La precandidatura auspiciada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) para arrebatar el liderazgo de Maria Eugènia Gay al frente del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB) ha presentado este viernes a sus integrantes. Como avanzó Vozpópuli, Gonçal Oliveros será el cabeza de lista y para conformar su equipo contará también con el juez Elpidio Silva, inhabilitado durante 17 años por un delito continuado de prevaricación y dos delitos contra la libertad individual en el marco del 'caso Blesa'.

En su presentación en el Ateneo de Barcelona han enmendado a la dirección al actual cuando han dicho que ellos "no invitarían al fiscal Javier Zaragoza", en relación a la conferencia organizada por la sección de Derecho Constitucional del ente donde se invitó al fiscal del Tribunal Supremo a hablar de derecho constitucional.

El hecho de que la invitación fuera poco tiempo después de la causa del procés propició que se responsabilizara a Gay a politizar la institución, aunque su participación se basaba en su experiencia profesional y no para comentar temas de actualidad política.

Pese a que han matizado que las distintas secciones del ICAB tendrá libertad para llevar a quien quiera, han garantizado ser el contrapunto de la actual dirección. Con la posibilidad de invitar a ponentes con una visión opuesta a la de Zaragoza como puede ser la del jurista Javier Pérez Royo.

Oliveros ha explicado que apuestan por implantar "un modelo participativo, colaborativo y alejado de todo personalismo". Acompañará a Oliveros Anna Boza, como candidata a vicedecana. Además del juez Silva, los juristas Christian Navarro, Joana Badia, Sergi Blázquez, Mireia Casals y Francesca López-Pinto conformarán el resto del equipo para las elecciones del próximo junio.

Las fuentes consultadas por este medio no dudan de las posibilidades de éxito de la candidatura filoseparatista. Oliveros suscita mucho más entusiasmo que Jordi Domingo, quien se presentó en los últimos dos procesos electorales y se ha posicionado públicamente a favor de los presos del 1-O.

El apoyo logístico de la ANC

Otra de las célebres figuras que señalan que está detrás de la precandidatura es el diputado de Junts Jaume Alonso-Cuevillas. En una entrevista en el digital especializado Economist & Jurist expresó públicamente su voluntad de que haya un cambio al frente del ente: "Los abogados queremos un ICAB que denuncie las injusticias y no un Colegio que sea servil con el poder".

En paralelo, la ANC se mantiene en segunda línea, pero es quien pone el "apoyo logístico", añaden las fuentes consultadas. Como en su momento hicieron con la candidatura 'Eines de país' en la Cámara de Comercio de Barcelona o en la patronal Pimec, con Eines Pimec.

El objetivo más inmediato de la entidad secesionista es que el ICAB se pronuncie sobre temas judiciales. Ante los frentes judiciales abiertos de los principales líderes independentistas, ve primordial tener una institución que sirva para reforzar el relato en favor de la "represión" que, a su juicio, sufre el movimiento nacionalista.

Si los rectores de las principales universidades catalanas han emitido distintos comunicados cuestionando el encarcelamiento de los líderes y activistas del procés, tener al ICAB alineado con estas tesis no solo representaría todo un golpe de efecto sino que además sería una plaza más desde donde librar la pugna con el Estado.

Tensiones en el ICAB desde 2017

Las tensiones en el ICAB se agudizaron durante el año más convulso del proceso independentista. En 2017, cuando se votaron las llamadas 'leyes de desconexión' y se celebró el referéndum ilegal del 1 de octubre, se "rompieron los equilibrios".

El ICAB es un organismo plural, con un equilibrio frágil entre distintas familias. Desde 2006 Jordi Pina, uno de los abogados de la defensa en el juicio del procés en el Tribunal Supremo, y Maria Eugènia Gay ostentaban respectivamente el cargo de vicedecano y decana.

Ambos letrados tienen visiones muy diferentes del desafío independentista. Pina acabó dimitiendo del cargo y Gay expresó en una entrevista en EFE que la aplicación del 155 era “inevitable” ante la “deriva incontrolada”. Esa división ha reaparecido ahora ante el horizonte electoral en el ICAB, con otros nombres pero con la misma pugna ideológica de fondo.