Pese a que el hijo del expresidente del Gobierno Felipe González, Pablo González Romero, "carece de preparación tecnológica alguna", esto no fue impedimento para que Indra blindara su contrato con 375.000 euros si su vinculación laboral era rescindida antes de 2013.

González Romero, fotógrafo de profesión aunque desde el gigante tecnológico afirmen que "es un profesional formado en Estados Unidos y que en España hay muy pocos tecnólogos como él", fue considerado como "un elemento clave para el cumplimiento de los objetivos pretendidos por las partes", según informa este jueves el periódico 'El Mundo'. 

Consideraciones aparte, fuentes próximas a esta operación citadas por el rotativo de García-Abadillo señalan que la cualificación de Pablo González "es muy baja" y que no está justificada "bajo ningún concepto" la imposición de un blindaje de estas características.

Esta "protección" al hijo de Felipe González por parte de Indra, la empresa tecnológica que nació con capital público cuando su padre era presidente del Gobierno, fue una de las condiciones pactadas entre la cotizada española y la 'startup' Oyauri Investment, además de una inyección de 1,5 millones de euros para hacerse con el 33% de esta sociedad dedicada a la computación en la nube.

El blindaje al fotógrafo tiene vigencia hasta el año 2017 aunque la cifra desciende progresivamente a medida que pasa el tiempo. Así, si Indra decidiera prescindir de los servicios de González Romero a lo largo de este año, los González y sus socios recibirían 300.000 euros y si rompieran su relación en 2015, la cantidad bajaría hasta los 225.00 euros. De poner punto y final a su vínculo laboral en 2016, la cuantía a pagar por parte del gigante tecnológico ascendería a 150.000 euros, que se reducirían a la mitad de producirse una ruptura para 2017. 

Al margen de esta protección laboral, destaca otra cláusula de indemnización si González Romero decidiera abandonar de forma voluntaria Indra. En tal supuesto, la cotizada habría tenido que pagar 55.000 euros al hijo del expresidente en 2013 y como en el caso del blindaje, la cantidad desciende progresivamente con el tiempo hasta recibir 10.000 euros si su baja voluntaria se produce en 2017.