No hay muchas personas en España que hayan tenido tantos enfrentamientos con la prensa como Javier Clemente. Sus ruedas de prensa estuvieron durante una época tan cargadas de dinamita que habría hecho falta tan sólo una chispa para que todo saltara por los aires.

En esta entrevista, el exseleccionador de fútbol (Baracaldo, 1950) habla de la situación del periodismo deportivo, del fútbol actual y de algunas viejas anécdotas sobre su paso por las selecciones de España, Camerún o Libia. Como siempre, su discurso está impregnado de polémica. Quizás de forma intencionada o quizás porque a este hombre le gusta hablar demasiado claro.

Pregunta. No es de usted de esos entrenadores que bailan el agua a la prensa...

Respuesta. Yo no tengo que bailar el agua a la prensa, me limito a atenderla y a tratarla según me trata a mí. No considero que los periodistas estén exentos de la crítica, pero hay algunos que se creen intocables.

P. Nos creemos expertos en muchas cosas...

R. Hay quien sabe de medicina, de fútbol, de tenis, de banca, de economía... Mira, ¿sabes quién estudiaba periodismo en mi época? Los más vagos, los más golfos y los más zoquetes. Iban allí porque sabían que no pegaban ni palo. Hacían huelga cuando querían, no pedían nota media para entrar, hasta enero no tocaban un libro...los más golfos, allí acababan. ¿Ahora resulta que los periodistas saben de todo?

P. También tiene usted amigos en la prensa...

R. Y bailo el agua al que quiero, pero al que no me gusta, pues se lo digo. Y punto.

P. Era usted entrenador del Real Betis, iba a jugar un partido de competición europea y le preguntaron por un rival italiano asequible. Se enfadó usted muchísimo y le preguntó a cuántos jugadores conocía de ese equipo...

R. Eso también lo dije antes del partido del Mundial 98 ante Nigeria. Y el periodista tampoco supo decirme ninguno; y eso que tenía cuatro o cinco figuras europeas. ¡Aquel no sabía ni siquiera si en Nigeria eran negros o blancos!

P. Pero hay zoquetes en todos los lados...

R. Hay zoquetes en todos los lados. También entre los entrenadores. Pero como los periodistas no hacen nada más que hablar, pues se nota más.

P. Me acordé de usted el día en que José Ramón de la Morena dijo que se retiraba...

R. Yo estuve diez años sin cogerle el teléfono porque un día me cortó el micrófono. Y seguimos teniéndolas tiesas. Lo último que ha publicado de mí es que me llevo mal con mi familia y que soy un borracho. Fíjate cómo va el nene: sobrado. De la Morena es informativamente hablando un golfo. Se inventa muchas de las cosas que dice, habla bien del que él quiere, apoya a quien quiere, es un interesado...y a mí me pone a parir. Y ojo, es lícito que me pongan a parir, como a todo el mundo. Pero éste lo hace mintiendo. Este tío recurre a suciedades y a cosas de muy mal estilo.

P. ¿Cómo empezó todo esto?

R. Él me cortó a mí el teléfono cuando yo estaba en el Atlético de Madrid. Como él es de ese equipo y no le gustaba lo que yo decía, me colgó. Estuve diez años sin atenderle. Pero bueno, que casi desde que nací me daba palos...

P. ¿Cómo se lleva cuando en una concentración de un Mundial la prensa la emprende contra el equipo?

R. Mira, en el año 90, en el Mundial de Italia, estaba Luis Suarez de seleccionador. Ahí, los periodistas no iban al hotel del equipo. Yo entré en el 94 y cambié eso. En Estados Unidos, estuvieron con nosotros en Chicago, en Washington...en todos los sitios. El comportamiento fue bueno allí. Pero en la Eurocopa del 96, en Inglaterra, la Cadena SER cambió todo eso. De la Morena llevaba a seis o siete periodistas a las ruedas de prensa y empezaban a bombardearme con preguntas. Eso generó mucho follón, aunque también te digo una cosa: a mí no me acojonaba eso en las ruedas de prensa. Yo respondía a mi manera.

De la Morena llevaba a seis o siete periodistas a las ruedas de prensa y empezaban a bombardearme con preguntas. Eso generó mucho follón, aunque también te digo una cosa: a mí no me acojonaba eso en las ruedas de prensa. Yo respondía a mi manera"

P. Ahí se enturbió el ambiente...

R. Pero es que, antes el partido de Rumanía, en un entrenamiento a puerta cerrada, en la víspera, los periodistas de As se subieron a una valla y filtraron la alineación. Entonces, yo me cabreé y quité a los periodistas de los hoteles. Pagaron justos por pecadores, pero dado el comportamiento de los de Prisa...pues pasó eso.

P. Ahí empezó su época de peor relación con la prensa quizás...

R. En esa época yo decidí marcharme de Sevilla porque ahí sólo se llenaban los partidos importantes. Entonces, propuse a la Federación que fuéramos a Vigo, Oviedo, Valladolid... Ahí empezaron los de la SER a pegarme palos y a echarme al público de Sevilla encima. Por cierto, ahora vuelven a Sevilla. Ya verás lo que va a pasar...

