El magistrado al frente del caso Villarejo, Manuel García Castellón, acaba de alzar el secreto de sumario que pesaba sobre parte de la investigación abierta por el espionaje ilegal a Luis Bárcenas. El instructor ha decidido que las partes implicadas en esta pieza del caso Tándem ya pueden acceder al contenido de la misma sin que peligre el avance de las pesquisas. Se trata de una decisión que toma tras nueve meses de diligencias en secreto en los que se han analizado los dispositivos incautados al chófer de Bárcenas y topo de la policía patriótica, Sergio Ríos Esgueva.

El pasado 15 de septiembre, el instructor acordó la formación de una subpieza dentro de la investigación por la trama Kitchen coincidiendo con la entrada y registro en el domicilio de Ríos Esgueva. En dicha actuación los agentes de Asuntos Internos se incautaron de varios teléfonos móviles cuyo análisis fue encargado a la Unidad de Ciberdelincuencia. Apenas semanas después, el chófer de la familia Bárcenas-Iglesias pidió declarar voluntariamente para esclarecer detalles de este trabajo.

En dicha comparecencia, que se celebró a puerta cerrada, Ríos Esgueva desveló las órdenes concretas que recibió de sus superiores en el marco de este espionaje ilegal con el que se sustrajo a Bárcenas pruebas de la caja B del PP. Igualmente, y según ha podido saber este medio, también habría señalado altos mandos de la formación que entonces presidía Mariano Rajoy en relación con el origen de esta trama que se remonta a julio de 2013. Cabe destacar se acaba de imputar en la causa a María Dolores de Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, para que expliquen el papel que habrían jugado en la captación del chófer.

El testimonio de Bárcenas

Con todo, mientras Esgueva declaraba a puerta cerrada, los agentes continuaron con el análisis del material intervenido en su casa hasta el punto de que en marzo de este año se solicitó una nueva prórroga del secreto. Finalmente, en abril la Policía Judicial presentó el oficio en el que daba cuenta del análisis de los teléfonos incautado al chófer del extesorero popular dando cuenta de la "información de interés" que supone para esta causa, según explica el magistrado en el auto por el cual levanta el secreto de las actuaciones y al que ha tenido acceso Vozpópuli.

El magistrado también decidió tomar declaración a Bárcenas y a su hijo en relación a los seguimientos de los que fueron víctimas así como del episodio de asalto al domicilio familiar del exresponsable de finanzas del PP por parte de un falso cura. Ahora el magistrado explica que, como consecuencia del testimonio prestado por Bárcenas desde prisión, se ha podido avanzar en relación a estos hechos que implican a parte de la excúpula policial del Gobierno de Mariano Rajoy.

El avance de esta investigación, que arrancó a finales de 2018, permitió en un primer momento identificar a los mandos policiales que participaron en este operativo ilegal. La declaración prestada por Enrique García Castaño, exjefe de la UCAO, puso contra las cuerdas al departamento del Interior del entonces Gobierno de Rajoy. Así, primero se imputó al exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y tras el hallazgo de unos mensajes de móvil relacionados con la Kitchen, el instructor citó también como investigado al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

Cospedal y Del Hierro

La Fiscalía Anticorrupción también solicitó entonces las imputaciones de la exsecretaria general del PP y de su pareja a tenor de unos audios que obran en el sumario de la causa en los que despachan con Villarejo. Sin embargo, el instructor consideró la petición prematura y decidió ahondar en la investigación. Así pues, además de las pesquisas seguidas a puerta cerrada, el magistrado cuenta también con nuevas evidencias que apuntan a la también exministra. Se trata de la nueva tanda de agendas incautadas al comisario en las que recogió una serie de anotaciones relativas a este encargo así como a sus encuentros con Cospedal y su marido.

Ambos están llamados a declarar los próximos 29 y 30 de junio junto con Villarejo y con el exnúmero dos del Interior. En el auto por el cual acordó sus imputaciones, el instructor citó como testigo al exjefe de la UDEF, Manuel Morocho. El inspector jefe de la Policía Nacional acudió este martes a la llamada del juez para explicar que intentaron apartarle de la investigación por la caja B ofreciéndole destinos como embajadas y otros puestos mejor remunerados que él declinó. Además de implicar a la excúpula policial, Morocho señaló también al exministro del Interior y recordó de nuevo que estuvo sometido a presiones continuas para eludir de sus informes policiales nombres de supuestos donantes de la caja B como el del marido de Cospedal.