Las actividades presuntamente delictivas del comisario jubilado Villarejo no afectan al caso Pujol. Así de contundentes se expresan las fuentes consultadas en la Fiscalía y en la Audiencia Nacional, órgano judicial en el que se investigan los presuntos delitos cometidos por el clan del expresidente catalán Jordi Pujol Soley; en el que también habrían participado su mujer, Marta Ferrusola, y todos sus hijos.

Este es el motivo, explican las fuentes consultadas por Vozpópuli, por el que hasta el momento no haya ninguna pieza separada en el caso Tándem sobre la participación de Villarejo en el inicio de las pesquisas sobre Pujol, que reconoció el propio excomisario en su declaración tras ser detenido en noviembre de 2017.

En su testimonio, el excomisario explicó que él había facilitado el traslado de algunos de los testigos iniciales de la causa a Madrid para que prestaran declaración sobre las actividades presuntamente ilegales del clan Pujol. En concreto Rafael Redondo, uno de los socios de Villarejo, se habría encargado de llevar en coche a Madrid a Victoria Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola, y al empresario Javier de la Rosa.

Contaminar la causa

Sin embargo, la instrucción de los sucesivos magistrados Pablo Ruz y José de la Mata que han llevado la causa en el Juzgado Central de Instrucción número 5 ha evitado que Villarejo y el resto de imputados hayan podido contaminar la investigación.

Tras archivar las primeras querellas contra los Pujol, Ruz recibió nuevas informaciones policiales del clan, sobre las que abrió unas diligencias diferentes. Además, el 27 de diciembre de 2012 envió a reparto el nuevo caso, que recayó de nuevo en él.

Estas nuevas pesquisas incluyeron la declaración de la expareja de Jordi Pujol Ferrusola y el testimonio del empresario Javier de la Rosa, que había acusado al expresidente catalán de haber cobrado mordidas.

Aconsejado por la Fiscalía, el juez Pablo Ruz, que consideraba que no era competente, decidió el 28 de diciembre de 2012 remitir la investigación completa a los juzgados de la madrileña Plaza de Castilla, en los que ya se había iniciado una causa por una denuncia por amenazas interpuesta por De la Rosa a los Pujol. Además, rechazó interrogar de nuevo a Victoria Álvarez, tal y como le había pedido el ministerio público. 

Villarejo pidió información

El que fuera decano entre los años 2002 y 2014, José Luis González Armengol, confirmó ante las preguntas de este diario que tras llegar el caso a los Juzgados de Plaza de Castilla (Madrid), Villarejo le reclamó información sobre la investigación.

"A Villarejo le conocí cuando era decano. Y como ha hecho con otros jueces de la Audiencia Nacional, y aludiendo a cuestiones de Estado, a través de compañeros de la Policía, me ha preguntado qué tal era una juez que tenía una investigación vinculada con los Pujol", reconoció Armengol, que destacó que se reunió con Villarejo después de que le dijera que era "agente encubierto".

Las pesquisas recayeron en el Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid, cuya titular era la juez Coro Cillán, que ya investigaba una denuncia interpuesta por el empresario Javier de la Rosa contra los Pujol por unas presuntas amenazas. Cillán, que aceptó el 10 de enero de 2013 la competencia para investigar los hechos, fue después inhabilitada por prevaricación por otro asunto.

Rafael Redondo

En el auto de admisión de la competencia, de 12 de diciembre de 2012, la juez alude a la participación del socio de Villarejo, Rafael Redondo Rodríguez: "Quien actúa, en virtud de poder notarial que acompaña y figura unido a los autos, en nombre del denunciante Francisco Javier de la Rosa Martí", que no ratificó la denuncia formulada el 29 de noviembre de 2012 ante el comisario Jefe de la UDEF.

Sin embargo, la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, compuesta por los magistrados Félix Alfonso Guevara Marcos, María de los Ángeles Barreiro Avellaneda y Guillermo Ruiz Polanco, este último como ponente, decidió hacer caso a un recurso de la Fiscalía, y devolvió las pesquisas a la Audiencia Nacional. Fue entonces, mediante un auto de 15 de enero de 2013, cuando Ruz llamó a declarar en sede judicial a Victoria Álvarez.

Imagen de archivo del juez Pablo Ruz.

Fuentes de la Audiencia Nacional explican que Pablo Ruz, al aceptar la causa, encargó las pesquisas a personas de su confianza de la Policía Judicial, impidiendo de esta forma las injerencias de Villarejo. Fue en ese momento en el que se dio un verdadero impulso a la investigación. En la Audiencia Nacional algunos magistrados ya hablaban en 2012 de las extrañas actividades de Villarejo, que ya habían sido detectadas en juzgados ordinarios de la Comunidad de Madrid por integrantes de la Fiscalía Anticorrupción.

El 'pendrive' de Pino

El sucesor de Ruz en el Juzgado Central de instrucción número 5, José de la Mata, también tuvo que hacer frente a la presunta actividad de las cloacas. En concreto, el ex director adjunto operativo de la Policía Eugenio Pino trató de incluir en el sumario de Pujol el contenido de un pendrive.

En su declaración ante el juzgado número 11 de Madrid, Pino llegó a reconocer que el comisario Villarejo le había ofrecido entregarle el pendrive a cambio del pago de 200.000 euros

De la Mata lo impidió, llamando a declarar como testigo a Pino, que culpó del origen del mismo a su rival, el también comisario Marcelino Martín Blas. El instructor, visiblemente enfadado con Pino, dedujo testimonio contra el mando policial, que en junio será enjuiciado por los delitos de falso testimonio, fraude procesal y descubrimiento o revelación de secretos.

El juez José de la Mata.

En su declaración ante el juzgado número 11 de Madrid, Pino llegó a reconocer que el comisario Villarejo le había ofrecido entregarle el pendrive a cambio del pago de 200.000 euros. Sin embargo, De la Mata logró frenar esta maniobra del exDAO, imputado en la operación Kitchen en la que se investiga el espionaje de Villarejo y otros agentes al extesorero del PP Luis Bárcenas, que en 2013 amenazaba con aportar a la Audiencia Nacional más información sobre la Caja B del PP.

Pino contradice a Villarejo

El pasado martes, Eugenio Pino contradijo a Villarejo, que el día que fue detenido aseguró que cuando había realizado actuaciones en relación al caso Pujol, lo había hecho con el conocimiento de sus superiores. Pino lo negó, asegurando que lo había hecho a su espalda.

Por todo ello, en la Fiscalía ponen de manifiesto que las pesquisas sobre Pujol no están contaminadas. Y que una prueba de ello es que entre las 25 piezas separadas del caso Tándem o Villarejo no hay ninguna sobre la actividad realizada por el excomisario en relación al expresidente catalán y su familia.