P. ¿No cree que ha habido un bajón en el nivel de los jugadores de España?

R: No, Luis Enrique está llevando gente joven para que el equipo dure más en el tiempo. Ese equipo tendrá más fuerza en las próximas fases finales. No juega demasiado bien porque es gente novata, pero espero que el equipo se consolide. También, en la Eurocopa, todo dependerá del nivel del resto de las selecciones. Los jugadores de élite llegan muy tocados ahora a esos torneos porque el calendario está muy cargado. Veremos...

P. ¿Cambiaría usted el tiki taka?

R. Yo creo que ese estilo está en extinción. ¿Por qué? Porque es muy bonito, pero tiene muchos problemas tácticos; y, claro, cuando Pep Guardiola lo inició, era otra época y tenía unos jugadores determinados. Ahora lo ha cambiado. Cuando tú tienes futbolistas como Iniesta o Xavi, puedes jugar a eso. De lo contrario, pues tienes que cambiar. Para ir a la mina hay que llevar gente muy fuerte.

P. Tenía usted un buen equipo de mineros en el 94...

R. ¡Hombre! Estaban Goikoetxea, Beguiristáin, Bakero, Alkorta, Hierro...era gente muy fuerte y muy rápida. Aparte que tenía mucha calidad. También era el fútbol que jugaban Alemania o Italia, ¿eh? Pero mira, luego Italia desapareció y estuvo ocho años desaparecida.

P. ¿Alguna vez se ha imaginado en su casa, en silencio, qué hubiera pasado si hubiera existido VAR en aquel partido contra Italia, el del codazo a Luis Enrique?

R. Pues que hubiéramos jugado la final contra Brasil porque el partido de Italia no lo habríamos perdido. Eso fue una chapuza arbitral. Fíjate, a Tasotti le sancionaron con ocho partidos, pero el árbitro no pitó ni falta...

P. Y la FIFA le eligió para arbitrar la final...

R. Fue un premio, fue un premio...

P. ¿Cómo ve la polémica con las selecciones autonómicas? Bien sabe usted que el fútbol es también política. ¿Concibe a una selección autonómica jugando contra la española?

R. La Federación nunca va a dar el visto bueno a que las selecciones autonómicas jueguen contra la española porque no le interesa. Otra cosa es que, en un futuro, las autonomías se conviertan en estados independientes. ¿Pero cuándo va a ser eso? No sé si lo verán mis nietos. Todo cambia. Antes los países bálticos competían con Rusia y mira ahora. Igual en Yugoslavia... Mira, son temas polémicos. Es política.

La Federación nunca va a dar el visto bueno a que las selecciones autonómicas jueguen contra la española porque no le interesa. Otra cosa es que, en un futuro, las autonomías se conviertan en estados independientes"

P. ¿Cómo ve la polémica por el supuesto insulto racista de Cala a Diakhaby? ¿No cree que antes se decía de todo en los campos y no pasaban estas cosas?

R. Antes en los campos se decía de todo...pero es que todo cambia. Mira, yo no sé si Cala le dijo algo o no, pero la reacción de Diakhaby fue muy rápida. Posiblemente le llamó algo, pero no lo sé. Ahora, te voy a decir una cosa, ¿sólo se persigue el racismo en el fútbol? Mira, hay mil situaciones. Por ejemplo, las pateras. Hay países que no acogen a los negritos que vienen en los botes o les dejan en alta mar. Nosotros, en Melilla, cuando tuvieron que saltar la valla, pues no les dejaron. Hace poco se ha muerto un niño en la playa, en España...en Estados Unidos existe racismo, a los sirios no les dejaban pasar y algunos se morían de frío...O sea, dices, vamos a ver, ¿se es rígido con el racismo en el fútbol y en la mayoría de los sitios, que es donde está la solución, no se hace lo mismo? Mira, el racismo hay que perseguirlo en todos los estamentos. Esto del fútbol es un poco quijotada...

P. ¿Pero usted ha visto racismo en los vestuarios?

R. Nada, en los vestuarios no hay nada de racismo. Yo he estado entrenando a Camerún. ¿Y en los equipos? Pues hay mucha gente de color. En el Athletic juega Williams. ¡Y no pasa absolutamente nada! Lo que pasa es que a veces en los estadios al equipo contrario le dicen cosas que se convierten en racistas, pero no lo son. Ellos no lo dicen por racistas, ¡lo hacen para joderle y que juegue mal! Mira, más grave es lo del VAR.

A veces en los estadios al equipo contrario le dicen cosas que se convierten en racistas, pero no lo soy. Ellos no lo dicen por racistas, ¡lo hacen para joderle y que juegue mal! Mira, más grave es lo del VAR"

P. Lo del VAR...

R: Hombre claro, que unas cosas se consulten y otras no. Yo creo que es un poco la manipulación del deporte. Antes, había errores. ¿Ahora? Mira, aquí hay muchos intereses. ¿Quién ha creado el VAR? ¿Quién lo dirige? ¿Y quién lo controla?

P. ¿Cree que el fútbol ha perdido atractivo entre los niños?

R. Yo creo que la pandemia ha afectado mucho al tema ambiental del fútbol. Me cago en diez, es que llevamos un año sin ir a los partidos. Y a los chavales no se les ha dejado jugar...Nos han encerrado en casa y hemos tenido que ver el fútbol por televisión. Y no tiene nada que ver... Los chavales en esa situación ocupan el tiempo en otras cosas, no en hacer deporte. Mira, la pandemia ha hecho mucho daño a la economía y la salud, pero también a la vida ambiental de los jóvenes.