a más bandas, con la CUP con la llave de un gobierno independentista, puede abrir nuevas posibilidades: la CUP no ha excluido que si entra en el Ejecutivo podría "estar preparada" para afrontar los "cambios" en el "modelo de policía autonómica" que tanto ERC, como CUP como Junts se han comprometido a realizar.

Las fuentes consultadas creen que la negociación no será tan rápida como espera ERC, y que las protestas en Barcelona contra el encarcelamiento de Pablo Hasel dificultan el entendimiento entre fuerzas políticas. También la petición de un nuevo referéndum unilateral como el que demanda la CUP generará tensiones entre el ala catalana de Podemos y sectores de ERC.

Vicepresidencia

En Junts, de momento, aguardan con paciencia. No sucumbirán a las presiones que empujan a dejarles fuera de un nuevo Ejecutivo. Aunque la propia Laura Borràs ha amagado con mantenerse en la oposición, los cuadros consultados no contemplan ni esta opción ni la de repetición electoral: "Si con 72 escaños hicimos las leyes de desconexión del 6 y 7 de septiembre, con 74 no se entendería repetir elecciones".

El nuevo mantra, avalado desde Waterloo, es que el "independentismo ha superado el 50% de los votos" por primera vez en unos comicios. En consecuencia, piden un gobierno independentista que avance hasta la "república catalana". Entienden que es ERC, como ganadora del bloque separatista, que debe dar los primeros pasos y ostentar las Presidencia.

Su objetivo es lograr consejerías de peso en gasto público y contar con una vicepresidencia que dé visibilidad su líder. Desde que se dio por rota la anterior legislatura, Junts ha jugado a ser gobierno y oposición, criticando los cierres en la hostelería hechos por los departamentos de ERC. Ahora esperan mantenerse en el poder y tener bajo su mano Salud, Educación o Bienestar.