La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha ordenado este jueves el traslado de otros cinco presos de ETA, entre ellos varios con delitos de sangre como Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi, una pareja que integró el aparato militar de la banda terrorista y que provocó la muerte, entre otros, del mosso d'Esquadra Santos Santamaría, del que justo este miércoles su cumplieron 20 años de su asesinato.

Ambos terroristas tienen condena acumulada de 30 años y pasarán de la cárcel de Granada a la de Logroño tras ser progresados a segundo grado. Olarra Guridi cumplirá las tres cuartas partes de la pena en enero de 2029 y, según Prisiones, "acepta la legalidad penitenciaria, rechaza el uso de la violencia y manifiesta su deseo de reparar el daño causado a las víctimas de sus acciones".

De Múgica Goñi, la institución dependiente del Ministerio del Interior informa que cumplirá las tres cuartas partes en enero de 2030 y también acepta la legalidad penitenciaria. "Ha presentado escrito en el que rechaza el uso de la violencia y se responsabiliza del daño causado a las víctimas de sus delitos", indica.

Además del mosso Santos Santamaría Avendaño, Múgica Goñi cumple condena por los atentados como el del coche bomba en Vallecas en 1995 que acabó con la vida de seis trabajadores de la Armada, así como el policía Juan Junquera o por los estragos que dejó la acción criminal contra la Torre de Logroño en 2001.

Olarra Guridi cumple condena también por el atentado que acabó con la vida de José Antonio Santamaría Vaqueriza, que fue futbolista y luego empresario de la hostelería, así como el funcionario de prisiones José Ramón Domínguez Burillo.

Olarra Guridi, por su parte, cumple condena por algunos de estos atentados y también por el que acabó con la vida de José Antonio Santamaría Vaqueriza, que fue futbolista y luego empresario de la hostelería, así como el funcionario de prisiones José Ramón Domínguez Burillo.

El 87% de los etarras, al norte de Madrid

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha vuelto a criticar la "rutina del Ministerio del Interior" de aprobar cada semana el acercamiento de otros cinco presos de ETA a cárceles más próximas al País Vasco y Navarra, recordando que el 87% del colectivo se encuentra ya al norte de Madrid y que en las prisiones de Andalucía quedan sólo 26 condenados. En prisiones como la de Logroño se encuentran 20 etarras y la de Zuera (Zaragoza), cuenta con 12 etarras.

A la cárcel de Logroño irá también Arkaitz Goikoetxea Basabe, actualmente en Alicante II. Cumple condena acumulada de 40 años por los delitos de asesinatos, atentados, estragos, robo con violencia, tenencia de explosivos, detenciones ilegales, daños y falsedad documental. Para las tres cuartas partes tiene que esperar a enero de 2036.

Basabe fue condenado por preparar y ejecutar el atentado contra el cuartel de la Guardia Civil en Legutiano, en Álava, en el que fue asesinado Juan Manuel Piñuel Villalón, entre otros.

"Ha presentado escrito de desvinculación en el que lamenta el daño causado, asume su responsabilidad y manifiesta su voluntad de repararlo", dice de él la Secretaría General, que ha dispuesto su progresión a segundo grado a propuesta de la Junta de Tratamiento.

Arkaitz Goikoetxea Basabe fue condenado por preparar y ejecutar el atentado contra el cuartel de la Guardia Civil en Legutiano, en Álava, en el que fue asesinado Juan Manuel Piñuel Villalón. Luego atentó con coche bomba contra la casa cuartel de Durango y también la de Calahorra. Su última condena fue en 2020, de 20 años de prisión por la colocación de una furgoneta bomba cerca del Club Marítimo del Abra en Getxo el 19 de mayo de 2008.

Otros acercamientos de presos de ETA

Entre los terroristas que cambiarán de cárcel está Miguel Santiago Izpura García, que cumplió las tres cuartas en abril de 2019 de una condena acumulada de 30 años por matar a Luis Ollo Ochoa en mayo de 1984. Dejará Murcia para ir a la prisión de Zuera (Zaragoza).

El quinto preso de ETA trasladado de prisión es Ignacio Crispín Garcés Beitia, en su caso para ir directamente a País Vasco, al pasar de Zuera a Basauri (Bilbao). Cumple condena acumulada de 26 años por los delitos de atentado, depósito de armas, amenazas, pertenencia a banda armada y tenencia ilícita de armas.

Cumplió las tres cuartas partes de la condena en septiembre de 2017 y, según Prisiones, "rechaza la violencia y se compromete a hacer frente a la responsabilidad civil". La Junta de Tratamiento ha decidido mantener en segundo grado a este etarra condenado por reconstruir el 'comando Araba' y por la colocación de dos explosivos en una residencia militar de Araca (Vitoria).